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Caídas, raspones y cortes: cómo curar las heridas de los niños

El equipo de Mamicenter te explica cómo actuar frente a estas lesiones

Caídas, raspones y cortes: cómo curar las heridas de los niños

Los niños se caen constantemente. Jugar, correr, crecer, muchas veces, van de la mano de heridas y chichones. Desde Mamicenter, y a partir de las preguntas de varios padres, intentaremos resolver todas las dudas para actuar frente a estas lesiones, algo muy cotidiano en la vida de un menor.

Caídas, raspones y cortes: cómo curar las heridas de los niños

Para ayudar a los padres en la tarea de encontrar información útil, fiable y basada en la evidencia científica, y a la vez, crear una comunidad donde profesionales y familias se enseñen los unos a los otros, nació la web Mamicenter (evolución del grupo de Facebook El médico de mi hij@). En él, profesionales de todos los campos relacionados con la salud infantil atienden a las dudas que nos pueden surgir en el día a día de forma gratuita. Nuestro colaborador Jesús Martínez, pediatra, cofundador y codirector médico de Mamicenter, atenderá quincenalmente junto a su equipo a las dudas de los lectores.

Estamos de vacaciones y mi hijo de cuatro años se ha caído de la bicicleta y se ha hecho una herida en la rodilla. Solo tenía agua a mano y se la he lavado. ¿Tengo que hacer algo más? ¿Ponerle alguna vacuna? ¿Le llevo a urgencias?

Ya lo decía el título de aquella película Las bicicletas son para el verano y en esta época nos encontramos con un aumento de pequeños accidentes que en la mayoría de las ocasiones van a ser inevitables. Aprovechando tu pregunta, vamos a hacer un pequeño repaso de cómo tenemos que actuar ante las heridas que nuestros pequeños sufren en vacaciones. Una caída, como la que cuentas de tu hijo, no suele pasar de ser una raspadura leve y quizá algo sangrante. Ante ella, lo que has hecho es lo adecuado: lavar con agua para arrastrar la suciedad y poder observar el grado de lesión. Básicamente, tamaño y profundidad. Respecto a la vacunación, y entendiendo que el niño está al día de su estado vacunal, No precisa ninguna vacuna.

Si solo hay contusión, sin herida, lo ideal es aplicar frío en tandas cortas de 10 minutos, por ejemplo hielo envuelto en una toalla, será suficiente para calmar el dolor y evitar la inflamación. Si la herida es superficial, tipo rasponazo, después de lavar con agua realizaremos un lavado suave de nuevo con agua y un poco de jabón, secar con gasas o en su defecto con un material limpio (puede valer un pañuelo) y luego aplicaremos un antiséptico.

Recomendamos, por ejemplo la clorhexidina. La clorhexidina es transparente y nos permitirá ver la evolución de la herida y no enmascararnos una posible infección. Si decides utilizar povidona yodada, tendrás que tener en cuenta que al teñir la piel no nos permite observar estos posibles cambios en la herida y no está indicado su uso en menores de 30 meses, embarazadas, aquellas personas que padezcan problemas de tiroides o sean alérgicos al yodo. Nunca aplicaremos pomadas, ni alcohol.

¿Tapamos o no tapamos la herida?

Pues si es una zona con riesgo de exponerse a rozaduras o más golpes, la taparemos. Nuestro consejo es usar una gasa y esparadrapo. Algunas tiritas pueden macerar la herida. Si no, al aire. Si tras lavar la herida vemos que es algo profunda y sangra, aplicaremos presión sobre ella, sin levantar la gasa, al menos durante cinco minutos y así daremos tiempo a que se corte el sangrado. Una vez cortado el sangrado, pasaremos a aplicar el antiséptico.

¿Qué hacemos después de haber curado la herida?

Observar los días posteriores los posibles signos de alerta.

Si aparece inflamación, enrojecimiento, exudado, dolor tipo punzante y/o fiebre, sería el momento de acercarte a la consulta de tu enfermera de familia del Centro de Salud.

¿Cuándo debemos acudir al servicio de Urgencias de un Centro de Salud?

  • Si la herida no deja de sangrar tras 5/10 minutos de presión
  • Cuando la herida sea profunda y por tanto puedan existir lesiones en tejidos más internos y/o si es una herida abierta que pueda requerir suturar.
  • Si hay un objeto clavado. No intentes extraerlo ya que puedes introducirlo más, romperlo, hacer mayor la herida o la hemorragia.
  • Si la herida está producida por mordedura de animal o humano.

¿Y al Hospital hay que ir?

Pues la urgencia hospitalaria estará indicada en heridas grandes, por tamaño y/o profundidad, en cuello, cara y manos.

Según decíamos al principio, los accidentes son inesperados, pero algunos son evitables, por lo que en esta época que los niños están más en contacto con la naturaleza, haciendo ejercicio y jugando al aire libre no te olvides de que el riesgo de accidentes aumenta:

  • No te olvides del casco puesto cuando suba en la bicicleta y pantaloncito largo (fresco)
  • Las barbacoas familiares: Cuidado con que se aproximen. Recuerda que los peques son imprevisibles.
  • Calzado cuando salga de zonas seguras. Evitaremos posibles heridas por objetos punzantes.

Y no te quedes con dudas. Tu enfermera del Centro de Salud, estará encantada de atenderte.

…….. Y a disfrutar del verano.

*Blanca Sellés de Oro directora de enfermería de Mamicenter nos cuenta cómo aplicar los cuidados básicos.

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