Donde trabajaron los titanes

Leandre Escorsell

Viñas del Cámbrico recoge y preserva el legado único de la Sierra de Francia en Salamanca (reserva de la biosfera). Son terrazas graníticas trabajadas con esmero que se abren a la inmensidad del paisaje, al sol del sur y al viento. Las uvas llegaron de la antigua diócesis de Calabria (siglo XII), al oeste: calabrés (clon de garnacha), tempranillo y rufete. El conocimiento de esa tradición y el respeto por la naturaleza son sus señas de identidad: se apoyan en ellas para trabajar la tierra con lo que la tierra les da. Sus viñedos son puros, y sus uvas, de sabor intenso. La bodega se integra en la foresta y trabaja solo con gravedad, sin bombas, para transportar el vino. Este es su esencia y la de la tierra: sus uvas tienen el color del anochecer azul, casi oscuro, y huelen y saben a mirto, a tomillo y a laurel, a cuero y a trabajo duro de caballerías en el monte. Con el regalo final de un manojo de violetas.

Ficha técnica: Viñas del Cámbrico 2013. Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca en Villanueva del Conde (Salamanca). 14% de alcohol para un 53% de rufete, un 41% de tempranillo y un 6% de calabrés (garnacha). Viñedos en cultivo ecológico. Cada mosto fermentó por separado en depósitos de acero inoxidable y el vino se crio durante 5 meses en barricas de 300 litros de roble francés. Precio: 10,25 euros.

Sensaciones: tierra viva y silenciosa. El vino transmite su esencia: misterio y profundidad se visten aquí de seda azul. El vino tiene ese tacto, y sabe y huele a noche al raso en la sierra.

A través del cristal: decantador de cristal con tapón azul soplado a mano y copas de cristal puro en tres tamaños de la serie Good Size, todo de L’Atelier du Vin. Bandeja de acero de Habitat.

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