Eva Amaral: "Los gatos son muy humanos"

Desde hace nueve años, Eva Amaral no necesita despertador. Cada mañana, a las seis, una bola de pelo azabache con ojos grandes y orejas puntiagudas se mete en su cama y ronronea. Es Fellini, uno de sus dos gatos. Así anuncia que es “hora de levantarse”. Su otra gata se llama Frida. Adoptó a los dos en la Asociación Nacional Amigos de los Animales. Son el yin y el yang: Frida, mimosa y presumida; le gustan las fotos y se desliza con elegancia entre las plantas del amplio salón de la casa en Madrid. Fellini es más tímido e independiente. Lo escogió entre sus hermanos –todos negros– por la atracción que siente hacia ellos. Y Fellini tiene además una peculiaridad: una mancha blanca bajo el pescuezo, “a modo de sotana”, bromea la pareja de la compositora.

Eva Amaral junto a 'Frida' y 'Fellini' en una de las estancias de su casa en Madrid.

Su pasión por los felinos se refleja en algunas de las canciones de su grupo, Amaral. Es el caso de Gato negro. En sus círculos, siempre le hacen “regalos gatunos”: hasta “un libro de poesía escrita por gatos”, ríe. “Me fascina su manera de ser, su comportamiento, su planta. Tienen características muy humanas”. Asegura saberlo porque siempre ha convivido con ellos. El primero fue Pelusa, que falleció. Hoy son Frida y Fellini, “dos más en casa”. Por eso, si se va de gira, los echa de menos. Y alza la voz contra el maltrato y el abandono. “Quien no empatiza con los animales, no puede ser buena persona”.

Sobre la firma

Sara Cuesta Torrado

Redactora en El País Semanal desde 2016. Antes trabajó en Madridiario y en la Cadena Ser. Fue también productora del ‘podcast’ sobre nutrición BeOk y redactora en La voz de Galicia y la web enfemenino.com. Estudió periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y más tarde realizó el Máster de periodismo de EL PAÍS.

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