La paradoja y el estiloColumna
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La empresa familiar

Es difícil ser padre, pero también lo es ser hijo de un padre empeñado en no reconocerte

El torero Manuel Díaz 'El Cordobés' en un festival taurino de Granada en 2015.
El torero Manuel Díaz 'El Cordobés' en un festival taurino de Granada en 2015. Gtresonline

Lara Álvarez, presentadora de Supervivientes, ofreció una minúscula declaración sobre su relación con el campeón de fórmula 1 y premio Príncipe de Asturias, Fernando Alonso. Un mes después de su ruptura, Álvarez dijo que en un hombre busca “que conecte, que nos sintamos orgullosos el uno del otro”. Estén o no referidas estas palabras al campeón de los motores, y al margen del orgullo de cada uno, lo revelador es la importancia que Lara le da a la conexión. Se podría entender que Alonso sabe encender coches pero no supo mantener encendido el motor de una persona como Lara. Y es cierto, en estos tiempos todo está conectado y encendido. Salen los papeles de Panamá y, a la semana, Mario Conde entra en la cárcel, esta vez por el trasiego de traerse a España lo que se llevó. Bertín Osborne también sale en los papeles panameños coincidiendo con su entrada en Telecinco.

A Osborne no le ha sentado bien y ha tenido que hacer promoción enfadado. En el programa Más de uno (Onda Cero), Bertín alegó que le miran mal, como si fuese Mario Conde. “Se dice con retintín y eso me toca las narices”, declaró. Siguiendo con la conexión, tanto Conde como Osborne son padres y sus hijos trabajan con ellos. La empresa familiar forma parte del ADN ibérico, con resultados diversos. Los hijos de Conde podrían acompañarle en la cárcel, siguiendo la fórmula de la familia Pujol, los Ruiz-Mateos o la de los Charlines. Familia que va a la cárcel, ¿se hace más unida? Cautiva la manera que tenía la familia Conde para repatriar esos fondos a través de una compañía de aceite que a su vez incluía una empresa de cremas de belleza. Una doble acción que sumaba una piel bien cuidada a un dinero maravillosamente rejuvenecido.

Es difícil ser padre, pero también lo es ser hijo de un padre empeñado en no reconocerte. El culebrón de la paternidad de Manuel Díaz, El Cordobés, alcanzó un momento cúspide esta semana. Díaz publicó en ¡Hola! que los exámenes de paternidad de su presunto padre, Manuel Benítez, coinciden al 99%. El resultado de las pruebas de ADN viajó directamente a la portada de la revista, donde, al mismo tiempo, El Cordobés sénior anunciaba su divorcio tras 50 años de matrimonio. Una portada de ¡Hola! jamás tuvo mayor cantidad de testosterona, conflicto y amor por los toros. ¡Ya no es Mamma Mía sino Papa Mío! Hace años escuché que El Cordobés sénior negaba a El Cordobés joven, precisamente para evitar ese divorcio. Ahora que el ADN ha hablado, ¿qué pasará? En las telenovelas este conflicto era más frecuente entre madres culposas e hijas abandonadas. Entre padre e hijo es señal de que los tiempos están cambiando y es normal que eso aflore en una portada a todo color.

Una conexión colorista y casi lujuriosa es la que mantienen Zidane y Ronaldo. El tercer gol de Cristiano ante el Wolfsburgo provocó que Zinedine Zidane lo celebrara con un gesto emocionado y sexy que reventó su sufrido pantalón. Conviene aclarar que los jugadores de fútbol y las casas de moda masculina tienen este problema, esta tirantez, debido a que las desarrolladas extremidades inferiores de los deportistas hacen imposible que algunos pantalones suban mas allá de la rodilla. Por eso algunas marcas han desarrollado tejidos inteligentes que se ensanchan sin parecer chándales. Zidane llevaba una levita y pantalones cómodos, un poquito rollo Armani Prive, que al rasgarse no solo permitieron volver a ver algo de esos legendarios cuádriceps y aductores sino descubrir que el entrenador del Real Madrid viste ropa interior oscura cuando la exterior también lo es. Rematando una lección de estilo masculino.

Hablando de estilo, ¿cómo asumirá Mario Conde su reingreso en prisión? Antes de caer en desgracia, la primera vez, Conde había creado un estilo imitado por muchos jóvenes españoles. El pelo engominado, trajes orgullosos, una mezcla muy andaluza de Jerez con Harrods, cosida por Cortefiel. Bertín también nos ha acostumbrado a su estilo cachondo con tendencia al espatarre en un sofá. Y El Cordobés, padre, fue comparado con Maria Callas y Rudolf Nureyev como artistas que creaban estilo en sus profesiones. Ahora bien, ¿el estilo se hereda? Un poquito de actitud y pelo engominado los ha heredado Alejandra Conde de su padre. Así como la decisión de ocultar su dinero pero no su silueta, resultado de la cultura fitness de los noventa con una escurridiza mezcla de elegancia y flexibilidad, que ahora nos recuerda a la protagonista pija de Orange Is the New Black. Por su parte, Manuel Díaz ha mantenido su envidiable aspecto campero y su trato campechano. Quizás la clave de lo que se hereda o no del estilo de padres a hijos esté en ese 1% de incertidumbre. O de mala conexión.

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