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Vida que viene del mar

El incremento en el número de cámaras frías y la compra de camiones adecuados ha permitido pasar de 19 a 36 toneladas diarias de pescado repartidas a los puntos de distribución o pescaderías

  • Un proyecto de la AECID contribuye a luchar contra la inseguridad alimentaria llevando el pescado hasta la población más vulnerable del interior de Mauritania. El incremento en el número de cámaras frías y la compra de camiones adecuados ha permitido pasar de 19 a 36 toneladas diarias de pescado repartidas a los puntos de distribución o pescaderías. Musa, pescadero en el barrio de Toujounine a las afueras de Nuakchot, separa el género congelado que repartirá esa mañana en el marco de este programa.
    1Un proyecto de la AECID contribuye a luchar contra la inseguridad alimentaria llevando el pescado hasta la población más vulnerable del interior de Mauritania. El incremento en el número de cámaras frías y la compra de camiones adecuados ha permitido pasar de 19 a 36 toneladas diarias de pescado repartidas a los puntos de distribución o pescaderías. Musa, pescadero en el barrio de Toujounine a las afueras de Nuakchot, separa el género congelado que repartirá esa mañana en el marco de este programa.
  • Selma Mint Bilal (segunda por la derecha) espera su turno para recoger los dos kilos de pescado que, como máximo, le corresponden por día como beneficiaria del programa de mejora del acceso al consumo de pescado como refuerzo a la seguridad alimentaria.
    2Selma Mint Bilal (segunda por la derecha) espera su turno para recoger los dos kilos de pescado que, como máximo, le corresponden por día como beneficiaria del programa de mejora del acceso al consumo de pescado como refuerzo a la seguridad alimentaria.
  • Selma Mint Bilal, de 32 años, sostiene el número que indica su turno para recoger su ración de pescado como beneficiaria del programa de mejora del acceso al consumo de pescado como refuerzo a la seguridad alimentaria. Cada mañana, de lunes a viernes, se levanta al alba para asegurarse un buen lugar en el reparto.
    3Selma Mint Bilal, de 32 años, sostiene el número que indica su turno para recoger su ración de pescado como beneficiaria del programa de mejora del acceso al consumo de pescado como refuerzo a la seguridad alimentaria. Cada mañana, de lunes a viernes, se levanta al alba para asegurarse un buen lugar en el reparto.
  • Fatima Youd, de 26 años (a la derecha), pesa el género que se repartirá como parte del programa de refuerzo a la seguridad alimentaria.
    4Fatima Youd, de 26 años (a la derecha), pesa el género que se repartirá como parte del programa de refuerzo a la seguridad alimentaria.
  • El proyecto tiene alcance nacional y llega a localidades que se encuentran a más de 600 kilómetros de la costa. Sin la dotación de camiones frigoríficos la población en el interior no podría recibir pescado en condiciones adecuadas.
    5El proyecto tiene alcance nacional y llega a localidades que se encuentran a más de 600 kilómetros de la costa. Sin la dotación de camiones frigoríficos la población en el interior no podría recibir pescado en condiciones adecuadas.
  • Mauritania tiene uno de los caladeros más abundantes del mundo, pero se daba la paradoja de que su población no tenía asegurado el acceso al pescado. Con el fin de mejorar la seguridad alimentaria, la cooperación española y el Gobierno mauritano pusieron en marcha un programa para repartirlo.
    6Mauritania tiene uno de los caladeros más abundantes del mundo, pero se daba la paradoja de que su población no tenía asegurado el acceso al pescado. Con el fin de mejorar la seguridad alimentaria, la cooperación española y el Gobierno mauritano pusieron en marcha un programa para repartirlo.
  • Selma Mint Bilal cocina el pescado que adquirió por la mañana y que será el plato fuerte del día de su familia. "Los domingos son un mal día porque no hay género", afirma.
    7Selma Mint Bilal cocina el pescado que adquirió por la mañana y que será el plato fuerte del día de su familia. "Los domingos son un mal día porque no hay género", afirma.
  • Dos de los hijos de Selma Mint Bilal almuerzan el pescado que preparó su madre. Hoy forma parte indispensable de su dieta.
    8Dos de los hijos de Selma Mint Bilal almuerzan el pescado que preparó su madre. Hoy forma parte indispensable de su dieta.
  • Los hijos de Selma, beneficiaria del programa de mejora de la seguridad alimentaria, comparten el plato de pescado que acompañan con un poco de pan.
    9Los hijos de Selma, beneficiaria del programa de mejora de la seguridad alimentaria, comparten el plato de pescado que acompañan con un poco de pan.
  • Escena de la descarga manual del género en el puerto artesanal de Nuakchot. El pescado del programa procede de capturas comerciales a gran escala. Mauritania tiene uno de los caladeros más importantes del mundo, pero también se faena aún a mano.
    10Escena de la descarga manual del género en el puerto artesanal de Nuakchot. El pescado del programa procede de capturas comerciales a gran escala. Mauritania tiene uno de los caladeros más importantes del mundo, pero también se faena aún a mano.
  • Un par de pescadores afirman el ancla de un cayuco durante la descarga manual de pescado en el puerto artesanal de Nuakchot.
    11Un par de pescadores afirman el ancla de un cayuco durante la descarga manual de pescado en el puerto artesanal de Nuakchot.
  • Un grupo de porteadores descarga un camión de pescado del programa de seguridad alimentaria, en una cámara frigorífica privada situada en la zona industrial del antiguo puerto de Nuakchot (Warf). Una vez a la semana se recibe el suministro para las pescaderías desde el puerto de Nuadibu.
    12Un grupo de porteadores descarga un camión de pescado del programa de seguridad alimentaria, en una cámara frigorífica privada situada en la zona industrial del antiguo puerto de Nuakchot (Warf). Una vez a la semana se recibe el suministro para las pescaderías desde el puerto de Nuadibu.