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Qué mueve a... Hor Sidua

El agrónomo que quiere curar enfermedades

El ghanés lidera una organización que reivindica mejoras en la sanidad pública de su país

Afronta el reto de coordinar una red africana que promueve la cobertura sanitaria universal

Hor Sidua, durante su estancia en un hotel de Madrid. Ampliar foto
Hor Sidua, durante su estancia en un hotel de Madrid.

Hor Sidua (Ghana, 1980) recuerda cuando de pequeño caminaba al colegio ayudado por la luz de una linterna. Tumu, su pueblo natal, está en una región empobrecida a la que la red eléctrica no llegó hasta 2002. Está en Sissala, al noroeste del país, junto a la frontera con Burkina Faso. “Una de las cosas que me motivaron para empezar a luchar fue vivir en un lugar donde no tenía casi de nada. No importa lo lejos o cerca que esté una región para que el gobierno se preocupe por la situación de los ciudadanos. La gente se tiene que sentir protegida para poder avanzar”.

La palabra “juntos” resuena en el discurso de Sidua. El ghanés ha liderado desde 2009 la campaña de acceso universal a la sanidad (UAHC, en sus siglas en inglés) una organización desde la que se encarga de gestionar actividades a nivel nacional y regional, marcar las estrategias futuras y recaudar los fondos necesarios para luchar por la cobertura sanitaria universal en Ghana. “Nos tenemos que asegurar que los más pobres tienen acceso a la sanidad. La gente no puede morir porque no acceda a lo más básico de la cobertura sanitaria”, asegura Sidua, en una charla en Madrid, donde acudió el pasado octubre al foro africano por la cobertura sanitaria universal.

Por su labor, Hor Sidua ha sido nombrado coordinador de la red para la promoción de la salud de los principales países de África occidental, promovida y financiada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Anesvad.

Este licenciado en Agricultura por la Universidad de Tamale, y máster en salud pública por la Universidad de Ghana, en Accra, donde vive, se siente muy orgulloso de los logros que hasta ahora ha conseguido su organización. Actualmente su equipo prepara un informe que hará llegar al gobierno para que valoren la idea de utilizar la tecnología como arma para combatir la falta de presupuesto destinado a la sanidad: “Casi todo el mundo en Ghana tiene un móvil, de hecho, hay 27 millones de líneas activas, cuando el país tiene una población de 26. Por eso pensamos que una buena manera de recaudar dinero es que, por cada una de las llamadas que se haga, se carguen 0,5 cedis (moneda ghanesa) y este dinero vaya destinado a la sanidad”, explica Sidua, que habla entusiasmado ante la posibilidad de que este proyecto se apruebe en el parlamento y salga adelante.

Ghana se embarcó en una reforma del sistema de financiación sanitario a finales de la década de los 90. En 2013, el servicio sanitario cubría la demanda de 9 millones de personas, un 35% de la población. Es un nivel de cobertura bajo, según un estudio de la OMS. “Nuestra organización ha descubierto que hay cinco regiones del país a las que no se destina ningún equipo médico ¿Cómo puede pasar esto? El Gobierno tiene que ser consciente. Tenemos que conseguir un equilibrio entre lo que puede cubrir la sanidad pública y lo que la gente puede permitirse pagar, en la privada. Porque, aunque la mayoría de las enfermedades están cubiertas, casi un 70% de la población que no tiene de facto acceso a la sanidad pública”, explica.

Sidua cree que la clave para la mejora de un país está en la salud. Pero también en la educación de los más pequeños, pues considera que hay una estrecha relación entre esta y el crecimiento económico. “No querría que las siguientes generaciones sientan que tienen que luchar por cosas que podríamos conseguir antes”, reflexiona. Él mismo dice sentirse afortunado por haber tenido la oportunidad de formarse. Padre de un niño y tío de otros 13, asegura que todos ellos reciben educación. Una señal de progreso, opina.

A pesar de que no hay descanso para este agrónomo que quiere curar enfermedades, sí que hay espacio en su discurso para la esperanza. “La clase media y los jóvenes quieren viajar, ganar dinero, tienen inquietudes. Y veo más oportunidades cada día en Ghana. Se pueden hacer negocios en Ghana, es un país en pleno crecimiento. Hay muchas más oportunidades para un ghanés en Ghana que para un ghanés en Londres”.