Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Judith Colell: “Recuperaremos a los espectadores cuando tengan trabajo”

La vicepresidenta de la Academia de Cine culpa al IVA y la piratería del descenso de público

"Las ayudas públicas deben ir al cine de autor", opina la cineasta catalana

Judith Colell, junto a la reproducción de un Goya, en la Academia de Cine. Ampliar foto
Judith Colell, junto a la reproducción de un Goya, en la Academia de Cine.

Cuando Judith Colell (Barcelona, 1968) pisa la Academia de Cine, aún se le nota la respiración entrecortada por la carrera. Acaba de llegar de su ciudad natal para asistir, como vicepresidenta de la institución, a la Asamblea General de la cinematografía española. En el último mes, el rodaje de una película para televisión sobre la bailaora Carmen Amaya le ha mantenido alejada de sus deberes como representante de los cineastas. En este tiempo, el debate sobre el precio de la entrada —reavivado por el éxito de iniciativas como la Fiesta del Cine, que rebajó el tique hasta los 3,50 euros durante tres días— se ha apaciguado. El sector ha perdido 24 millones de espectadores entre 2012 y 2007, una quinta parte del público de aquel año. La industria aún busca respuestas a su crisis.

Pregunta. ¿Cuál es el mayor enemigo del cine?

Respuesta. El IVA y la piratería son los que han llevado a la bajada del consumo. Aunque a veces te pones a pensar: ¿Qué representa el IVA en una entrada de cine? Un euro. Pero es la puntilla que nos faltaba para acabar de hundirnos. Evidentemente, el primer problema fue la piratería, y hay que frenarla.

P. Ya hay una ley antipiratería: la Sinde-Wert, impulsada por la ministra de Cultura del último Gobierno socialista, y modificada y puesta en marcha por el actual. ¿No ha sido suficiente?

R. Una ley es importante, pero ya está bien de que seamos como niños pequeños y necesitemos todo el rato que vengan a decirnos “esto no se puede hacer”. ¿Por qué razón no podemos darnos cuenta de que, igual que no vamos a un supermercado y nos llevamos las cosas gratis, no podemos tener toda la cultura gratis? Ahora bien, tenemos que llegar a algún acuerdo para que la gente pueda acceder a la cultura a un precio razonable. Que haya plataformas digitales sin que repercuta en los autores, como Filmin, pero mucho más grandes y con posibilidad de ver películas de diferentes estilos.

P. Iniciativas como la Fiesta del Cine han dejado ver que sí hay interés por ir a las salas.

R. Es verdad que la Fiesta del Cine funcionó muy bien. De todas formas, actualmente hay posibilidad de ver una película por poco dinero, hay descuentos, y tampoco vamos: Esto me hace pensar que el éxito de esta iniciativa viene de que fue un evento muy publicitado.

P. En la calle el debate está en el precio. ¿En los pasillos de la Academia, de qué se habla?

R. De nuestra imagen de cara al público. Cuando voy a Francia a algún festival, la gente me dice: “No entendemos, ¿cómo puede ser que no os guste vuestro cine?”. Pero han sido muchos años de machacar a nuestra industria, en lugar de apostar por algo que es importante. No es solo el IVA [la subida del 8% al 21%], son las declaraciones que hacen algunos miembros del Gobierno [el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, cuestionó la calidad del cine español], el constante desprestigio de nuestra profesión y nuestra industria.

Tenemos que llegar a un acuerdo para que la gente pueda acceder a la cultura a un precio razonable

P. ¿Los precios del cine están respondiendo a la situación económica del país?

R. Es muy relativo. ¿Qué son ocho euros? Un gin tonic barato. ¿Es mucho dinero eso para dos horas de divertirme, de pasármelo bien?

P. A la hora de poner un proyecto en marcha, ¿cuáles son los principales muros que encuentra?¿Son distintos que antes de la crisis?

R. Es siempre el mismo problema: cómo se consigue la financiación, si las televisiones invierten en la película… Además, yo hago cine de autor, y es un cine muy complicado de levantar.

P. ¿Quién se arriesga ahora mismo a invertir en proyectos pequeños?

R. En este tipo de proyectos no se tiene que meter a invertir un productor. Para estas películas, justamente, tiene que haber ayudas públicas directas. Quizás no tengan muchos espectadores, pero dentro de 20 años se seguirá hablando de ellas. Como de El verdugo [Luis García Berlanga, 1963]. De la película más taquillera de ese año no se acuerda nadie, pero El verdugo es uno de los pilares de nuestra cinematografía.

P. ¿Qué futuro ve para sus alumnos de guion de la Universidad Pompeu Fabra, o de la Ramon Llull?

¿Por qué no se hacen películas que hablen de la crisis? Parece que no queremos hablar de esto

R. Complicado. A veces me da un poco de pena. Les ves con tanta ilusión, algunos de ellos con tanto talento, que… Pero también le veo un futuro complicado a tu profesión, no digamos ya a los pobres arquitectos. A mí me preocupa la cantidad de gente que ya no tiene ni para comer, personas como tú y como yo que no tienen ni para pagar el alquiler. ¿Por qué nadie en nuestro país hace una película sobre esto? Parece que no queremos hablar de lo que está pasando.

P. Esta gente de la que habla ha dejado de ir al cine. ¿Cómo se les puede recuperar?

R. Cuando tengan trabajo. No seamos ilusos, la crisis tiene mucho que ver con la bajada de espectadores. Si no se pueden pagar las necesidades básicas, cómo vamos a pagar lo demás. Pero eso no quiere decir: "Ole, voy a conseguir la película gratis". Todos esos cines que han cerrado tenían personas trabajando en la taquilla, en la sala, limpiando. Y se han quedado sin trabajo. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque tú en tu casa te has bajado una película por Internet, porque has pensado: “Pues no pago”. El IVA es una decisión del ministro de Hacienda [Montoro]. El bajarte una película por la patilla es una decisión tuya.

POBLACIÓN QUE FUE AL CINE ENTRE mayo DE 2012 Y mayo DE 2013
País % población
Suecia 74%
Francia 63%
Reino Unido 61%
Alemania 54%
Italia 53%
España 49%
Portugal 29%

FUENTE: COMISIÓN EUROPEA.