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Juan Santaner: “Las multinacionales no saben cómo manejarse en internet”

El empresario de la autoedición ve las descargas como un medio para difundir la música 'indie'

La industria del sector ha perdido la mitad de sus ingresos desde 2007

Juan Santaner, en la sede de la agencia de representación I'm an artist. Ampliar foto
Juan Santaner, en la sede de la agencia de representación I'm an artist.

La sede de I’m an artist es un revoltijo de cajas, murales y papeles. Es obvio que están aún de mudanza. Juan Santaner, fundador de esta agencia de representación, espera en el balcón fumando un cigarrillo mientras contempla el bullicio de la Gran Vía de Madrid. Desde esta oficina gestiona la carrera de algunos de los artistas más representativos de la música independiente española, de Nacho Vegas y Christina Rosenvinge a Sidonie. Hace tres años que se lanzaron a la producción de discos con Marxophone, una plataforma de autoedición que se ha convertido, dentro del panorama indie, en una alternativa sólida a las grandes discográficas. Un salto al vacío en el que definen como "el peor negocio que hay en el mundo": la industria de la música grabada. Un sector que ingresó 140 millones de euros en 2012, la mitad que en 2007.

Pregunta. ¿Por qué era necesario proponer una alternativa a las grandes discográficas?

Respuesta. Fue una forma de negocio que nos planteamos ante la evidencia de que los músicos tenían problemas con los sellos porque no les pagaban. Con Marxophone, el artista es propietario de todos sus derechos. Nosotros actuamos como una oficina de logística para la promoción, distribución… Solo cubrimos gastos, pero seguimos entendiendo que el disco es un formato válido, lo saques como lo saques.

P. En 2012 se despachó la cuarta parte de los discos vendidos antes de la crisis. ¿Da igual el soporte?

R. Me da lo mismo que el disco se edite en Bandcamp [tienda online y herramienta de promoción musical] o en vinilo. Estamos investigando un montón de formatos, incluyendo descargas libres. Por ejemplo, el disco que más rápido vendimos fue uno de Nacho Vegas, Cómo hacer crac, y un mes antes lo habíamos puesto en descarga libre. La bajada de archivos autorizada y controlada es un mecanismo de promoción como otro cualquiera.

P. ¿Por qué la gran industria discográfica está tan asustada por las descargas?

R. La llegada de internet les pilló completamente despistados. Hasta hace bien poco, algunos de nuestros artistas que estaban en grandes multinacionales no tenían página web. Las multinacionales no saben dónde están, no saben manejar la Red. El otro lado de la batalla es que la descarga por el morro es absolutamente ilegal, y no vamos a pensar qué pasaría si hiciéramos lo mismo con los fontaneros o con un supermercado. Pero hay que empezar por la educación: si tenemos tan poco respeto por la cultura, no es un problema ni de los sellos ni de los artistas, es de las personas.

El poco respeto por la cultura no es culpa de las discográficas, sino de las personas

P. ¿Hasta qué punto sale rentable Spotify [plataforma de reproducción de música online] a un artista que no tiene las mismas escuchas que Beyoncé o Pablo Alborán?

R. Sale poco rentable, pero tienes que estar ahí. El problema es que sus criterios para pagar son oscuros. Voy a dar datos inexactos: en España la producción independiente es como el 85% de lo que se edita, pero el 90% de los derechos van a parar a las multinacionales. Hace un par de años hubo 200 sellos independientes estadounidenses que se fueron de Spotify por esta desigualdad. Es más probable que la gente que se conecta a Spotify esté interesada en la música indie que en Julio Iglesias. Mi madre no escucha a Julio Iglesias en Spotify, lo ve en la tele.

P. Internet permite la descarga ilegal, pero también facilita la difusión a las discográficas independientes. ¿Es una relación amor-odio?

R. Internet es inabarcable. No puedes luchar, tienes que adaptarte. El problema está en lo de siempre, en que se reciba una contrapartida por tu trabajo. Todo el mundo puede conocer un disco del que solo se vendan 400 copias físicas. Hay que luchar por conseguir una legislación que beneficie al artista como miembro de una industria. Probablemente la cultura sea el único sector español que puede subir. A lo mejor si el turismo ha bajado en Madrid es porque cada vez hay menos conciertos, menos cines, menos teatros.

El IVA es un desastre, un síntoma más de cómo actúa el Gobierno

P. Entonces, ¿tampoco los conciertos son una tabla de salvación para la música independiente?

R. Funcionan, pero muchísimo menos que hace unos años. El IVA [la subida del 8% al 21%] es un desastre, pero por otra parte es solo un síntoma más de cómo actúa el Gobierno. El problema es que ahora no vas a tres conciertos, vas a dos o a uno.

P. ¿No le asustan los efectos de la política cultural en la industria?

R. Para nada. Si tenemos que hacer todos los conciertos nosotros, los haremos. Esperamos que haya ayuda pública, sí, pero como en todos los sectores. Los artistas españoles son muy buenos, no estamos hablando de tres caraduras que quieren que les den dinero. Hablamos de un pedazo de industria que podría tirar de este país, que es un país del sector servicios. Si importamos hasta la energía, ¿de qué vamos a vivir? Pues de la cultura. Y entonces lo que hacemos es minarla. No entiendo esa inconsciencia de los gobernantes. Me gustaría que algún día leyeran y escucharan algo. Pero supongo que lo hacen poco.

PRINCIPALES PAÍSES EN VENTAS FÍSICAS DE DISCOS  (ÍNDICE MUNDIAL)
País Puesto
Alemania 3
Reino Unido 4
Francia 5
Italia 9
España 13
Suecia 19
Portugal 32

FUENTE: SGAE