Hoy no se fía, mañana sí
Si ya fue su estrategia en la oposición, ahora se ha convertido en su posición inamovible en el Gobierno. Todo para mañana. Cuando le preguntaron en esa ya famosa ocasión qué medidas tenía pensadas para crear empleo, Rajoy hizo alusión a lo mal que entendía su propia letra para, al final, dar la respuesta de siempre: mañana se lo cuento. Y así hasta hoy.
¿Cuándo se empezará a crear empleo de calidad? Mañana. ¿Cuándo piensan dar explicaciones de todas las irregularidades que se están detectando en su partido? Mañana. ¿Cuándo piensa conceder una rueda de prensa y responder las preguntas de los periodistas en España? Mañana. Y así ad eternum. Todo para mañana, pero todos sabemos que el mañana nunca llega si no nos esforzamos en convertirlo en “hoy”. Eso sí, lo que se va a día de hoy por el más hondo de los desagües es su credibilidad, pues el dejarlo todo constantemente para “mañana” es un claro reflejo de incapacidad de encarar problema alguno. El pueblo ya no se fía de Rajoy. Ni hoy, ni mañana.— Carlos Martínez.


























































