El efecto Adelson
Mucho me temo que el binomio PP-Adelson ya funciona. En la Feria Internacional del Juego celebrada en el pabellón 3 de Ifema mi mayor sorpresa ha sido el tabaco. Todo el pabellón era un salón de juego y tabaco. Los carteles de “prohibido fumar” languidecían en las puertas. Los extintores miraban de soslayo a los que, con graciosa displicencia, iban dejando caer la ceniza sobre la moqueta. Trabajadores obligados a respirar el cancerígeno humo del que habla la Ley 42/2010, mejor conocida como “ley antitabaco”, cuya más importante modificación sobre la ley anterior se expresa en la “extensión de la prohibición de fumar a cualquier tipo de espacio de uso colectivo”. Y aunque quisieran acogerse a la figura de “club de fumador”, ya que la oferta gastronómica era gratuita, no podrían por cuanto la ley marca que en estos clubes no puede haber trabajadores, y estoy segura de que la gente que con tanta amabilidad sacaba una bandeja de jamón tras otra sí estaba sujeta a disciplina laboral y horario; y supongo y espero que este desempeño estará remunerado.
¿Cuál es la razón de que la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, la Fundación Caja Madrid y la Cámara de Comercio e Industria de Madrid no sean capaces de oler lo que se está cociendo con esta feria?— Marisol López de la Villa.


























































