Débil generación
A mi generación, la de los 50, parece que nos hubiese “tocado la china”. Empezar a colaborar en trabajos, cuando éramos muy jóvenes, en el campo guardando del ganado, era lo habitual. En los medios urbanos éramos recaderos de tiendas y ultramarinos. Ya con estas experiencias nos fuimos colocando en industrias y profesiones más remuneradas y con derechos sociales. La actual coyuntura de cierre masivo de empleos en la construcción y cierre de industrias nos está devolviendo al punto de partida de nuestros años. El futuro de nuestra generación es de debilidad e indefensión ante la injusticia de aquellos que decían reservarnos un futuro asegurado por el Estado. ¿Qué fue de la garantía del Estado, de nuestros derechos adquiridos?— José Balsa Pena.


























































