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El enlace que pudo ser un desenlace

La prensa francesa asegura que Charlene Wittstock intentó huir al descubrir que el príncipe ha sido recientemente padre

El enlace pudo haberse quedado en un desenlace. Eso se desprende de las informaciones que hoy publican varios diarios franceses en las que se insisten en que Charlene Wittstock, la prometida del príncipe Alberto, se dirigió el pasado domingo al aeropuerto de Niza para huir del palacio de Mónaco. La causa: nuevas revelaciones sobre la vida privada de Alberto que habrían provocado un gran disgusto en la futura princesa. Se dice que Charlene se enteró de que Alberto -además detener una hija de 19 años y un hijo de 12-, habría sido padre hace dos años de otro hijo, y hace dos semanas de otro más. Alberto y Charlene se conocieron hace 10 años, formalizaron su relación hace cinco y anunciaron su compromiso hace uno, de tal manera que los dos últimos hijos habrían nacido cuando el príncipe ya habría decidido casarse con la nadadora sudafricana.

El palacio de Mónaco niega, como ya anunció en un comunicado oficial, que Charlene fuera una novia a la fuga, pero el diario francés Le Figaro asegura en su edición digital que una filtración de la policía del aeropuerto de Niza dio la alerta. "Esos rumores solo tienen como objetivo dañar gravemente la imagen del soberano, y en consecuencia la de Wittstock, y suponen un perjuicio grave para este feliz acontecimiento", indicó Palacio en un comunicado. Todo está a punto para dicho acontecimiento, ya que la boda se celebrará los días 1 y 2 de julio.

Pese a ello, el diario L'Express añade que la novia, que esta semana ha acudido a París para las últimas pruebas del vestido, al parecer "evita ostensiblemente" las reuniones y fiestas familiares, lo que contribuye, a su juicio, a incrementar los rumores. El Ministerio del Interior en París, sin embargo, se abstiene de comentar lo sucedido.

Fue L'Express quien dio la primera información de que la novia había suspendido la boda para regresar a toda velocidad a su hogar en Sudáfrica. Stéphane Bern, asesor de la familia Grimaldi, ha hablado del asunto para asegurar: "Una mujer puede muy bien decir que ella está embarazada del príncipe. No vamos a hacer una prueba de ADN para comprobarlo, tres días antes de la boda".

Los dos hijos reconocidos del príncipe Jazmin Grace, de 19 años, cuya madre es una camarera estadounidense, y Alexander, de 7 años, nacido de una relación con una azafata aerea togolesa de origen francés, llamada Nicole Coste, no estarán presentes en la boda, ya que el príncipe no quiere imponer a los niños su "exposición a los medios".