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El pelotazo de Correa en Arganda del Rey pudo ascender a 24 millones

La policía investiga la conexión entre la comisión de 12,8 millones que supuestamente pagó Martinsa a la trama corrupta y otro pago por el mismo importe realizado dos años antes por otros empresarios

Un informe de la policía judicial ha destapado la relación existente entre dos comisiones de 12 millones de euros cobradas por el presunto cabecilla de la red Gürtel, Francisco Correa, por intermediar entre las instituciones gobernadas por el PP madrileño y las empresas. De esta forma, el documento policial relaciona el pago a Correa de 12,8 millones de euros por parte del empresario Fernando Martín, máximo accionista de la promotora Martinsa, por intermediar en una adjudicación en Arganda del Rey, con otra supuesta comisión ilegal de 12 millones, cuyo origen se desconoce, y que la policía atribuye a los empresarios Manuel Salinas y Amando Mayo.

Estos empresarios están citados a declarar mañana miércoles ante el magistrado que instruye el caso Gürtel, Antonio Pedreira. Hasta el momento, el pago de Martinsa se consideraba el mayor pelotazo de Correa, por lo que si estas dos comisiones tuvieran algún tipo de relación el beneficio del cerebro de la trama por intermediar en una adjudicación en Arganda se podría haber multiplicado por dos, hasta superar los 24 millones de euros.

Según consta en un documento del informe, el resguardo de la transferencia de 12,8 millones realizada desde una cuenta cuyo beneficiario es el empresario Fernando Martín a Correa no esconde el verdadero motivo del pago: "Montante recibido como comisión por la intervención en el desarrollo inmobiliario Ramón Arganda de Madrid hecho por la sociedad Martinsa".

Este pago se debió, según el informe policial, a la intermediación del cerebro de la red corrupta con el alcalde de Arganda del Rey, Ginés López, que finalmente adjudicó a Martinsa la denominada Unidad de Ejecución 124, con una superficie de 166.528 metros cuadrados, donde estaba prevista la construcción de 2.676 viviendas, por un precio de 77 millones de euros, cuando inicialmente se había tasado en 100 millones. Dos años después, la promotora vendió un tercio del suelo por 73 millones de euros, una cantidad tres veces superior al precio pagado, que fue de 25 millones.