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La votación del Supremo obliga a Sortu a plantearse un amparo urgente

Los magistrados discrepantes estudian presentar un solo voto firmado por todos

La decisión de la Sala Especial del artículo 61 del Tribunal Supremo, que el miércoles acordó, por nueve votos a favor y siete en contra, la ilegalización de la formación abertzale Sortu, traspasa al Tribunal Constitucional la responsabilidad de pronunciarse sobre un previsible recurso de amparo antes del plazo límite para que el partido pueda concurrir a las elecciones municipales del 22 de mayo.

Aunque en un plazo ordinario sería muy difícil que el Constitucional tuviese tiempo de ver el recurso, fuentes del alto tribunal indicaron que cabe la posibilidad de acortar los tiempos como se ha hecho en otras ocasiones.

Entre tanto, los siete magistrados disidentes del Supremo evaluaban ayer la posibilidad de presentar un único voto particular discrepante, en vez de los tres anunciados, firmado por el presidente de la Sala de lo Civil, Juan Antonio Xiol, y al que se adherirían los otros seis. Ese movimiento subrayaría el alto número de contrarios a la sentencia y acentuaría ante el Constitucional la necesidad de un pronunciamiento decisorio antes de las elecciones.

El presidente del tribunal inclinó la balanza contra la inscripción de Sortu

El partido 'abertzale' decidirá hoy cuándo presenta el recurso de amparo

El presidente del Constitucional, Pascual Sala, declinó anoche pronunciarse sobre ese asunto porque, según dijo, sería una elucubración "puramente nominal".

La votación de la Sala del 61 arrojó un resultado difícilmente previsible, que no solo rompió en pedazos la unanimidad que casi siempre ha imperado en torno a las marcas herederas de Batasuna. Además, la división se produjo siguiendo la habitual fractura ideológica entre conservadores y progresistas, siendo estos últimos los discrepantes.

Según las fuentes consultadas, la votación fue decidida por el presidente, Carlos Dívar, que votó junto a los conservadores. La votación estaba ocho a siete, y dado que era el último en votar, Dívar decantó hacia el nueve a siete final.

Se pronunciaron a favor de la inscripción de Sortu en el registro de partidos tres presidentes de Sala del Supremo: el de la Sala de lo Civil, Juan Antonio Xiol; el de la Sala de lo Contencioso, José Manuel Sieira; y el de la Sala de lo Social, Gonzalo Moliner. Anunciaron votos particulares discrepantes de la mayoría los magistrados José Luis Calvo, Rafael Gimeno-Bayón y Manuel Alarcón Caracuel. También se mostró en contra de la mayoría el magistrado Jorge Alberto Barreiro.

La Sala del 61 no informó del resultado de esta votación, sino solo de los tres votos disidentes, lo que propició que durante toda la noche y la madrugada de ayer la mayor parte de los informativos hicieran referencia a una votación favorable a la denegación de la inscripción de Sortu por 13 votos a 3.

Lógicamente, dicha votación es muy diferente de un 9 a 7, que divide a la Sala casi por la mitad y deja muy abierto y pendiente del Constitucional un eventual recurso de Sortu con carácter de urgencia.

Sin embargo, una sentencia con solo tres votos discrepantes y sin adhesiones de los demás magistrados se contabilizaría con un resultado de 13 a 3, a todas luces insuficiente para alterar los tiempos del Constitucional. De ahí que los magistrados discrepantes estudiaran ayer un voto conjunto, en vez de tres o siete dispersos, con la autoridad de ir firmado además por tres presidentes de Sala, cuyo peso específico difícilmente podría ser ignorado por el Constitucional.

Por otra parte, la posibilidad de un pronunciamiento del Constitucional antes de la proclamación de candidaturas, el próximo 18 de abril, depende en primer lugar de que la defensa de Sortu presente rápidamente el recurso de amparo y solicite la tramitación urgente antes de las elecciones.

Previamente, el Supremo tiene que hacer público el auto de rechazo a la inscripción de Sortu junto al voto o votos discrepantes, lo que, según fuentes del tribunal, podría suceder antes de finales del mes de marzo. Así, tendría que ser en los primeros días de abril, en torno al día 5, cuando Sortu presentase su demanda de amparo, para dar tiempo a que una de las dos salas del Constitucional la admitiese a trámite y diese traslado al fiscal y el abogado del Estado para contestar al recurso.

Fuentes próximas a la formación abertzale informaron de que hoy se reunirán sus promotores con los abogados y decidirán sobre la presentación del recurso. En principio ven dificultades en fiar el éxito del amparo a unos plazos tan exiguos, dado que el Constitucional tendría que acortar significativamente los tiempos de respuesta a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado. Además, si estos agotan sus plazos dejarían escaso margen al tribunal para pronunciarse. En cambio, ven que el recurso podría tener más posibilidades si se argumenta sólidamente y fuera del contexto electoral, aunque el fallo se produciría entonces dentro de varios meses.

Fuentes jurídicas apuntaron, sin embargo, que si la izquierda abertzale opta por los denominados planes b (presentación de agrupaciones electorales) o c (infiltración en listas de EA), las posibilidades de que Sortu pueda concurrir a las elecciones se reducirán a cero.

Por parte del Constitucional, la decisión de anticipar el recurso para ajustarse a los tiempos electorales corresponde a su presidente, Pascual Sala, que previsiblemente consultará al pleno la próxima semana.