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Ana Botella y las gaviotas reidoras

La concejal de Medio Ambiente protagoniza una desternillante batalla dialéctica con la oposición en la comisión del Ayuntamiento

¿Sabían que el Ayuntamiento de Madrid hace un censo anual para contabilizar las especies presentes en el entorno del río Manzanares? ¿Y que existe incluso un listado, ordenado de mayor a menor abundancia, de peces, aves y reptiles? Lo hay, y esta mañana la concejal de Medio Ambiente, Ana Botella, se lo ha leído pacientemente al concejal socialista Pedro Santín, que acusa al Ayuntamiento de haber reducido el Manzanares a poco menos que un erial biológico tras las obras de la M-30. Pues se ve que no: carpas, alburnos, barbos, lucios... Y también aves. Botella inicia, con paciencia de entomóloga, la enumeración: la gaviota reidora -sonrisa bastante bien disimulada-, ánade real, gaviota argéntea, cormorán...

Parecía que lo de la gaviota se iba a quedar en un gesto de las comisuras y un leve temblor en la voz, pero no. Cuando a Botella le tocó leer que es el ave más común del Manzanares (entre 300 y 500 ejemplares), aquello ya fue una risita en toda regla. Y de ahí al cachondeo, un paso. Hoy hay más peces que en 2004, dijo Botella. "Esto debe de ser por las obras de la M-30 y por las gaviotas reidoras", retó a Santín. Para entonces, concejales y público trataban, algunos en vano, de aguantarse la risa.

Botella, ya lanzada, aprovechó el siguiente turno de palabra para responder con gracejo al concejal socialista, que preguntaba dónde se esconde tanto animal: "¿Usted de verdad se cree que nosotros vamos a falsear unas cifras, aunque sean de gaviotas reidoras?". El carrusel del humor continuó: "En este Ayuntamiento, aunque sea de las gaviotas reidoras, no poníamos ni una más (especie en el censo)".

Les hiciera gracia o no eso de que la 'jefa' les comparara con un pájaro llamado así porque emite sonidos inquietantemente parecidos a una carcajada nerviosa, los concejales populares le seguían el juego a Botella, que incluso desafió al edil socialista a bajarse al río vestido de buzo y contar él mismo a los peces.

Botella afirmó que la fauna se va trasladando por todo el cauce hasta encontrar el hábitat más adecuado a sus necesidades, con lo que la línea de trabajo del Consistorio pasa por la no intervención para que el ecosistema "pueda ser ocupado por el mayor número de ejemplares de manera natural". Para Santín, esto es un ejemplo más del "liberalismo elevado a cotas máximas".

La concejal acabó su intervención aleccionando a Santín, al que acusaba de ser "infantil": "Hay una cosa que se llama microbiología", empezó. "En el agua, en el núcleo de agua más insignificante usted tiene cantidad, miles de distintas especies". Y así terminó su parlamento.