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Llegan a Torrejón de Ardoz 80 españoles procedentes de Japón

El análisis radiológico voluntario a 119 de los 142 pasajeros no detecta contaminación.- En el avión, fletado por el Gobierno español, viajaban también 22 belgas, 8 brasileños y 32 japoneses

Llegan a Torrejón de Ardoz 80 españoles procedentes de Japón
ULY MARTÍN

Cansados y con una mezcla de preocupación y alivio por los que se han quedado en Japón. Tras 12 horas de vuelo y cinco de escala en Bangkok, unas 140 personas han llegado hoy al aeropuerto madrileño de Torrejón de Ardoz, en un vuelo fletado por el Gobierno español. A su llegada, a las 14.35, 119 de los viajeros se sometieron a una prueba voluntaria para detectar niveles de radiación en sus cuerpos y equipajes. En ninguno de ellos se ha detectado indicios de contaminación, por lo que "no hay ningún riesgo" para su salud, ha remarcado Carmen Amela, directora general de Sanidad exterior del Ministerio de Sanidad.

De los 260 viajeros inscritos inicialmente para tomar el vuelo, al final muchos decidieron quedarse en Japón y el avión solo trajo a 140 personas: 80 españoles, 32 japoneses, 22 belgas y 8 brasileños. Cinco de los españoles decidieron quedarse en Bangkok, donde hicieron escala. Las embajadas se encargarán ahora del desplazamiento de sus ciudadanos desde España a otros países.

Recién llegados, algunos ya piensan en volver: Isaac, un barcelonés que estudia japonés, quiere regresar cuanto antes para ayudar en la reconstrucción tras el terremoto y el tsunami. Él se sentía "tranquilo" en Tokio, pero ha decidido tomar el vuelo para que su familia no se preocupe. Beatriz Alonso, de Oviedo, ha viajado con sus hijos pero teme por su marido, todavía en Japón. Destaca la buena labor de la Embajada española, de la que solo critica la reacción de los primeros días tras el desastre, cuando los españoles no recibieron "información de ningún tipo".

Pilar Espinosa, madrileña que lleva 13 años en Japón, vivía en la región de Chiba, a unos 20 kilómetros de Tokio y 220 de Fukushima, asegura que vuelve nerviosa y sintiendo mucha incertidumbre. En su zona había falta de comida y de combustible. Cree que los japoneses están más tranquilos que los extranjeros y señala que el Gobierno nipón intenta mantener un estado de calma en el país.