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El Gobierno asegura que Pumpido intentó abrir una vía judicial para la familia Couso en EE UU

Rubalcaba defiende que España tomó una posición más activa en el caso de lo que hacen pensar las revelaciones de los cables de la Embajada de EE UU

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba ha asegurado que el Gobierno tomó una posición más activa respecto al caso Couso de lo que hacen pensar las revelaciones de los cables de la Embajada de EE UU en Madrid publicados por EL PAÍS. Rubalcaba asegura que el Gobierno se marcó tres objetivos: "apoyar a la familia, pedir a EE U que hiciera una investigación y apoyar la de la Audiencia Nacional".

En una amplia entrevista dentro de la última emisión del programa de Iñaki Gabilondo en CNN+, Rubalcaba aseguró que "lo que el fiscal general del Estado quería con su actuación era abrir una vía judicial a la familia Couso en EE UU", y que gracias a la mediación española, "Estados Unidos contestó a lo que se le pedía" a pesar de su "fuerte legislación de protección sobre sus nacionales".

Cables de Wikileaks

Los cables que el embajador estadounidense Eduardo Aguirre enviaba al Gobierno de su país informándole de sus tratos con el Gobierno y la actualidad español han ocupado una parte importante de la entrevista. Respecto a ellos el ministro ha opinado "que todo el mundo quiere decirle cosas a sus jefes para agradarle, para que vea que hace bien su trabajo".

Acerca de los vuelos de la CIA que los cables revelan que el Gobierno conocía y permitía que sobrevolaran España o tomaron tierra en bases ubicadas en territorio nacional, Rubalcaba ha admitido que se conocía que hubo "un vuelo sospechoso", y ha asegurado que toda la información de la que disponía España se puso a disposición del Parlamento, del Consejo de Europa y de la Audiencia Nacional.

Sucesión de Zapatero

No ha sido el único asunto de actualidad al que ha hecho mención en la entrevista: la sucesión del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero; el fin del terrorismo de ETA y la 'ley Sinde' han sido otros de los temas discutidos.

"No me he planteado ser presidente del Gobierno", ha asegurado el titular de Interior respecto a la sucesión de Zapatero y los rumores que lo consideran su delfín. "Y no, no soy el socialista al que el presidente ha hecho la confidencia [sobre su futuro]", ha apostillado. El político socialista cree que Zapatero puede haber tomado la decisión, pero él no sabe cuál es a pesar de que hablan por teléfono seis o siete veces al día. "Si dice que quiere volver a intentar se presidente nadie le va a decir nada; y lo contrario sería más complicado y quizá lo tendría que consultar más", ha explicado.

Sobre las relaciones con ETA ha afirmado que las señales que está mandando la banda con sus últimas acciones son "no ataco pero me defiendo y además me preparo". Entre ellas ha destacado el robo de material para fabricar tarjetas de crédito de esta semana y ha considerado que no se trata de "una buena carta de presentación" ante una el anuncio de una eventual tregua por parte de los terroristas.