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Caos en los aeropuertos

Rubalcaba confirma que "el 90% de los controladores ya trabaja" y anuncia consecuencias

Los trabajadores reaccionan al estado de alarma y se incorporan a sus puestos, lo que permite reanudar los vuelos, pero con cuentagotas.- AENA recomienda no acudir aún a los aeropuertos y consultar con las compañías ya que tardará 48 horas en recuperar la normalidad.- Al menos 650.000 personas afectadas

Tras 20 horas cerrado, el Ministerio de Fomento ha anunciado a las 15.30 la reapertura del tráfico aéreo en España tras el regreso del 90% de los controladores a sus puestos, según ha confirmado el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha advertido de que su actuación tendrá "consecuencias". La "vuelta a la normalidad" en las torres y centros de control ha permitido reanudar los vuelos, aunque con cuentagotas. Para que se recupere el número de operaciones de un día normal, ha añadido Rubalcaba, se tardarán 48 horas por los ajustes técnicos en los planes de vuelo y la necesaria coordinación con el resto de Europa. También el relevo del turno de noche se ha realizado sin incidencias a las 22.00.

AENA ha puesto a disposición de los usuarios el teléfono 902404704

IBERIA pide a sus clientes que llamen al 902 400 500 o al 900 100 988 para cambios urgentes

Dos aviones de carga, los primeros en salir de Barajas y El Prat

Iberia, Air Europa, Easyjet, Ryanair, Air France y KLM reanudarán esta madrugada sus vuelos

Hasta las 23.00 se habían puesto en marcha 412 de los 4.300 vuelos programados para este sábado, mientras en las torres los controladores trabajan bajo la vigilancia de 190 soldados. Pese a ello, el gestor aeroportuario AENA ha pedido a los pasajeros que llamen a su compañía antes de acudir al aeropuerto, donde a primera hora de la noche ya no se apreciaban grandes aglomeraciones. Según estimaciones no oficiales, 650.000 viajeros se han visto afectados por el caos generado en los aeropuertos a causa del paro salvaje de este colectivo, que reaccionó a la nueva regulación de su jornada dictada por el Gobierno el viernes faltando a su puesto. La razón que argumentaron: indisposición y mareos.

Rubalcaba ha anunciado que, por este motivo, AENA "abrirá expediente a todos los controladores que no hayan ido a trabajar sin justificación, independiente de las actuaciones que ha iniciado la Fiscalía, así como de las denuncias presentadas por los ciudadanos". Según ha añadido en la misma línea que el ministro de Fomento, José Blanco,"habrá consecuencias para quienes han abandona su puesto de forma irresponsable, inexplicable y muy dañina". Con vistas al futuro, ha garantizado que el Ejecutivo va a "garantizar la normalidad en Navidades y después de las fiestas", porque cuenta con los "mecanismos legales y está firmemente determinado a que no vuelva a suceder".

"No volverá a pasar"

"El Gobierno ha cumplido con su deber", ha añadido el vicepresidente antes de confirmar que el estado de alarma durará 15 días. Sobre las consecuencias económicos del caos, ha adelantado que, aunque aún no han hecho el cálculo, "es evidente que para ningún país es bueno que haya un bloqueo de sus aeropuertos durante 24 horas".

En el principal aeropuerto de la red, Barajas, AENA ha confirmado que está a plena capacidad desde las 19.00 y con posibilidad de realizar 98 vuelos a la hora, como en un día normal, aunque de momento el ritmo de llegadas y salidas se mantiene lejos de esta cifra. Hasta la noche, habían aterrizado 28 aviones y habían aterrizado otros 22. A la misma hora, en las pantallas se anunciaban medio centenar de salidas hasta las 08.00 del domingo, todos vuelos al extranjero y a Baleares y Canarias. No obstante, AENA destaca que se está multiplicando la petición de permisos de vuelos (slots) por parte de las compañías aéreas a medida que consiguen reorganizar su flota, lo que significa que la reanudación de las operaciones adquirirá velocidad a lo largo que pasen las horas.

Además, aunque la normalidad ha vuelto a las torres tras el cambio de turno a las 15.00, en el interior de los aeropuertos ha tardado más. Las aglomeraciones ante los mostradores de facturación y en los controles de seguridad solo han empezado a diluirse a partir de la primera hora de la noche, aunque aún había pequeños grupos dispuestos a hacer noche. Durante la tarde, entre los afectados se han mezclado los episodios de euforia con los que los pasajeros celebraban el anuncio de las salidas de vuelos, y las muestras de indignación. Los viajeros han vuelto a denunciar las dificultades para obtener información de sus vuelos, así como la falta de respuesta por parte de las aerolíneas. Los nervios desatados tras la reanudación de las operaciones ha provocado, además, que agentes de la Policía hayan tenido que vigilar las largas colas que se han formado ante los mostradores de facturación.

283 controladores, 13 menos de lo previsto

Según Fomento, 283 controladores han vuelto por la tarde a sus puestos, 13 menos de los 296 previstos, después de que el Gobierno decretara a las 13.00 el estado de alarma por primera vez en la historia de la democracia reciente. Bajo estas circunstancias [lee el decreto en el BOE (PDF)], el colectivo queda "movilizado" y bajo las órdenes de la autoridad militar. A partir de ese momento han empezado a ser requeridos de uno en uno, a través de burofax, para que acudan a trabajar. Según Blanco, se da la paradoja de que uno de los controladores que quería ir a trabajar no ha podido porque se ha quedado atascado en un aeropuerto. Según ha añadido AENA, también el relevo del turno de noche se ha realizado con "normalidad".

Según ha informado Iberia, que en principio tenía previsto no hacer ninguna operación hasta las 06.00 del domingo, sí ha logrado organizar algunos vuelos internacionales antes de lo previsto, sobre todo llegadas. Los primeros en tomar tierra en España han sido los que estaban en vuelo desde América y que habían sido desviados a Portugal, pero a los que les ha dado tiempo de aterrizar en Barajas. También ha reactivado las rutas con destino a Latinoamérica y Johannesburgo a partir de medianoche. La aerolínea, la que más rutas realiza en España con más de un millar de vuelos diarios, confía en recuperar la normalidad durante la madrugada ya que, según ha informado un portavoz, "no puede reorganizar su programación en cinco minutos". "La intención es recomponer este puzzle con la mayor celeridad", ha añadido. Air Europa, Easyjet, Ryanair y Air France-KLM también prevén volver a operar sus vuelos en las próximas horas. La compañía franco-holandesa ha ampliado la capacidad de sus aviones para recolocar al mayor número posible de pasajeros.

"Solución, solución", gritaba un grupo de unos 50 pasajeros con destino a Punta Cana de Iberworld en la T1 de Barajas porque su vuelo seguía cancelado, según informa Pilar Álvarez. Cerca de allí, Florencio Vicente, que iba a Buenos Aires a hacer un curso de antropolgía con compañeros de Bajadoz y Andalucía, celebraba que ya tenía hora de embarque y, aunque con 24 horas de retraso, tenía previsto salir esta noche.

En el Prat, según informa Sebastián Tobarra, también se han producido algunos momentos de tensión. Frente a los mostradores de la compañia Avianca, un grupo de viajeros de un vuelo a Bogotá, que tenía que salir a las 15.40, han llegado a golpear los cristales tras enterarse de que no les dan billete hasta el dia 14. Pasadas las 22.00, las colas, se restringían a los mostradores de Iberia y Spanair, así como ante los de Avianca, pero mucho menos numerosas que a lo largo del día. Por lo que respecta a la situación en el extranjero, Eurocontrol calcula que el caos en los cielos españoles ha provocado retrasos de entre 30 y 60 minutos de media en toda Europa.

"No les puede salir gratis"

"Hay normalidad en la asistencia de controladores, pero aún tardaremos un tiempo en que los aviones puedan entrar y salir de los aeropuertos ya que hay que cargar las órdenes de vuelo y organizarlo en forma coordinada con Eurocontrol", ha dicho el ministro Blanco por la tarde. Aunque superar el caos es la prioridad, Blanco ha recordado al colectivo que "poner en dificultades al espacio aéreo con una decisión muy grave, de consecuencias muy graves para la ciudadanía y para un sector estratégico, también tiene consecuencias desde el punto de vista penal". "Seguiremos adelante con nuevos expedientes, también hay una actuación de la Fiscalía, por lo tanto, no les puede salir gratis.", ha advertido a los controladores.

Al final, la amenaza se ha cumplido, ya que anoche el Gobierno había adelantado con declarar el estado de alarma si los controladores no cedían en su "huelga salvaje", iniciada ayer sobre las cinco de la tarde cuando, en masa, alegaron problemas físicos. Ante la huelga encubierta, se tuvo que cerrar el espacio aéreo y al menos 650.000 personas se han quedado en tierra justo en el comienzo del puerte de la Constitución, el más largo del año. Para superar la crisis se ha reunido el Consejo de Ministros de forma extraordinaria por la mañana.

El desencadenante del conflicto fue el decreto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros. La norma establece que las 1.670 horas anuales que tienen que trabajar deben ser, todas ellas, de control efectivo. Esto es, que no podían contabilizar dentro de ellas los permisos o bajas. El sindicato de controladores USCA reconocía ayer que lo sucedido se debía al decreto del nuevo modelo de gestión aeroportuaria y advertía de que, tras un año de conflicto con el Ministerio por sus condiciones de trabajo, los ánimos en el colectivo estaban muy encendidos.

Desafío

Los ministros esperaron a ver si se normalizaba la situación para decidir si decretaban o no el estado de alarma. Pero eso no ocurrió, porque los controladores mantuvieron su desafío a primera hora de la mañana -sólo acudieron a sus puestos la mitad y alegaron problemas físicos para no trabajar-. Por ello, los ministros acordaron decretar la alarma, una medida excepcional, para "impedir el chantaje" de los controladores y el evidente pulso que echaban al Gobierno. "Nunca pensaba que un colectivo podía ser tan insensato como para causar tanto daño, no al Gobierno, sino a los ciudadanos", ha subrayado Rubalcaba. El estado de alarma permanecerá de momento por un periodo de 15 días.

Con el estado de alarma, los controladores pasan a estar sometidos al control militar, "movilizados", como ha dicho Rubalcaba. En ese estado, no acudir al trabajo significa incurrir en un delito de desobediencia, que acarrea penas de cárcel. Por ello, los vigilantes del aire han comenzado a acudir a sus puestos, tras recibir notificaciones oficiales.

Control militar

El Ejecutivo se vio obligado a la militarización del control aéreo hacia las 23.00 horas del viernes ante el colapso generado por las "bajas masivas" del 70% de los controladores. Para poder tomar esta medida, que está prevista dentro de un decreto aprobado el mediodía del viernes por el Consejo de Ministros, el Ejecutivo publicó la norma de manera extraordinaria en el Boletín Oficial del Estado pasadas las 21.30. Además, el decreto especifica que también se permitirá realizar controles médicos a los controladores "de manera inmediata" para verificar que realmente no están en disposición de realizar sus funciones.

El Gabinete creado para gestionar la crisis anunció tres medidas de urgencia. En primer lugar, efectivos militares se trasladaron a los cuatro centros de control que existen en España (Sevilla, Madrid, Barcelona y Canarias) para asegurar su buen funcionamiento. En segundo, Defensa reforzó el personal de los nueve aeropuertos de uso mixto militar y civil: Villanubla (Valladolid), San Javier (Murcia), Salamanca, Talavera la Real (Badajoz), León, Zaragoza, Albacete y Cuatro Vientos y Torrejón (Madrid). A ellos se desviarán vuelos civiles.

Como tercera medida de urgencia, coroneles del Ejército del Aire se trasladaron a las torres de control de los aeropuertos civiles para asumir el mando. Los coroneles comenzaron por asegurar la coordinación de los 10 aeropuertos que continuaban abiertos el viernes por la noche, y a lo largo de la madrugada se han ido incorporando al resto, que son 47, para que por la mañana todos puedan estar operativos. A lo largo de la noche, soldados de la Unidad de Emergencias (UME) patrullaron por Barajas, ocupándose de avituallar con víveres, agua y mantas a los pasajeros.

Guerra política

El vicesecretario general de Comunicación del PP, Esteban González Pons, le ha preguntado al Gobierno por qué no retrasó la aprobación del decreto que "le pone en conflicto con los controladores" en vísperas del puente "más importante del año". Asimismo, ha pedido al equipo de José Luis Rodríguez Zapatero que tome todas las medidas necesarias, "incluidas las penales", contra los responsables.

Gaspar Zarrías, secretario de Política Autonómica del PSOE, ha respondido acusando al PP de haberse situado al lado de los controladores aéreos, en lugar de apoyar al Gobierno y a los ciudadanos. "El PP no apoya al Gobierno, nunca apoya al Gobierno. El PP ha decidido colocarse al lado de los controladores, presuntos delincuentes, y en contra de los ciudadanos para arañar un puñado de votos", ha señalado en rueda de prensa.

Los pasos de la intervención militar

1º Ordenar a los controladores que acudan a sus puestos de trabajo. Si no cumplen la orden se enfrentan a graves delitos con penas, incluso penales.

2ª Abrir al tráfico civil la decena de aeropuertos militares que hay en España. En Madrid se habilitarán el de Torrejón y el de Cuatro Vientos.

3ª Desplazar a las torres de control de los aeropuertos civiles a coroneles que asuman el mando.

4ª El jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire seleccionará y decidirá cuáles son los vuelos prioritarios.

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