Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un sistema automático agiliza el paso fronterizo en El Prat y Barajas

Lo podrán usar ciudadanos de la UE, Islandia, Noruega y Suiza, mayores de 18 años y con DNI o pasaporte electrónico

El aeropuerto del Prat en Barcelona ha incorporado hoy el proyecto piloto ABC System Control Automático de Fronteras, un sistema "pionero" de control fronterizo que, según prometen Interior y Fomento, agilizará la entrada de los ciudadanos de la Unión Europea (UE), Se trata de una especie de cajero automático que confirma la identidad del pasajero con las huellas digitales y con el estudio de su rostro, siempre que dicho pasajero sea ciudadano de la UE, Islandia, Noruega y Suiza, mayor de 18 años y con pasaporte o DNI electrónico. Además de resultar más rápido cómodo para el viajero, también tiene un menor coste para el Estado. Al aeropuerto de Barcelona, donde ya están instaladas seis cabinas, seguirá la próxima semana Barajas con otras seis.

El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha alabado en rueda de prensa las virtudes de este sistema, cuya prueba piloto tiene un presupuesto de 1,2 millones de euros y una duración de seis meses. Según el ministro, "es más seguro, más eficaz, más sencillo y más barato". Rubalcaba, acompañado de la secretaria de Estado de Transportes, Concepción Gutiérrez del Castillo, ha explicado que se pretende hacer "más fácil la vida" en los aeropuertos, donde los ciudadanos ya se someten a una infinidad de controles de seguridad, al tiempo que supone un paso más en la consolidación del concepto de "ciudadanía europea". Cuando los ciudadanos de la UE lleguen a los puestos fronterizos del Prat y de Barajas podrán evitar las colas de las cabinas de control y pasar el trámite de forma más rápida y ágil ante una pantalla.

Ya lo tienen en Francia y Portugal

Pero las ventajas de este sistema, que llevamos décadas viendo en películas futuristas y que ya usan en otros países europeos como Francia y Portugal, no son sólo para los pasajeros. Según Interior, permite "racionalizar infinitamente el trabajo de los oficiales de fronteras", al derivar un alto número de viajeros hacia controles automáticos, que necesitan menos personal para su supervisión que las cabinas tradicionales. De este modo, "se liberarán recursos que podrán ser destinados a lugares donde se requiera una mayor vigilancia". Esto no quiere decir que no haya agentes. Rubalcaba, que ha admitido que en un principio "va a costar un poco" que la gente lo use, ha precisado que en todo momento la policía supervisará su buen funcionamiento.

Tanto Rubalcaba como Gutiérrez del Castillo lo han probado y el trámite ha durado menos de un minuto. Antes de abrir las puertas de seguridad para permitir la entrada al viajero, la pantalla verifica la autenticidad del DNI o el pasaporte electrónicos, busca aleatoriamente que no tenga requisitorias policiales y confirma la identidad a través del cotejo de las huellas dactilares y de una comparación biométrica de su rostro, a partir de la foto que haya en la documentación. El sistema permite realizar este proceso en uno o dos pasos y el ministerio quiere testar cuál es el idóneo. En la configuración esclusas o proceso en un paso), el viajero pasa una primera puerta al interior de la esclusa, donde realiza todo el proceso de identificación y verificación documental. Si todo va bien, se abre la segunda puerta de la esclusa y el pasajero entra en España.

La configuración puertas simples o proceso de dos pasos es más "novedosa", ya que según Interior no está implantada en otros países europeos. Consiste en un conjunto de módulos de identificación, distribuidos en una sala del aeropuerto, en los que se realiza el primer proceso de identificación/verificación. Una vez superado este trámite, el viajero se dirige a una barrera de puertas, que se abren mediante una segunda lectura de la huella dactilar. Su puesta en marcha en este semestre, según explica Interior en una nota, era uno de los objetivos prioritarios de la Presidencia Española de la Unión Europea. Tras probarlo en sus dos principales aeropuertos, se evaluará su funcionamiento. El Gobierno quiere ademas impulsar este sistema en el conjunto de Europa.