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Zapatero sólo llamará a Rajoy si es "determinante" para favorecer el pacto anticrisis

El presidente evita contestar a Aznar, que le llamó "jefe de los pirómanos", y dice que los ciudadanos "oyen y valoran"

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dado esta tarde a entender desde Londres, donde ha viajado para participar en un foro progresista y reunirse con Gordon Brown, que sólo llamará al líder del principal partido de la oposición, Mariano Rajoy, si esa comunicación fuera "determinante" para favorecer el pacto anticrisis que el Gobierno ha ofrecido a los partidos. Horas antes, Rajoy, cuyo número fue el primero que marcó Elena Salgado para iniciar las negociaiones con los partidos, ha subrayado su "escepticismo" y ha señalado que irá a la reunión con el Ejecutivo del 25 de febrero "sin ninguna confianza".

"Si hay que dar impulso político para favorecer el diálogo y entiendo que mi papel puede ser determinante, lo haré", ha dicho tras ser preguntado en rueda de prensa conjunta con el primer ministro británico, sobre si tenía pensado hablar en breve con el presidente del PP para intentar que esa formación política se sume al acuerdo. Aunque ambos líderes han hablado sobre la crisis y cómo salir de ella, la política nacional ha centrado las preguntas de los periodistas. En opinión de Zapatero, la comisión que ha designado para preparar ese acuerdo -integrada por la vicepresidenta económica, Elena Salgado; y por los ministros de Industria y Fomento, Miguel Sebastián y Jose Blanco- es la vía adecuada ya que trabajará "desde el punto de vista técnico político". "Mi opinión es que el planteamiento en estos momentos está bien hecho, bien encauzado", ha señalado.

"No voy a decir nada"

Zapatero ha considerado que, "en general", la respuesta del PP a esta oferta de acuerdo ha sido "positiva", "más allá de la actitud de algunas manifestaciones del principal partido de la oposición". El jefe del Ejecutivo ha indicado que él concede "la máxima importancia" a los dos procesos de diálogo abiertos en la actualidad para favorecer una salida de la crisis, tanto el político como el del diálogo social. Por otro lado, el presidente ha evitado valorar el gesto grosero que su predecesor en el Gobierno, José María Aznar, dirigió ayer, alzando su dedo corazón, a unos estudiantes que le increparon con gritos de "asesino" y "fascista" en la Universidad de Oviedo.

Tampoco ha querido opinar sobre las críticas que le dirigió, en las que le calificó de "jefe de los pirómanos". "Fuera de España no voy a decir nada de un ex presidente del Gobierno y seguramente en España tampoco, a pesar de sus permanentes manifestaciones", ha sentenciado. Zapatero, eso sí, ha recordado que la última vez que habló de Aznar en el extranjero fue para "defenderle" de los insultos que le dedicó el presidente venezolano, Hugo Chávez, en la Cumbre Iberoamericana de Chile de 2007. Fue cuando el Rey terció con la famosa frase "¿Por qué no te callas?", dirigida al mandatario de Venezuela. "No voy a decir nada. Los ciudadanos escuchan, piensan y valoran", ha zanjado.

La que sí ha entrado a valorar el gesto ha sido la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien ha dicho esta mañana que "no ayuda mucho a mantener la idea de respeto". Aunque no suele comentar declaraciones ni comportamientos, esta vez la vicepresidenta ha sido tajante al subrayar que el Gobierno "no comparte ese tipo de comportamientos porque contraviene las normas básicas de respeto que existen en una democracia plural como la nuestra". En este sentido, ha opinado que "las discrepancias y la defensa de las ideas debe hacerse siempre desde la palabra y desde el respeto, nunca desde el insulto".

Sobre las declaraciones de Aznar, ha señalado que el ex presidente "acostumbra a utilizar expresiones tan grandilocuentes como faltas de contenido". Expresiones que, en su opinión, no merecerían comentario alguno si no fuera porque "con su desmesura pueden dañar la imagen de España y poner en cuestión la capacidad de recuperación de nuestro país en un momento de crisis económica mundial". "La verdad es que no parece razonable viniendo de alguien que ha gobernado España", ha señalado, antes de añadir que le apenan esas declaraciones y esa actitud.