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LOS PROBLEMAS DE LOS INMIGRANTES

Los inmigrantes abandonados por Marruecos en el desierto serán repatriados a sus países de origen

Autocares fletados por las autoridades marroquíes trasladarán a los 'sin papeles' a Uxda para desde allí repatriarlos a sus países de procedencia

El grupo de un millar de inmigrantes de países subsaharianos abandonados por las autoridades marroquíes en una zona desértica fronteriza con Argelia tras intentar, sin éxito, entrar en Ceuta y Melilla, van a ser reagrupados en Uxda (noroeste del país magrebí) para ser repatriados "lo antes posible" a sus países de origen, han informado fuentes diplomáticas.

Ante la situación de calamidad que atraviesan estos inmigrantes clandestinos, que sobreviven sin apenas agua ni comida, la diplomacia de sus países de origen -la mayoría proceden de Mali o Senegal- se ha movilizado para rescatarlos con vida. Así, una delegación de diplomáticos subsaharianos ha llegado hoy en un helicóptero al poblado marroquí de El Aouina-Souatar, fronterizo con Argelia y a unos 500 kilómetros al sur de Uxda, donde permanecen unos 300 subsaharianos. El resto, que había emprendido una penosa travesía hacia el norte de Marruecos, con la intención de intentar entrar de nuevo en Ceuta y Melilla, ha sido rescatado por una caravana de autocares marroquíes que han recorrido las carreteras y caminos próximos a El Aouina-Souatarhan en su búsqueda. Los inmigrantes han sido reagrupados por países de procedencia para ser trasladados hasta Uxda, desde donde serán repatriados a sus países de origen por vía aérea "lo antes posible", según ha declarado el embajador de Senegal en Marruecos, Ibu Ndiaye.

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) ha confirmado que, al final de esta tarde, no quedaban ya inmigrantes abandonados y ha expresado su intención de acompañarlos hasta los aviones en los que serán repatriados a sus países de origen, para velar por su seguridad. El coordinador del proyecto Cuarto Mundo de MSF, Carlos Ugarte, ha explicado que los últimos inmigrantes viajan ya en camiones y autobuses hacia la localidad marroquí de Bouarfa, situada a unos 150 kilómetros al norte de la región donde se encontraban. Mañana está previsto que los más de mil subsaharianos, entre los que hay cerca de cuarenta enfermos, que habían sido abandonados continúen camino hasta Uxda para su repatriación.

Ayuda española

Antes de conocerse esta decisión, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dado instrucciones al Ministerio de Asuntos Exteriores para que gestione con Marruecos la "atención inmediata" a los subsaharianos abandonados a su suerte por las autoridades de Rabat. Según fuentes gubernamentales, el ministro Miguel Ángel Moratinos está ya en contacto con las autoridades marroquíes para que se preste la ayuda a los indocumentados. Además, tiene previsto viajar el lunes a Rabat para la firma de un convenio que ayude a solventar el problema de la inmigración ilegal. Por su parte, la secretaria de Estado de Cooperación, Leire Patín, se mantiene en contacto con la ONG Médicos Sin Fronteras, que asiste a los inmigrantes abandonados y que ejerce un papel clave para que el Ejecutivo conozca con precisición la ayuda humanitaria que se debe prestar a las personas que están en el desierto.

Esta organización humanitaria aportó ayer fotografías que muestran a un numeroso grupo de subsaharianos en el poblado de El Aouina-Souatar. El coordinador de Proyectos de Inmigración de la organización, Carlos Ugarte, había denunciado que los inmigrantes capturados en las últimas redadas de la gendarmería marroquí en la frontera de Melilla soportan viajes de 12 horas en caravanas militares para ser luego abandonados en zonas desérticas del Sáhara sin agua potable sin haber recibido atención médica.

Expulsados, en Tánger

Por otro lado, la vicepresidenta primera del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, ha afirmado esta mañana que los 73 inmigrantes que ayer fueron devueltos desde Melilla en aplicación del convenio de readmisión suscrito con Marruecos en 1992, se encuentran en Tánger a la espera de ser repatriados a sus países de origen. El Gobierno marroquí ya había precisado horas antes que garantizó a los indocumentados "alojamiento y asistencia médica en el respeto de su dignidad", según informó una fuente del Ministerio del Interior a la agencia oficial MAP.