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LA REFORMA DEL ESTATUTO CATALÁN

El Parlamento de Cataluña aprueba el nuevo Estatuto

El texto sale adelante con los votos de CiU, PSC, ERC e ICV-EUiA.- Sólo el PP vota en contra

El Parlamento de Cataluña aprueba el proyecto de Estatuto el 30 de septiembre de 2005.
El Parlamento de Cataluña aprueba el proyecto de Estatuto el 30 de septiembre de 2005.

El Parlament ha aprobado esta mañana el tercer Estatuto de Autonomía de Cataluña y el primero que surge a partir de una reforma del actual, que data de 1979, después de que el tripartito y CiU llegaran anoche a un acuerdo sobre la financiación autonómica y la laicidad en la enseñanza pública, los dos temas que mantenían bloqueadas las negociaciones. El texto ha salido adelante con los votos de CiU, PSC, ERC e ICV-EUiA, que juntos suman 120 diputados sobre un total de 135. Sólo los 15 parlamentarios del PP han votado en contra.

La sesión de hoy, la tercera y última de un pleno parlamentario histórico, ha estado reservada a la votación global sobre la totalidad de la proposición de ley de nuevo Estatuto. Un largo y cerrado aplauso de los diputados de la Cámara catalana, puestos en pie, ha celebrado la lectura, por el presidente del Parlament, Ernest Benach, de los resultados de la votación, pública y nominal, del nuevo Estatuto, que deroga el de 1979 y se convertirá, con las enmiendas que pueda introducir al texto el Congreso de los Diputados, en el tercer Estatuto de Autonomía de Cataluña.

Para que el documento fuera aprobado, se hacía necesario el voto favorable de dos terceras partes de los diputados, es decir, el voto a favor de, al menos, 90 de los 135 parlamentarios de la Cámara. El acuerdo alcanzado anoche entre el tripartito (PSC, ERC e ICV-EUiA) y CiU sobre la financiación y la laicidad en la enseñanza pública garantizaba los apoyos necesarios para sacar adelante el nuevo Estatuto. Como estaba previsto pues y sin sorpresas de última hora, los grupos de CiU, PSC, ERC e ICV-EUiA, que suman 120 votos, han dado su apoyo a la reforma, mientras que sólo los 15 diputados del Partido Popular de Cataluña (PPC) han rechazado el texto.

Acuerdo 'in extremis'

A última hora de ayer, los partidos que forman el tripartito y CiU se pusieron de acuerdo finalmente respecto al sistema de financiación, que se convirtió en el principal escollo del proceso de redacción del texto, y a la cuestión de la laicidad en la enseñanza pública. CiU cedió en su pretensión de introducir un sistema de concierto económico similar al del País Vasco, aunque el nuevo Estatuto establece que la Generalitat recaudará todos los impuestos estatales desde el primer año y tendrá capacidad normativa sobre ellos. El sistema de financiación, denominado Acuerdo Económico Solidario, contempla también una cuota de retorno, que incluye lo que Cataluña devuelve al Estado por los servicios que preste en la comunidad, y una cláusula de solidaridad interterritorial. Asimismo, diseña una Agencia Tributaria catalana que deberá colaborar con la Estatal mediante un convenio.

Tras el acuerdo sobre financiación, quedaba solucionado el otro asunto que mantenía bloqueada la negociación: el de la laicidad en la enseñanza pública, que contaba con un serio rechazo de CiU, que alegaba que el modelo educativo que pretendía plasmar el tripartito en el Estatuto atentaba contra la libertad de los padres a escoger escuela para sus hijos. Finalmente, el texto establece que en las escuelas públicas se podrá impartir formación religiosa, si bien se garantiza que la enseñanza en ellas será laica. Según el nuevo Estatuto, "todas las personas tienen derecho a una educación de calidad y acceder a ella en condiciones de igualdad", por lo que "la Generalitat tiene que establecer un modelo educativo de interés público que garantice estos derechos". Entre esos derechos, figura la alusión al que tienen padres y madres para que sus hijos reciban formación religiosa. Asimismo, se establece que los centros docentes privados podrán ser sostenidos con fondos públicos, de acuerdo con lo que determine la ley, para garantizar "los derechos de acceso en condiciones de igualdad y a la calidad de la enseñanza".

El acuerdo quedaba simbolizado con el abrazo que se dieron el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y el jefe de la oposición, Artur Mas (CiU), y con una foto, con el pulgar en alto los dos, que se hicieron bajo un cuadro de Tàpies que simboliza la resistencia de Cataluña al franquismo. Con la aprobación del nuevo Estatuto, Maragall logra la principal meta de su mandato y Mas consigue afianzar su liderazgo en CiU, a la vez que se asegura de que el tripartito agotará su legislatura y él dispondrá de tiempo suficiente para preparar las próximas elecciones.

Corresponde ahora al presidente del Parlamento la entrega del texto al Congreso de los Diputados para que continúe allí su tramitación. El nuevo Estatuto puede desbordar los límites fijados por el Gobierno y el PSOE para la reforma, por lo que su tramitación no será fácil y es muy probable que tenga que ser modificado en el Congreso.