Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL DEBATE DEL 'PLAN IBARRETXE'

Ibarretxe replica al Gobierno que "las ideas no se contestan con recursos"

Méndez y Fidalgo rechazan "radicalmente" el plan soberanista presentado por el 'lehendakari'

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha asegurado esta mañana, tras el recurso del Gobierno ante el Tribunal Constitucional (TC) contra la propuesta de reforma del Estatuto, que "lo que está sobre la mesa es si democráticamente se pueden defender ideas o no". Para Ibarretxe, el recurso es una "barbaridad jurídica y política", la propuesta es "una idea, que será norma cuando la apruebe el Parlamento y las ideas no se contestan con recursos".

En una entrevista concedida a Catalunya Radio, el lehendakari ha señalado que, en el fondo, lo que hace el Gobierno "es negar que se pueda pensar y negar la capacidad de iniciativa a un poder legítimo, como es el Gobierno Vasco". Ibarretxe ha manifestado que "esta pantomima debe acabar" y ha buscado un ejemplo en la actualidad política catalana: "¿Alguien se imagina que en Cataluña una iniciativa de modificación del Estatuto que están proponiendo todos los partidos políticos, excepto el PP, presentada en el Parlamento, fuera impugnada ante el TC para invalidar su debate?". Para Ibarretxe, "estamos ante eso, ante la negación del debate, que es también la negación de las soluciones".

Ante el argumento de que la soberanía reside en el pueblo español, el lehendakari se ha preguntado si eso significa que los vascos no van a tener capacidad para decidir su propio futuro. "La sociedad vasca no va a ser algo que no queramos ser", ha sentenciado. Respecto al procedimiento usado para presentar su propuesta, ha subrayado que se ha utilizado la vía prevista en el artículo 46 del Estatuto, y ha recordado que la propuesta es "una idea, que será norma cuando la apruebe el Parlamento", pero por el momento "estamos hablando de una idea, y las ideas no se contestan con recursos. ¿Toda la aportación que el PP quiere hacer para solucionar los problemas vascas es recurrir los debates?"

Modificar la Constitución

Según el presidente vasco, hay constitucionalistas que dicen que la aprobación de su propuesta no necesita una modificación de la Constitución, al tiempo que ha indicado que "el problema del TC y de los Tribunales es que se cumplan las leyes, no que se puedan plantear modificaciones de las leyes". "Si pasado mañana hay una nueva Constitución como consecuencia de las modificaciones en Europa, el TC qué deberá decir que las iniciativas que se presenten en el Congreso para modificarla son inconstitucionales, o deberá de aplicar la nueva Constitución que decidan los políticos. Los jueces deben procurar que la ley se cumpla, no que se impida el debate acerca de cuáles son las normas básicas de convivencia".

Además del Gobierno vasco, "hay muchas personas e instituciones, también de la propia Justicia", que tienen sospechas de que el presidente del TC, Manuel Jiménez de Parga, "no está actuando de manera imparcial". Ante las acusaciones de que su plan divide a la sociedad vasca, ha contestado que "hay que debatir para no dividirse". Sobre las palabras del presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, en las que consideraba que Aznar debe continuar, Ibarretxe ha opinado: "No sé si el PSOE va a ser alguna vez alternativa en España". Ibarretxe ha agregado que le parece mal que "los socialistas no levanten la bandera de la defensa de las libertades" que recorta el PP.

Por su parte, los secretarios generales de CC OO y de UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, han señalado esta mañana que están "radicalmente" en contra del Plan Ibarretxe porque, como defiende el Gobierno, "vulnera la Constitución". En un acto del Foro Nueva Economía, Méndez ha afirmado que todo lo que se propone en el plan es "muy burdo, negativo e ineficaz". En su opinión, es "irracional" que se plantee un marco propio de relaciones con España o una Seguridad Social vasca cuando se está a las puertas de la ampliación de la UE. Fidalgo ha indicado que el plan es un "órdago" a toda la sociedad, que "tiene cartas suficientes en la Constitución que debe utilizar".