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La huella de una mano, nueva prueba contra el arrestado por las muertes del párking de Barcelona

La Policía interroga hoy al detenido para esclarecer el móvil del doble asesinato

La huella de la palma de una de las manos de Juan José P.R., de 24 años, arrestado ayer por el doble asesinato en un aparcamiento del barrio de Putxet, en Barcelona, coincide con la hallada en la bolsa de plástico que se encontró en la cabeza de la segunda víctima, según han informado hoy fuentes próximas a la investigación. La policía pretende interrogar hoy de nuevo al detenido para aclarar completamente el móvil de los crímenes.

Aunque la Policía cree que el móvil de los asesinatos puso ser "puramente económico", no descarta otras, como un trastorno mental del detenido, dada la violencia de los crímenes, el modo en que se cometieron y el hecho de que el joven no se llevara la totalidad de los objetos de valor de las víctimas. Según el Jefe Superior de Policía de Barcelona, Juan José P.R. "es un sujeto desconocido para la policía, puesto que no tiene antecedentes penales, por lo tanto hay aspectos de su personalidad que desconocemos y sería prematuro afirmar que el único móvil de los asesinatos fue el robo".

El detenido es un joven del barrio de la Mina de Sant Adriá de Besós que según sus vecinos es reservado y nunca había dado problemas. El muchacho, que el pasado año alquiló durante unos meses una plaza para aparcar dos motos en el mismo párking del Putxet y que había trabajado como repartidor de pizzas, estuvo presente ayer por la tarde en un registro policial efectuado en su domicilio, en el número 7 del paseo Camarón de Sant Adriá, que duró casi cuatro horas.

Nuevas evidencias

Fuentes próximas a la investigación han indicado que el registro, en busca de pruebas, ha sido positivo y la policía ha conseguido reunir más datos que incriminan al acusado de los asesinatos de Maria Angels Ribot, de 49 años, y Maite de Diego, de 46 años. El doble crimen del Putxet generó una gran alarma social y psicosis en el barrio y los usuarios del aparcamiento en el que se produjeron los asesinatos y los vecinos del barrio reclamaron de inmediato a las autoridades más medidas de seguridad.

El primer crimen se produjo el pasado 11 de enero, cuando murió asesinada María dels Angels Ribot, de 49 años, que recibió diversas cuchilladas, aunque su muerte se produjo por los fuertes golpes que recibió en la cabeza. El caso se complicó cuando el 22 de enero, en el mismo párking, fue hallada asesinada María Teresa de Diego, de 46 años, que también murió por los golpes que había recibido en la cabeza y fue tapada por el asesinado con una bolsa de plástico negro, objeto que también se había encontrado en el primer caso, aunque al lado del cadáver.

La Policía llegó a identificar al sospechoso por las imágenes captadas por una cámara de vigilancia de una entidad bancaria y por otra de la estación de los Ferrocarriles de la Generalitat, así como las llamadas que el presunto asesino hizo al marido de la primera víctima pidiéndole dinero a cambio de información.