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Un carguero con el casco dañado espera en el puerto de Bilbao permiso atracar en el muelle

El mercante chipriota 'MV Konstantinos', que transporta madera, sufre dos vías de agua y problemas de propulsión

El buque mercante chipriota MV Konstantinos, que ayer por la mañana se estrelló contra un dique cuando salía del puerto vascofrancés de Bayona con muy mala mar, se encuentra desde las doce del mediodía fondeado en el Puerto de Bilbao. Capitanía Marítima todavía no ha dado la orden para que pueda atracar en el muelle, en espera de poder inspeccionarlo.

El buque Konstantinos navegaba con bandera chipriota y está gobernado por un capitán griego. La embarcación, de 150 metros de eslora y una capacidad de 17.0OO toneladas que lleva 20 tripulantes y una carga de madera, sufre dos vías de agua y problemas de propulsión. Las vías de agua, una en la proa y otra en la banda, no amenaza con anegar el barco y la carga está estabilizada, por lo que en principio no hay peligro de que naufrague o que se produzca un nuevo vertido en el Cantábrico.

La avería se produjo cuando un material, aún sin especificar, obstruyó los filtros del motor, por lo que se quedó sin máquina y embarrancando. A pesar de la ayuda de dos prácticos de la Capitanía Marítima del Adur, fue imposible por el estado de la mar y la ausencia de parte de la máquina el regreso a Bayona, así como su entrada en el Puerto de Pasajes. Por ello, las autoridades decidieron que el barco se desplazará a Bilbao, donde permanece fondeado.

La Prefectura Marítima de Brest (oeste de Francia) explica que un comunicado que, "después de embarrancarse por la mañana cuando salía del puerto de Bayona y hacerse a la mar a pesar de varias averías técnicas, el Konstantinos llegó ayer a aguas españolas, donde fondeó para efectuar reparaciones provisionales. Volvió a ponerse en marcha con dificultades, vigilado por las autoridades españolas, que actúan en coordinación con las autoridades francesas". Según las autoridades portuarias de Bayona, en este lugar no se le detectaron pérdidas de hidrocarburos.

Un carguero con polizones

Pasadas las 16.00 horas de ayer, el Departamento vasco de Interior recibió una comunicación de los problenmas que sufría la nave, por lo que activó un dispositivo de alerta y trasladó el helicóptero de la Ertzaintza al lugar para ayudar en caso de naufragio. No obstante, al poder continuar la marcha, el helicóptero abandonó el lugar y, a partir de las 18.00 horas, Salvamento Marítimo y la Guardia Civil del Mar se han encargado de vigilarlo. Así, un helicóptero de Salvamento Marítimo controló ayer el estado del barco para poder ofrecerle la ayuda necesaria en caso de que fuera necesario un rescate

El barco declinó la ayuda de un remolcador español que le proponía conducirlo al puerto vascoespañol de Pasajes, al lado de San Sebastián, para ser reparado. El Konstantinos había llegado el viernes a Bayona para desembarcar a cuatro polizones que subieron a bordo en Costa de Marfil, un nigeriano, un camerunés y dos ghaneanos, todos veinteañeros. Los cuerpos de otros dos clandestinos, que fallecieron en una bodega del barco, fueron desembarcados el 13 de enero en una escala en el puerto andaluz de Cádiz y los demás esperan su extradición.