SELECTIVIDAD

Un 90% de suspensos en Filosofía: un tribunal arruina las aspiraciones en la EVAU de una docena de centros valencianos

Tras las notas de Historia de la Filosofía, 11 de los 12 centros afectados, la mayoría institutos, han presentado este miércoles una queja común al coordinador de la selectividad

Prueba de la EVAU en la Universidad Politécnica de Valencia el pasado 8 de junio.
Prueba de la EVAU en la Universidad Politécnica de Valencia el pasado 8 de junio.Jorge Gil / Europa Press

Esta EVAU (Evaluación para el Acceso a la Universidad) la han aprobado el 97,77% de los 24.500 aspirantes matriculados en la Comunidad Valenciana (un 1,2% más que el curso anterior) porque, más que una criba, la prueba sirve para ordenar a los estudiantes por nivel de conocimiento para ingresar en las carreras. Pero un tribunal de corrección, el 14 de Historia de Filosofía en la provincia de Valencia, ha roto todas las estadísticas y ha suspendido a nueve de cada 10 candidatos (según el cálculo de los centros), exactamente la proporción inversa, y encima con muchas calificaciones por debajo del tres. Esta escabechina, adelantada por Nius, en una materia optativa ha arruinado las aspiraciones de entrar en el grado deseado a decenas de bachilleres de 12 centros educativos que han visto cómo su media se desplomaba por esta prueba. Los afectados rondan los 120, según cálculos de los centros. Paradójicamente, Historia de la Filosofía es una materia optativa a la que los candidatos se han presentado para subir nota porque se consideraban preparados.

Este miércoles, 11 de los 12 centros corregidos por el tribunal 14 ―la mayoría institutos públicos, pero hay un concertado religioso y otro laico― han presentado una queja conjunta ante el coordinador general de la EVAU valenciana. El viernes salieron las notas y los estudiantes y sus profesores se quedaron petrificados. Sus planes de estudios se evaporaron de un plumazo. Pasada la conmoción inicial, los docentes de distintos centros comenzaron el sábado a cruzar información y decidieron aunar sus fuerzas. Los centros quieren que se les corrija desde cero, porque tras una revisión se hace media con la nota anterior y con un 2 inicial siempre va a ser pésima la calificación final. Están contempladas hasta dos revisiones. En paralelo, los aspirantes tenían hasta este miércoles para presentar individualmente alegaciones y así lo han hecho.

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La Universidad de Valencia, que corrige, no quiere entrar a valorar esta situación hasta no conocer en profundidad el tema. Si observa algo llamativo, informará. Mientras que la Consejería de Innovación y Universidades explica que “se revisará la corrección con los alumnos que presenten recurso y se habrá resuelto antes de que termine la preinscripción”.

“Lo que hace esta corrección es deslegitimar nuestra competencia como docentes para enseñar y evaluar”, lamenta el profesor Miquel Martínez, del instituto Rascanya-Antonio Cañuelo de Valencia capital. Apenas han aprobado tres (con un 5 y un 6) de sus 19 alumnos y la mayoría han suspendido por debajo del 3. “El planteamiento del examen nos parecía muy accesible, muy razonable, para aprobar si tenían los conocimientos. Además, a una optativa nadie se presenta si no cree que le va a subir la nota. Nadie tira piedras contra su propio tejado. Lo que ha fallado es el patrón de corrección, hay alguna anomalía”.

Claudia Compte, profesora de Historia de la Filosofía en el instituto María Carbonell de Benetússer ―un municipio de 15.000 habitantes en la comarca de La Huerta― se desespera: “Todo el alumnado ha bajado entre cinco y seis puntos”. De sus 17 estudiantes, solo han aprobado dos y 11 han suspendido con menos de un 2. No le cabe en la cabeza. Explica que en la puntuación no solo se tiene en cuenta el contenido sobre el autor sino si jerarquizan con una buena estructura ―con introducción, ideas principales y conclusión―, si redactan bien... “Siempre hay algo que está bien, es muy difícil poner notas tan bajas”.

Un grupo de alumnos, a la entrada de las pruebas de la EVAU en la Politécnica de Valencia.
Un grupo de alumnos, a la entrada de las pruebas de la EVAU en la Politécnica de Valencia.Ana Escobar / EFE

Tras la prueba, Miquel Martínez se reunió con sus alumnos y repasaron el examen. En general se quedaron encantados, creían haber sabido contestar. Judith Sáez y Sara Roger calcularon que sacarían un 9 en Historia de la Filosofía, pero se han quedado muy lejos. La primera ha sacado un 2,31 y la segunda, un 1,2.

La ventaja de las optativas

En la EVAU hay que examinarse de cuatro asignaturas troncales que puntúan sobre 10 y, si se desea ―solo se presentan los que necesitan mucha nota―, el alumno puede intentar aumentar la calificación en dos materias más hasta el 14. Judith Sáez estaba tan convencida de que con un seis en Filosofía entraba en Magisterio que no se presentó a una segunda asignatura optativa y esa ha sido su tumba. Según las notas de acceso del año pasado no entra en la carrera. “Estoy pensando en presentarme a la EVAU de julio para subir nota de esa materia y no sé si irme a Castellón [a la Universidad Jaume I] o matricularme en Pedagogía o Educación Social y pasarme el próximo curso. Pero ahí también piden notas muy altas, no sé. Ya es tarde para apuntarme a un ciclo de FP Superior para luego cambiarme”, cuenta disgustada.

Sara Roger, la amiga de Sáez, quiere entrar en Derecho y ha tenido más suerte. Al presentarse también a Economía, la nota de Historia de la Filosofía no le ha destrozado la media. Se le ha quedado ―junto a la nota de bachillerato― una media de 10,2 y en Derecho piden en torno a un cinco, pero tiene compañeros que si no cambian las notas se queda fuera. Al mismo instituto va Héctor Millares que se muestra confiado en que la revisión del examen cambiará el panorama. “Es el mejor examen que he hecho en el año y eso que he estado sacando ochos y dieces en Historia de la Filosofía”. Con sacar un 5 en esta asignatura ―ha sacado un 2,23― le bastaría para entrar en Derecho. Con el expediente de bachillerato se le queda una media de 9,14 sobre 14, “muy justito” para sus planes. Por suerte también se ha apuntado a Latín, donde sacó un 8,16. “Nos dio bajón. Estábamos todos de fiesta y no nos lo podíamos creer”. Héctor no se ve con cabeza para volverse a presentar a la EVAU y planea, si no ingresa en Derecho, optar por Relaciones Laborales o Ciencias Políticas y Administración Pública.

En la fiesta a la que alude Héctor participaba también Julia Valverde. Estaban grabando el momento de recibir las notas ―confiaban en que fuesen unos minutos de júbilo― y con el primer varapalo, un 1,7 de un chico, se quedaron paralizados. “Pensamos que era porque tiene mala letra”. Pero el siguiente fue un 2 de una persona que saca dieces. Julia, que ha sacado un 2 en Filosofía, dudaba entre Comunicación Audiovisual en Valencia y ESAC, una escuela privada de cine en Terrassa (Barcelona). La primera opción por el momento se ha esfumado. Necesita un 11 y tiene un 10. “Al final, terminamos todos llorando”.

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