Ketonico o cómo hacer negocio con la dieta keto

La empresa factura medio millón de euros desde Ibiza con la venta de productos bajos en carbohidratos

Vicenç Martí (izquierda) y Nico Andonakis.
Vicenç Martí (izquierda) y Nico Andonakis.

Se dice que Ibiza, isla bohemia por excelencia, tiene fama de inspirar a sus habitantes a ver el mundo desde otra perspectiva. Vicenç Martí, emprendedor y exejecutivo de grandes compañías como PortAventura o Vueling, tras volver a la isla balear después de un periodo en la universidad norteamericana de Stanford, se contagió de esta atmósfera. Aquí empezó una nueva aventura empresarial junto a Nico Andonakis, un grecoaustraliano que llevaba muchos años en la exportación e importación de productos saludables y al que conoció en un singular entrenamiento llamado animal movement (movimiento animal), en el que aprenden a andar y a moverse como lo hacen los animales. Tras muchas conversaciones, decidieron entrar en el sector keto, “una corriente que responde con datos a la pirámide nutricional tradicional minimizando el consumo de carbohidratos”, explica Martí.

La dieta keto se basa en reducir los alimentos refinados y el azúcar y reforzar el consumo de grasas sanas como el aguacate, el aceite de oliva, carne, pescado, verduras verdes o frutos secos. “De esta forma, tu cuerpo sufre un cambio metabólico, que no solo es válido para perder peso, es un estilo de vida”, señala el cofundador.

Tras una inversión inicial propia de 300.000 euros, en junio de 2021 acudieron a una ronda de inversión por valor de 1,1 millones de euros liderada por los family offices de origen sueco Synarchy Ventures y 183 Invest AB, entre otros. A partir de aquí, formaron un equipo de 11 personas, montaron la web y salieron al mercado bajo la marca Ketonico con seis productos (como el café, el gel de caldo de hueso o una crema de frutos secos). Unos productos que en la actualidad suman más de 50 y que van desde el chocolate, pasta o pan; suplementos y complementos a partir del aceite MCT, que viene del coco, y que se añade en platos o bebidas (entre estas últimas se incluye agua con colágeno, elaborada a partir del caldo de huesos de vacas ecológicas), hasta las cremas de frutos secos, sin azúcar ni conservantes. Alimentos que llegan en un 30% de proveedores españoles y el resto desde países como Alemania o Polonia.

Con un tique medio de unos 45 euros, con el pan o el chocolate en el número uno de ventas, la empresa cuenta con 15 empleados y hasta ahora han facturado unos 500.000 euros, después de vender sus productos a más de 6.000 hogares, sobre todo en Madrid y Barcelona. El 75% de sus ventas proviene de su web y el resto de tiendas especializadas como Naturitas o Planeta Huerto. También han hecho pequeñas ventas fuera de España en Francia, Portugal o Alemania. Su facturación podría llegar al millón de euros en 2023. “Ese año puede que salgamos de las pérdidas”. Una previsión que, de momento, elude nuevas rondas de financiación, pero que podría tener un aliado en colaboraciones con otras empresas del sector, “que no son muchas, pero estamos en contacto. Para comprar no nos da, pero sí para colaborar”, concluye Martí.


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