Doce consejeras para un destino: la dirección

Las primeras espadas de grandes empresas españolas ofrecen sus testimonios para promover el ascenso al poder de más mujeres

La presencia de las mujeres directivas es del 30% en España.
La presencia de las mujeres directivas es del 30% en España.

Un nuevo 8 de marzo. El Día Internacional de la Mujer amanece en 2020 con ligeros avances en el camino del liderazgo empresarial femenino. En los consejos de administración de las compañías cotizadas españolas se sientan un 23% de consejeras, frente al 20% del año pasado, según un estudio de IESE y Atrevia. Y son un 34% las directivas presentes en las organizaciones con datos de Grant Thornton en la mano, cuatro puntos por encima de 2019. Unos porcentajes aún lejanos de la paridad y de las normas de buen gobierno que la Comisión Nacional del Mercado de Valores pretende llevar del 30% al 40%, pese a las quejas de las cotizadas. La consejera delegada de Adolfo Domínguez, Adriana Domínguez, lo dice bien claro: “Las empresas pueden ir por delante de cualquier decisión legal. Las normas se hacen para las compañías que no quieren modernizarse”. Que son muchas.

“Aunque el avance es real, hay mucho de escaparate, pues todavía hay muchos puestos de los que la mujer está relegada”, indica Isabel Pardo de Vera, presidenta de Adif. La igualdad en el poder sigue siendo un objetivo, no una realidad. Las piedras continúan minando la senda de la carrera profesional de las mujeres. A algunas las dijeron sus superiores hombres que jamás llegarían a dirigir y lo hicieron (como a Marieta Jiménez, de Merck), a otras las entrevistaron a sabiendas de que no las contratarían por ser mujer (como a Isabel Pardo) y a otras las descubrieron y promocionaron cuando el jefe llegó de fuera del país y buscó sustitución (como a Olga Sánchez, de Axa). Unas más y otras menos reconocen las dificultades para conseguir liderar una compañía. Y quieren desplegar sus consejos para facilitar el terreno a las mujeres que han elegido dar el paso hacia la dirección.

Son 12 altas ejecutivas que rigen los designios de poderosas empresas, especialmente multinacionales (las más avanzadas en igualdad) y sobre todo del sector tecnológico, que es el que abandera el cambio o abre el camino, según Helena Herrero, vicepresidenta de HP para el sur de Europa.

Hace 10 años, este reportaje no habría sido posible porque la mayoría de sus protagonistas son la punta de lanza de sus corporaciones. Probablemente por ello a casi todas les cueste tanto citar a las mujeres que las inspiraron en su ascenso a la cúspide empresarial. Se quejan de falta de referentes. Una labor que ahora está en sus manos.

Quieren inspirar a la generación de ejecutivas que lucha por llegar. A las que recomiendan constancia, trabajo duro y empeño, además de formación permanente para que nadie pueda cuestionar su profesionalidad. Buscar aliados en la sinuosa trayectoria es otro de los consejos más repetidos. Ya sean superiores o compañeros y homólogos de otras empresas. Porque reconocen la soledad de la cumbre. Un alto porcentaje de las directivas consultadas se ha puesto en manos de un coach para mejorar su estilo de gestión y para ganar confianza, uno de los hándicaps que repiten las mujeres. Una de las barreras que las consejeras delegadas consultadas achacan a la naturaleza femenina, a sus autolimitaciones. Marieta Jiménez, vicepresidenta de Merck Biopharma en Europa, sostiene que “las mujeres debemos superar nuestros propios límites”.

Uno de los más grandes, según la mitad de ellas, es la maternidad y la difícil gestión del sentimiento de culpa, según Herrero. “Las empresas tenemos que dar seguridad a las mujeres ante las bajas maternales, además de ofrecerles flexibilidad laboral; no deben temer por sus puestos y promociones”, señala la presidenta de Sodexo, Carina Cabezas, que sabe que la igualdad mejora cuando los jefes toman medidas para que ocurra. En su caso, dar instrucciones para que la terna final de candidatos a una posición sea obligatoriamente de tres mujeres. “Normalmente se las contrata menos y se las promueve menos”, añade la líder de una empresa con una plantilla mayoritariamente femenina, paritaria en los mandos y a punto de serlo en el comité ejecutivo. Y que critica que se haga tanto negocio con la igualdad.

“El poder se quita. Hay que coger el tren cuando pasa”

Adriana Domínguez. Consejera delegada de Adolfo Domínguez.

MIGUEL RIOPA

Su caso es atípico, se apresura a decir Adriana Domínguez, en cuyos planes no figuraba ponerse al frente de una empresa familiar en dificultades. Pero ahora cree que “el poder no se da y sí se quita, por lo que hay que coger el tren cuando pasa”. También piensa que existe el acantilado de cristal, aquellas direcciones que, cuando nadie las quiere porque son complicadas, se ofrecen a las minorías. A las mujeres. Lidera Adolfo Domínguez desde 2017, una compañía con un 82% de mujeres cuyo comité de dirección ha pasado de ser masculino al 90% a femenino al 55% y una de las pocas cotizadas con un consejo de administración paritario. Domínguez cree que para lograr éxito hay que apartar los prejuicios de la mirada y no exigir la perfección desde el primer momento. “Una mujer no tiene que ser cinco veces mejor para ascender”, afirma. Puede aprender.

“Pide un ascenso y busca cómplices para lograrlo”

Marieta Jiménez. Vicepresidenta de Merck Biopharma en Europa.

Desde enero, Marieta Jiménez es vicepresidenta de Merck Biopharma en Europa, ha sumado 31 países a su anterior responsabilidad. Seguramente el apoyo que ha querido dar al progreso de las carreras profesionales de las mujeres, como le sugirieron sus hijas, a través de Closing Gap, que trata de visibilizar las brechas económicas a las que se enfrentan, haya tenido que ver. También que el comité de dirección de la farmacéutica haya duplicado la presencia femenina hasta el 50% con su mandato en España o que el 75% de las contrataciones de los dos últimos años hayan sido mujeres. “Al final se cambia si se quiere cambiar”, dice. Lo tiene claro. Tanto como que iba a llegar a ser líder cuando uno de sus jefes le dijo que jamás alcanzaría esa meta. Por eso su consejo es “ambición y valentía para pedir un ascenso y buscar cómplices que ayuden a lograrlo”.

“Crea tu estilo. Evita masculinizar el puesto”

María Jesús Amanzor. Consejera delegada de Telefónica de España.

Uno de los grandes problemas que tienen las mujeres en la carrera empresarial es la falta de referentes femeninos, resalta la consejera delegada de Telefónica de España. María Jesús Almazor opina que las directivas no deben masculinizar los puestos, sino mostrar su personalidad y crear su propio estilo de liderazgo. También conseguir aliados para ejercer. Lleva dos años al frente de la operadora, donde, de las 22.000 personas de plantilla, el 38% son mujeres y un 22% son directivas. El objetivo que se ha planteado es elevar esa última cifra al 30% en 2020. Para ello ha promovido “un ejercicio de transparencia en las vacantes”, ha introducido a personas decisorias en los procesos de selección y obligado a que en la terna final haya una profesional. “Con estas dos medidas hemos pasado del 32% al 60% de mujeres seleccionadas para mandos intermedios”, dice.

“El optimismo hay que fabricarlo, como tu realidad”

Carlota Pi. Presidenta de Holaluz.

SANTI BURGOS

La fundadora de Holaluz ha creado una empresa volcada en la igualdad, en la que, si hacen falta cuotas, como ocurre en el departamento de tecnología, donde solo una tercera parte son mujeres, “pues se introducen”. A Carlota Pi no le sirve la respuesta de que no hay mujeres. “Hay que buscarlas más y nos esforzamos hasta encontrarlas”. En el resto de los equipos, dice, hombres y mujeres se reparten al 50%. Pueden organizarse a voluntad porque carecen de horarios o vacaciones establecidas, trabajan por objetivos. Y tienen una guardería porque la maternidad es un momento crucial. Ella tuvo que dejar la empresa donde trabajaba porque iba a tener una hija. “Vi que no encajaba allí y decidí montar una empresa. Hay que transformar la realidad, crear una nueva cuando eso sucede”. Y fabricar el optimismo que haga que las cosas ocurran, aconseja.

“Identifica a un ‘coach’ para resolver conflictos”

Marta Martínez. Presidenta de IBM para España, Portugal, Grecia e Israel.

Marta Martínez asegura que siempre ha tenido una capacidad muy desarrollada para identificar a la gente que puede ayudar o complicar el trabajo. Por eso aconseja, en caso de conflicto con un superior o un compañero, entregarse a un mediador o coach que vea el problema desde la distancia. “Es muy importante el diagnóstico. Cuando he estado angustiada, he tratado de analizar la situación y buscar personas clave que me podían ayudar a resolverla”. Desde la presidencia de IBM, su receta para lograr el éxito profesional es invertir mucho tiempo en conocer al personal. Bajo su cargo, el comité de dirección está integrado por un 42% de mujeres, en una plantilla en la que ellas son algo más de una tercera parte y donde en 2019 el 37% de las contrataciones han sido femeninas, “muy por encima de la media del sector”, donde faltan vocaciones STEM.

“Que no te frene la maternidad, compagínala”

Carina Cabezas. Presidenta de Sodexo Iberia.

C Felix

El gran reto de las mujeres es tener seguridad en sí mismas, opina la presidenta de Sodexo, que ha lanzado el programa Olvida las princesas para empoderar a estudiantes. A Carina Cabezas la confianza se la proporcionó su padre. Aunque a veces la carrera la ha debilitado. Cuando fue madre, “que es lo que nos frena a las mujeres que aspiramos a la dirección”. Con sus hijas gemelas, volvió a trabajar a los dos meses “y casi pierdo el tren”. Ya habían buscado a un sustituto. Ahora asegura que le cuesta reclutar a directivas que viven ese momento. Y las anima a dedicar tiempo de calidad a los hijos y compatibilizarlo con la promoción, con flexibilidad y teletrabajo. “Las mujeres siempre tenemos que dar un plus”, dice, mientras recuerda que “un hombre puede subir dos o tres escalones de una vez y yo lo he hecho peldaño a peldaño y diciendo que quería ascender”.

“Rechaza la promoción si no te gusta el puesto”

Fuencisla Clemares. Directora general de Google para España y Portugal.

JOSE LUIS ROCA

Con una plantilla con un 42% de mujeres y un comité de dirección con un 46%, Fuencisla Clemares sostiene que Google siempre se ha preocupado por la diversidad y que el impulso que ella le ha dado a esta cultura ha sido asegurar el compromiso del equipo directivo y visibilizar los datos “porque se construye a partir de ellos”. Piensa que los números se mueven despacio, pero lo importante es que el crecimiento sea sostenido. La perseverancia de que hace gala. Así ha construido su carrera. Clemares recomienda rechazar un ascenso cuando el trabajo no gusta. “No hay nada peor que hacer lo que no te gusta y que encima salga mal”. Ella esperó su momento y se lo trabajó. “Le dije a mi jefe que quería sustituirle cuando llegase la hora, le pedí ayuda y busqué apoyos en quienes iban a tomar la decisión”. Tardó cuatro años en lograr la dirección general.

“Ten valentía para comunicar lo que piensas”

Olga Sánchez. Consejera delegada de Axa Seguros España.

AnaValino

A sus 43 años, Olga Sánchez siente cómo en el masculinizado sector asegurador “me siguen viendo como la chica que llegó a la empresa con 23 años y creen que no estás preparada”. La consejera delegada de Axa recuerda que tuvo que llegar un ejecutivo de fuera de España para descubrir su potencial y valorarla. Para alcanzar la meta. Ha aprendido mucho por el camino. Lo primero, a no guardarse lo que piensa. Y ese es su consejo más preciado para las ejecutivas que quieran ascender. “Hay que tener valentía y comunicar lo que piensas”. “Las mujeres creemos que la emocionalidad tiene que estar secuestrada en casa, y no es así”. Hace un año que llegó al cargo, y desde entonces en el consejo de administración se sientan un 42% de mujeres, y en el comité ejecutivo, un 33%; antes eran el 40% y el 25%, respectivamente.

“Dedica tiempo a conocerte y ganar autoconfianza”

Isabel Pardo de Vera. Presidenta de Adif.

La presidenta de Adif no tenía previsto serlo. De hecho, ya en su primera entrevista de empleo comprobó que no iba a tener fácil el camino. Se reunió con el director de una constructora, que le dijo que tenía un perfil estupendo pero que, como estaba en un sector muy masculino, le hacía el favor de no darle el puesto de jefa de obra. “He tolerado muchas faltas de respeto intolerables”, afirma Pardo de Vera. De ahí que hoy tenga muy claro que las mujeres deben dedicar mucho tiempo a conocerse a sí mismas, a trabajar la autoconfianza, porque “tendemos a cuestionarnos en vez de a describir nuestros logros como hacen los hombres”. Hay que diferenciar entre ser muy exigente, que es cuando los miedos entran en escena, y buscar la excelencia, que evita ese cuestionamiento. En la dirección de Adif, el 40% son mujeres, pero solo el 15% de la plantilla, que se está renovando.

“Pedir ayuda no implica debilidad, sino reflexión”

Helena Herrero. Consejera delegada de HP para el sur de Europa.

Perseverancia, confianza en una misma y rodearte de gente que te haga mejor. Esas son las recomendaciones de la mujer que lidera HP en el sur de Europa para cualquier aspirante a directiva. Helena Herrero asegura que hacerse escuchar en un mundo de hombres es muy importante, igual que pedir ayuda cuando se necesita. “No debemos creer que es algo que nos hace débiles. Al contrario. La duda indica que trabajas concienzudamente”. Con 36 años de trayectoria a sus espaldas, Herrero considera que hay que aprender a gestionar los miedos, y eso se consigue pasando a la acción, abordando proyectos de éxito y también fracasos. Hay que aprender continuamente, dice. Ella entró en HP cuando el comité de dirección solo lo formaban hombres. Actualmente las mujeres superan el 45%.

“No pongas barreras a tus aspiraciones”

Ángeles Santamaría. Consejera delegada de Iberdrola en España.

José Antonio Rojo

”Las mujeres tenemos cierta tendencia a infravalorarnos, a pensar que los demás son mejores”, aprecia Ángeles Santamaría, para quien es muy importante no poner barreras a las aspiraciones personales. “Nosotras nos ponemos más barreras de las que nos ponen los demás”, dice. El mayor obstáculo que se ha encontrado en su trayectoria profesional ha sido al encarar la maternidad. “Me preguntaban cuántas horas iba a dedicar al trabajo, algo que jamás preguntarían a un hombre”. Y ella sentía miedo de no poder conciliar, de hacerlo todo a la vez. Pero pudo, y ahora sostiene que ser mujer en un mundo de hombres como el de la energía le ha servido para que la escuchen. Desde hace dos años está al frente de Iberdrola en España, donde un 23% de la plantilla es femenina y un 20% de las direcciones.

“Es importante ceder, no ser complaciente”

Almudena Román. Directora general de banca de particulares de ING en España.

Almudena Román vive en una compañía que trabaja la resistencia a los cambios. Cada tres años reorganiza a su plantilla, dice. Y sabe que le puede tocar desempeñar puestos que no le gustan. Lo ha vivido. De ahí que su consejo sea aportar una impronta personal al cargo, poner empeño y buscar la excelencia en cada proyecto. “Cuando me impusieron un trabajo que no quería, estuve enfadada 10 días. Luego pensé que iba a lucir. Que iba a ser la más profesional del mundo y que para hacerlo mal es mejor no hacerlo”. Se define como una persona enérgica y entusiasta, y cree que hay que ceder, no ser complaciente, pero sí tolerar las opiniones de los demás y ceder para mediar en conflictos y trabajar en equipo, “que es escuchar, estar de buen humor, y si alguien lo hace mejor que tú, ten la humildad de preguntar, pues siempre nos vamos a equivocar”.










Sobre la firma

Carmen Sánchez-Silva

Es redactora del suplemento Negocios. Está especializada en Economía (empleo, gestión, educación, turismo, igualdad de género). Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Previamente trabajó en La Gaceta de los Negocios, Cinco Días, Ranking, Mercado e Ideas y Negocios. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense.

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