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El Banco de España advierte de las dificultades de los hogares con rentas medias y bajas para pagar sus hipotecas

Más del 35% de las familias más desfavorecidas deberán dedicar 4 de cada 10 euros que ingresan a la devolución de las deudas, según el supervisor

Morosidad banca
Varias grúas durante las labores de construcción de un edificio de viviendas, en Berango (Bizkaia).Miguel Toña (EFE)
Hugo Gutiérrez

En plena negociación sobre el paquete de medidas de ayuda para los hipotecados en apuros, el Banco de España avisa de las turbulencias que se avecinan. Entre los hogares más vulnerables, más de un 35% verán crecer sus costes financieros hasta niveles de riesgo, según recoge el Informe de Estabilidad Financiera publicado este viernes. Esto significa que la subida de tipos provocará que estas familias tengan que dedicar más de 4 de cada 10 euros de sus ingresos a la devolución de deudas. Un problema que se repite con los hogares de rentas medias. Si se amplía la mirada al conjunto de la población con pasivo, las cotas son igualmente altas: un 13,8% del total de las familias tendrán una carga financiera elevada.

Estas tensiones en la economía de las familias no se producen solo por el aumento de los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE). También juega un papel fundamental en la presión sobre sus carteras la elevada inflación y el incremento de los costes energéticos. Estas cifras del porcentaje de clientes en apuros es a futuro, por el momento se ha trasladado de forma sostenida, aunque el golpe llegará y lo hará pronto: “Se observa una mayor concentración de ratios elevadas de préstamo sobre renta disponible entre los hogares con menor nivel de renta, que pueden ser más vulnerables ante la materialización de riesgos macroeconómicos”, añade el análisis.

Este retraso se explica por el tipo de cartera de créditos que hay en España. El incremento de estos costes financieros se dejará sentir especialmente en las hipotecas, más concretamente en las que sean a tipo variable (solo un 27,1% del stock está a tipo fijo, según el supervisor). La mayoría de estas actualizan su valor al nuevo precio del dinero una vez al año. Es decir, la subida solo les repercutirá cuando les toque la revisión. “El grueso de las revisiones hipotecarias con euríbor alto se van a producir entre este momento y verano del año que viene”, ha explicado en rueda de prensa Ángel Estrada, director general de Estabilidad Financiera, Regulación y Resolución del Banco de España.

A esto hay que añadir unas alzas del precio del dinero que todavía no han tocado techo. Desde julio, los tipos ya han subido dos puntos, pero se prevén nuevos aumentos. “Los principales bancos centrales y, en particular, el BCE han indicado que serán necesarios incrementos adicionales de los tipos de interés para lograr sus objetivos de estabilidad de precios”, expone el informe del Banco de España. Por tanto, el porcentaje de familias en riesgo de caer en una situación de vulnerabilidad no hará sino crecer.

Este varapalo, en consecuencia, no lo recibirán solo los hogares de menos ingresos. Estos serán los que puedan tener mayores problemas ante su escasa capacidad financiera, pero no serán los únicos. Según el informe, esta presión se extiende a las rentas medias porque son las que tienen mayor acceso a préstamos y se pueden ver más afectadas por el aumento de los costes o ante una eventual pérdida de renta. “Las vulnerabilidades ahora se extienden a hogares con percentiles de renta más altos porque tienen mayores niveles de endeudamiento. Pero también en los hogares de rentas más bajas se intensifica porque sus gastos tienen un mayor peso sobre el total de la renta”, ha sostenido Estrada. Además, ha recordado que la cuota de la hipoteca es lo último que se deja de pagar, por lo que no vislumbra un problema de morosidad a corto plazo: “Ante la pérdida de un 20% de renta, lo primero que se impaga es el crédito al consumo, luego los suministros y, solo dos años después de la pérdida, se comienza a impagar la hipoteca”.

Pese a estos matices, soplan vientos en contra para los clientes vulnerables o rentas medias en riesgo de serlo por la subida de costes generalizada. De hecho, el informe señala que entre el percentil 20 y el 40, un 22,5% de los hogares tendrán una carga financiera elevada, es decir, que tendrán que dedicar al menos cuatro de cada diez euros de ingresos a la devolución de pasivo. Estos, en número, son más que los de rentas más escasas, ya que el acceso a la financiación de vivienda es mayor para las rentas medias.

Todos estos riesgos explican la necesidad de la negociación entre Gobierno y banca para cerrar un paquete de medidas que alivie el bolsillo de los hipotecados en apuros. Sin embargo, las conversaciones están tardando más de lo previsto en materializarse en un acuerdo. La morosidad no aprieta por el momento (sigue por debajo del 4%, en niveles históricamente bajos), pero el Banco de España avisa del riesgo latente que está por llegar. Una de las diferencias principales está precisamente en el perímetro de clientes que se podrían beneficiar: la banca sostiene que se tiene que centrar en los más vulnerables, mientras que el Gobierno defiende que debe llegar a un grupo de hogares más amplio, algo en lo que se podrá sostener en los datos del supervisor que advierten del golpe para las rentas medias.

Prudencia

Sobre la economía española y europea, el informe destaca la incertidumbre que existe todavía por la guerra de Ucrania. De hecho, el Banco de España sostiene que ha aumentado la probabilidad de que haya una contracción de la actividad. “En nuestro escenario central no se prevé una recesión a un año, pero la probabilidad es mayor”, ha matizado Estrada. En concreto, para la zona euro, sitúa las probabilidades de un retroceso económico en el 80%.

En este contexto, el supervisor recomienda a las entidades financieras prudencia. Una vez más. Y les reclama que destinen el aumento de los beneficios bancarios a provisiones y capital, una consigna recurrente pero que llega en pleno trámite parlamentario sobre el impuesto extraordinario al sector. “El escenario actual de desaceleración económica, elevada inflación y extraordinaria incertidumbre aumenta los riesgos de un deterioro de la calidad del crédito y de un endurecimiento adicional de las condiciones de financiación. Todo ello recomienda una política prudente de planificación de provisiones y de capital, que permita destinar el incremento de los beneficios que se está produciendo en el corto plazo a aumentar la capacidad de resistencia del sector”, recoge el documento.

Estrada ha aclarado que esa recomendación, no obstante, se formula con independencia de la existencia del impuesto. “Las ratios de solvencia son fundamentales para que las entidades sigan distribuyendo la financiación a proyectos que son solventes”, ha recordado. Además, ha restado importancia al impacto de la recaudación del nuevo gravamen (1.500 millones anuales durante dos ejercicios): “Los beneficios de la banca española son unos 24.000 millones al año, por lo que supondrá una recaudación del 6% aproximadamente”.

El informe recalca, por todo ello, la necesidad de prudencia de la banca. “Las entidades bancarias, ante la extraordinaria incertidumbre actual, deben mantener un posicionamiento prudente, con un reconocimiento adecuado y temprano de los riesgos, que preserve la confianza en el sector y la capacidad de sostener el flujo de financiación a la economía. En particular, resulta fundamental mantener una elevada prudencia en sus políticas de provisiones y de planificación de capital”, detalla. Sobre todo ante un tercer trimestre en el que se recogió un debilitamiento de la actividad por “la persistencia de tasas de inflación elevadas, el endurecimiento de las condiciones financieras, el mantenimiento de determinadas distorsiones o cuellos de botella por el lado de la oferta, la reducción de la confianza de los agentes, y la existencia de un elevado grado de incertidumbre”. Estos factores, según sostiene, seguirán previsiblemente presionando a la baja las perspectivas de la actividad económica española en los próximos trimestres.

El supervisor recoge asimismo la mejora que ha experimentado la rentabilidad bancaria, algo que explica por el margen de intereses, principalmente del negocio en el extranjero. En España no se percibía esa mejora hasta el segundo trimestre. Sin embargo, Estrada ha añadido: “En el tercero ya se ha podido comenzar a sentir”.

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Sobre la firma

Hugo Gutiérrez
Es periodista de la sección de Economía, especializado en banca. Antes escribió sobre turismo, distribución y gran consumo. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS tras pasar por el diario gaditano Europa Sur. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla, Máster de periodismo de EL PAÍS y Especialista en información económica de la UIMP.

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