A los españoles les molestan cada vez menos los impuestos: la evolución de la percepción fiscal, en gráficos

Los datos del CIS apuntan a una tolerancia creciente al pago de tributos desde 2010 que se ha acentuado tras la pandemia

UCI para pacientes covid-19 del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, en octubre de 2020.
UCI para pacientes covid-19 del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, en octubre de 2020.Albert Garcia (EL PAÍS)

Las comunidades autónomas llevan varias semanas compitiendo por ser la que más y mejor baja impuestos. La vocación de los últimos anuncios es diferente dependiendo del territorio (la Comunidad Valenciana baja el IRPF, mientras Andalucía elimina el impuesto al Patrimonio), pero, en definitiva, todos implican una caída en la recaudación pública. ¿Creen los ciudadanos que en España se pagan muchos tributos? Los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) no apuntan en esa dirección.

Según la última edición de la encuesta Opinión pública y política fiscal, publicada en julio, menos de la mitad de los españoles (41%) considera que en España se pagan muchos impuestos. Este dato cobra especial relevancia en un vistazo a la evolución de la respuesta respecto a años anteriores, que cae casi ininterrumpidamente desde 2014 (68,9%). Entonces España aún sufría las consecuencias de la crisis que empezó en 2008. El cénit se había alcanzado mucho antes, en 1992 (en recesión, bajo el Gobierno socialista de Felipe González), cuando el 76,8% (casi el doble que ahora) opinaba que en España se pagaban muchos impuestos.

El año 2020 —en plena crisis del coronavirus, cuando el Estado asumió millones de sueldos privados a través de los ERTE y el sistema público de salud se enfrentó al virus— y el año 2022 han sido los primeros de toda la serie histórica en los que la respuesta “regular” supera a “mucho” ante la pregunta: “¿Diría usted que lo que los españoles pagamos en impuestos es mucho, regular o poco?”. El 46,5% optó por esta respuesta en la última encuesta, elaborada a partir de unas 2.500 entrevistas. En la misma línea, 2020 y 2022 registran la mayor cifra de encuestados que creen que en España se pagan pocos impuestos, en torno a un 10%, frente al 3,2% de hace una década o el 4,7% de hace 30 años.

La idea de que la presión impositiva no es tan alta también se desprende en otras respuestas, como las que dan los entrevistados cuando se les pide una comparación con otros países europeos. El 35,9% opina que en España se pagan menos impuestos que en los países del entorno, frente al 34,3% que estima lo contrario. Históricamente, la diferencia era enorme a favor de los que pensaban que en España se desembolsan más impuestos, pero en 2020 se disparan los que advierten una mayor presión fiscal en el resto de Europa.

En otra pregunta, el CIS da a elegir a los encuestados cuál de estas tres frases se acerca más a su opinión: los impuestos son un medio para redistribuir mejor la riqueza en la sociedad, son algo que el Estado nos obliga a pagar sin saber muy bien a cambio de qué y son necesarios para que el Estado pueda prestar servicios públicos. La segunda respuesta, la que expresa una opinión desfavorable respecto a los impuestos, registró este año su tercer menor dato histórico (23,5%). Tocó fondo en el peor año de la pandemia, el 2020, con un 18,7%. En 2013, en plena crisis económica y con más casos de corrupción en los titulares, había alcanzado su máximo, un 38,7%. La respuesta que más ha crecido en los últimos años es la de que los impuestos son una vía para repartir mejor la riqueza (ha pasado de un 9,3% en 2012 a un 15,2% diez años después). La respuesta mayoritaria durante toda la serie es la de que los impuestos son necesarios para asegurar los servicios públicos (un 59,4% opta por esta respuesta, el segundo dato más alto de toda la serie).

Olga Cantó, catedrática de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad de Alcalá y una de las autoras del Libro blanco sobre la reforma tributaria, cree que en los últimos años ha crecido la tolerancia a los impuestos en la población española: “Entre 2010 y 2020 se aprecia un deslizamiento hacia la opinión de que los impuestos son necesarios y un medio para redistribuir riqueza. Parece que hay una parte de la ciudadanía que está cambiando”. Cree que este fenómeno se ha acentuado por la pandemia del coronavirus: “Es muy probable que la crisis que desató el coronavirus tenga mucho que ver en cómo ha mejorado la percepción de los impuestos desde 2020. Los ciudadanos han visto claramente para qué sirven los servicios públicos″.

El efecto de la pandemia en la percepción de la importancia de los impuestos se refleja en más preguntas de la encuesta del CIS. Por ejemplo, en 2013 un 61% consideraba muy importante no evadir impuestos para considerar a alguien un buen ciudadano, un dato calcado al de 2019. Sin embargo, el guarismo escaló hasta el 72,9% en 2020 y resiste en el 69,2% en 2022. Uno de los datos en los que Cantó aprecia un mayor relación entre la pandemia y la mejora en la imagen de los tributos es la disposición a pagar más para que mejoren los servicios públicos. En 2022, un 23,1% está radicalmente a favor de este escenario, mientras que en 2012 solo era un 8,4%. Por sectores, defensa es del que más españoles retirarían recursos (un 27,8%), mientras que en investigación científica (85,2%) es donde más opinan que falta financiación.

Cantó cree que las crisis económicas tienden a empeorar la percepción de la ciudadanía sobre los tributos, una opinión consistente con los datos de la encuesta del CIS. “Sin embargo”, continúa, “esto no ha pasado durante la pandemia de la covid-19. Es posible que esta vez, a través de los ERTE y otras medidas, la ciudadanía haya apreciado más claramente la importancia de pagar impuestos, que se ha respondido de una forma distinta a crisis previas”. “Las subidas de impuestos favorecen a través de los servicios públicos a más personas de las que perjudican, así que la teoría indica que debería haber una gran masa que debería votar a favor de más impuestos. Creo que esto no pasa porque por naturaleza queremos pagar menos y porque hay una idea aspiracional, de posible ascenso social, por la que muchos creen que conviene que los impuestos no sean muy altos para cuando se hagan ricos. Si fuera por propio interés individual, lo normal es que hubiera una mayor voluntad general de pagar impuestos”, añade.

Por otro lado, la encuesta del CIS manifiesta que también ha crecido en los últimos años el número de españoles que consideran los impuestos directos (los que recaen sobre personas y empresas y dependen de la renta o la riqueza) la mejor forma de recaudar, en vez de los indirectos (los que aplican al consumo, como el IVA, y todos pagan por igual). Siempre habían sido más numerosos los que apostaban por el IRPF, pero últimamente se han multiplicado: la diferencia ha pasado de 30 puntos porcentuales en 2013 a 40 en 2022.

Asimismo, son minoría los contribuyentes que consideran “justa” la distribución de los impuestos. La gran mayoría (79,9%) no cree que paguen más los que más tienen. Esta línea de pensamiento se ha mantenido con pequeños cambios desde que el CIS hace esta pregunta, con el máximo histórico en 2014 (88,9%), en plena ebullición de los recortes del Estado del bienestar del Gobierno popular de Mariano Rajoy.

Fraude fiscal

También ha mejorado considerablemente en los últimos años la impresión sobre la corrección de los demás al pagar impuestos. A la pregunta “entre la gente que conoce, ¿cuánta cree que declara realmente todos sus ingresos al hacer la declaración de la renta?”. Entre 2013 y 2019 contestaban “toda o casi toda” entre el 33% y el 29% de los encuestados. Desde 2020 ese porcentaje se ha disparado a casi el 47%. La tendencia es similar ante la misma pregunta, pero sobre los que declaran IVA (principalmente autónomos): entre un 19% y un 22% pensaba que sus conocidos declaraban todo o casi todo el IVA, y desde 2020 ese porcentaje se dispara más de 10 puntos.

Como era de esperar ante los dos gráficos anteriores, también ha caído la percepción del fraude fiscal que se comete en España. Son pocos los encuestados que creen que hay poco fraude (5,7%) o que no existe (0,9%), pero han caído contundentemente los que opinan que hay “mucho” fraude. Han pasado de un 63% en 2013 a un 40,9% en 2022, mientras que los que dicen que hay “bastante” eran el 31,8% hace nueve años y ahora son un 49,4%.

Otras encuestas también apuntan a una mejoría en los últimos años en la visión sobre el cumplimiento fiscal de los españoles: según el estudio Opiniones y actitudes fiscales de los españoles en 2020 del Instituto de Estudios Fiscales el 56% cree que ha empeorado el cumplimiento en el pago de impuestos en la última década, frente al 44% que opina que ha mejorado. No parece un dato halagüeño, pero es el más optimista desde 2010. En 2015 la diferencia era mucho mayor: un 76% creía que había empeorado y un 24% que había mejorado.

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Sobre la firma

Emilio Sánchez Hidalgo

Redactor de Economía. Empezó su trayectoria en EL PAÍS en 2016 en Verne y se incorporó a Sociedad con el estallido del coronavirus, en 2020. Ha cubierto la erupción en La Palma y ha participado en la investigación de la pederastia en la Iglesia. Antes trabajó en la Cadena SER, en el diario AS y en medios locales de su ciudad, Alcalá de Henares.

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