La escalada de los tipos de interés relanza la guerra bancaria por los depósitos

Los clientes con ahorro se beneficiarán del nuevo entorno, aunque se espera que este cambio sea más lento que el encarecimiento de la financiación

Un hombre pasa por delante del logo de ING, en su sede en Ámsterdam.
Un hombre pasa por delante del logo de ING, en su sede en Ámsterdam.ROBIN VAN LONKHUIJSEN

El cambio de política en la sala de máquinas del BCE para combatir la inflación ha dejado atrás una era de tipos de interés cero o negativos. Y, de paso, ha relanzado la guerra por los depósitos en la banca. El precio del dinero está ya en el 1,25% en Europa, lo que incrementará los ingresos del sector financiero, especialmente cuando se actualicen los préstamos que sean a tipo variable como ocurre con buena parte de las hipotecas. Esto supone un sobrecoste para los clientes endeudados, aunque aquellos que tengan ahorro se verán beneficiados en algún momento. De hecho, las entidades comienzan ya a retribuir por ese dinero, aunque todavía de forma tímida porque cuentan con mucha liquidez.

En este escenario, ING España es el que mete más presión a los grandes grupos por el momento. Esta semana ha anunciado la vuelta de la remuneración de la cuenta naranja, aquella con la que arrebató tantos clientes a los grandes bancos del país en el pasado (llevaba años en suspenso por el entorno de tipos bajos). A partir del 1 de noviembre elimina la comisión a los que tuvieran más de 30.000 euros en cuenta y recupera el pago por el ahorro de sus clientes en la cuenta, sin límite. Lo hace con un 0,3% TAE (tasa anual equivalente), aún un listón bajo, pero abre así la veda para retomar una guerra por los depósitos que ya está sobre la mesa de casi todos los grupos que operan en España.

Los movimientos en esta línea no son todavía generalizados. Y parece que será más rápido el acelerón de los costes para los clientes que busquen financiación que la remuneración de los ahorros. Esto, según Leopoldo Torralba, economista de Arcano Economic Research, se explica por varios motivos. Primero, por lo que tarda en revalorizarse la cartera al nuevo precio del dinero (por ejemplo, las hipotecas a tipo variable se actualizan normalmente cada 12 meses). Y, además, al estar cubiertos con mucha liquidez, no tienen urgencia para pelearse por un pasivo más caro que del que ya disponen. “Va a ir más lenta la remuneración por los depósitos que el ingreso que se incrementará por los préstamos, porque los bancos de momento quieren recuperar la rentabilidad perdida en los años de tipos bajos”, destaca Torralba.

Esto explica que hasta ahora el movimiento en la mayoría de entidades se haya limitado a la bonificación para captar nuevos clientes que domicilien su nómina y no en pagar por el ahorro. Banco Santander ofrece un cheque de 100 euros en este sentido desde la primavera de 2021. Y BBVA anunció la semana pasada una bonificación de 150 euros a los nuevos clientes en España que se lleven el ingreso de su sueldo o pensión antes de acabar octubre. Una estrategia enfocada en incrementar el número de clientes vinculados más que el total de usuarios.

Luego existe otro grupo de entidades de menor tamaño donde la oferta comercial es más diversa y, en algunos casos, también más atractiva. Sabadell, por ejemplo, ofrece 50 euros para nuevos clientes y una remuneración del 1% TAE el primer año hasta un saldo máximo de 30.000 euros. Y si incluyen la nómina o tres recibos, incrementa esa bonificación al 2%. Bankinter mantiene desde hace una década su cuenta nómina, sin cambio en las condiciones (5% TAE el primer año y 2% el segundo, con un importe máximo a remunerar de 5.000 euros). Unicaja, por su parte, bonifica con 150 euros a los nuevos clientes que domicilien igualmente su salario. Al igual que Cajamar, que ofrece hasta 200 euros para captar usuarios. O Abanca, que da hasta 300 euros también para los clientes que domicilien ahora su nómina.

En este breve repaso existe una ausencia notable: CaixaBank. El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, ha asegurado esta semana en una conferencia financiera organizada por Bank of America en Londres que los tipos de interés todavía no son lo suficientemente altos como para pagar por los depósitos. Además, el ejecutivo ya explicó en la última presentación de resultados que la idea de la entidad catalana no era remunerar el pasivo en el corto plazo: “No vamos a buscar a los clientes para ofrecerles remuneración en el depósito, sino buscarles lo mejor por otras vías”, aseguró en julio.

Una tendencia imparable

A pesar de esta resistencia, fuentes de las principales entidades del país y desde el sector reconocen que la remuneración por los depósitos va a volver tarde o temprano. “Es posible que en las próximas semanas o meses vayamos viendo un cambio en el foco de la estrategia comercial de las entidades y que vayan moviendo el esfuerzo en captación y retención hacia la remuneración del pasivo”, sostienen fuentes financieras.

Se trata así de una tendencia imparable, especialmente por el miedo a la competencia y al robo de clientes. “Habrá una guerra para ganar cuota, aunque no será muy fuerte porque hay menos bancos que antes. Pero, por ejemplo, el movimiento de ING puede provocar huida de depositarios y los grandes bancos tendrán que responder a esas ofertas, aunque en su caso será de forma defensiva”, explica Torralba. Así, los grandes en España (CaixaBank, Santander y BBVA) serán los últimos en mover ficha, pero lo harán con toda seguridad si su cuota peligra.

Los pequeños, más agresivos

El número de clientes financieros en España es el que hay, por lo que casi la única forma de crecer es robando al adversario. Por ello, los bancos más pequeños son los más agresivos en sus ofertas comerciales, ya que se trata de casi su única arma para arrebatar usuarios a los dominadores del sector. Esto explica que bancos como Mediolanum o EBN se hayan tirado antes a la piscina de la remuneración de los depósitos y, además, con mejores ofertas.

En el caso de Mediolanum ofrece un depósito a 6 meses con un interés del 2% TAE para cantidades de entre 2.000 y 50.000 euros. Esta promoción se limita a nuevos clientes que lleven su nómina, un ingreso mensual superior a 700 euros o domiciliar dos recibos. Fuentes de la entidad explican asimismo que no buscan captar pasivo, sino dar a conocer el banco y crecer en número de clientes vinculados. Algo similar ocurre con EBN, que también ha mejorado su oferta en depósitos a 12 meses con una inversión de entre 20.000 y 800.000 euros: la mitad recibirá un 2% TAE y la otra mitad se deberá destinar a productos de inversión de la plataforma de la entidad o en su servicio de carteras gestionadas. Además, ofrece hasta el 12 de octubre en depósitos de entre 10.000 y 400.000 euros un 0,65% a tres meses, un 0,90% a cuatro meses, un 0,95% a seis meses, un 1,50% a 12 meses, un 1,70% a 24 meses y un 1,75% a 36 meses.

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Sobre la firma

Hugo Gutiérrez

Es periodista de la sección de Economía, especializado en banca. Antes escribió sobre turismo, distribución y gran consumo. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS tras pasar por el diario gaditano Europa Sur. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla, Máster de periodismo de EL PAÍS y Especialista en información económica de la UIMP.

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