El Gobierno cifra en un 3,7% la reducción en la demanda eléctrica tras el plan de ahorro

Teresa Ribera cree que las cifras, aún “preliminares”, van en línea con lo esperado por el Ministerio de Transición Ecológica

Teresa Ribera, durante la rueda de prensa celebrada este miércoles en la sede de la Delegación del Gobierno de Mahón, Menorca. Foto: CHEMA MOYA (EFE) | Vídeo: EFE

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha calculado este miércoles en un 3,7% la caída de la demanda eléctrica en la primera semana desde la puesta en marcha del plan de ahorro energético. “A pesar de las temperaturas altas en los primeros siete días, la tendencia es clara con respecto a la eficacia a las medidas que hemos adoptado”, ha valorado Ribera. Las medidas pasan —en grandes líneas— por fijar un límite de 27 grados en la temperatura de los termostatos en verano y por un apagado obligatorio de los escaparates y el alumbrado de los edificios públicos no ocupados a partir de las 10 de la noche. La mayoría de analistas del sector energético, sin embargo, creen que para sacar conclusiones concluyentes hay que esperar hasta contar con un periodo más largo.

El cálculo del 3,7% de caída en el consumo de electricidad nace de la diferencia de demanda entre la primera y la segunda semana de agosto, cuando ya estaba en vigor la batería de medidas desplegadas por el Ejecutivo central. Respecto al mismo periodo del año anterior, la caída es del 1,8% sin aplicar ninguna corrección estadística y del 6% si se ajusta por laboralidad y temperatura, según los cálculos gubernamentales.

“Aun con todas las cautelas, los datos semanales de evolución de la demanda del año 2021 comparadas con los valores corregidos a nivel semanal del año 2021 muestran una ligera disminución de la demanda por el efecto de las medidas de ahorro y eficiencia energética, aunque existen otras variables que también podrían influir sobre la evolución diaria de la demanda que no son imputables a las medidas regulatorias contempladas en decreto”, se lee en una nota publicada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico horas después de que hablase Ribera.

“Es una reducción importante, que puede achacarse también a la mayor responsabilidad de los hogares y las empresas, y que pone de manifiesto la sensibilidad de los españoles en un contexto complicado. La respuesta general ha sido extraordinariamente positiva”, ha celebrado la número cuatro del Gobierno en una conferencia de prensa celebrada en Menorca.

“Son cifras preliminares, que deben tomarse con cautela, pero están en el entorno de lo que calculábamos”, ha enfatizado Ribera, que ve, además, una tendencia “clara”. El Ejecutivo confía en que las acciones puestas en marcha hasta ahora aporten aproximadamente la mitad de la reducción en el consumo de gas comprometida con Bruselas (del 7%). La traslación de luz a gas se explica por el hecho de que, en prácticamente todas las franjas horarias, el último kilovatio hora que se consume proviene de las centrales de ciclo combinado, las que queman este combustible para generar electricidad.

En clave puramente política, Ribera ha mandado un mensaje a “aquellos que no hacen más que encontrar problemas en cada una de las soluciones que se aportan”, en referencia implícita a las críticas emitidas por el Partido Popular —cuyo presidente, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado el decreto de “acto de autoritarismo”— y el conato de rebelión de la Comunidad de Madrid. “No vale mirar siempre atrás y buscar problemas”, ha sentenciado.

Ahorro de casi 1.400 millones por el tope al gas

La vicepresidenta tercera también ha aprovechado su comparecencia ante los medios en la isla balear para enfatizar la “eficacia” del tope al gas, el mecanismo con el que el Gobierno trata de evitar que todo el mercado eléctrico sufra el contagio de los altos precios de este combustible fósil. Según sus datos, en los dos primeros meses de aplicación, la llamada excepción ibérica ha supuesto un ahorro acumulado de 1.383 millones de euros para los consumidores domésticos e industriales españoles, a razón de 22 millones de euros al día.

“Hoy prácticamente toda Europa tiene un precio superior a 500 euros por megavatio hora (MWh), frente a los 236 euros de España y Portugal”, ha enfatizado Ribera. “En un contexto como este, con un chantaje energético como el de Vladímir Putin, quiero agradecer a los colegas europeos que nos han permitido aplicar estas medidas en nuestro territorio”.

Sobre la firma

Ignacio Fariza

Es redactor de la sección de Economía de EL PAÍS. Ha trabajado en las delegaciones del diario en Bruselas y Ciudad de México. Estudió Económicas y Periodismo en la Universidad Carlos III, y el Máster de Periodismo de EL PAÍS y la Universidad Autónoma de Madrid.

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