Las acciones de Repsol suben un 3,5% en Bolsa ante la posible venta de una parte de su negocio de producción de crudo y gas a EIG

El fondo estadounidense negocia la compra de un 25% de la división ‘upstream’ de la petrolera española, que admite estar analizando “diversas oportunidades y propuestas”

Plataforma de Repsol en Trinidad y Tobago, en una imagen facilitada por la compañía.
Plataforma de Repsol en Trinidad y Tobago, en una imagen facilitada por la compañía.

El fondo EIG Global Energy Partners se encuentra en conversaciones con Repsol para comprarle una parte de su negocio de Exploración y Producción (conocido en jerga con el anglicismo upstream) de petróleo y gas, según han confirmado a la agencia Reuters tres fuentes conocedoras de las negociaciones, que se encuentran en una fase muy inicial. Al trascender la posibilidad de ese acuerdo, las acciones de la petrolera española han dado un salto en el Ibex 35, donde han cerrado la jornada con un crecimiento del 3,47% y un valor de 15,95 euros por participación, el más elevado desde octubre de 2018.

El fondo de origen estadounidense, especializado en canalizar inversión privada hacia el sector de la energía y sus infraestructuras relacionadas, está interesado en comprar hasta un 25% del área que se encarga de la explotación de yacimientos de petróleo y gas natural, de acuerdo con las mismas fuentes. Estas no han puesto valor económico a la operación, pero los analistas valoran la totalidad del negocio upstream de Repsol entre 14.000 y 18.000 millones de euros. La división se anotó el año pasado unas ganancias netas de 1.687 millones y fue la gran impulsora de los 1.392 millones de beneficio (más del doble que un año antes) que Repsol se anotó en el primer trimestre de 2022.

Tras la publicación de la noticia, la compañía presidida por Antonio Brufau ha remitido un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores en el que admite estar “analizando diversas oportunidades y propuestas relacionadas con dicho negocio”. Sin embargo, Repsol destaca que no se ha tomado “ninguna decisión al respecto” y recuerda que el negocio de Exploración y Producción es “estratégico, lo cual incluye su mantenimiento y consolidación a largo plazo”.

De culminar la venta de una parte del negocio, Repsol lograría hacer caja para financiar su programa de descarbonización, que incluye duplicar su capacidad de generación de bajas emisiones hasta 2025. Para lograr llegar en ese año a 7,5 gigavatios (GW), el plan estratégico de la compañía, que comprende el periodo 2021-2025, prevé una inversión de 5.500 millones (sobre un total de 18.300 millones de inversión en el conjunto del plan). Además, las conversaciones llegan en un momento en que el mercado internacional de crudo y gas está caliente consecuencia de los altos precios internacionales de ambos productos tras la invasión rusa de Ucrania.

La del área upstream no es la única operación corporativa que sobrevuela el grupo Repsol. Sin ir más lejos, este lunes trascendió la salida del capital accionarial de Sacyr, que tenía una participación del 2,9% en la petrolera. Y, a la vez, esta lleva meses buscando un socio para su filial de generación renovable, aunque el grupo español se quedaría con una participación mayoritaria y retendría el control de ese negocio.

Para EIG Global Energy Partners, que tiene su sede en Washington, la operación también supondría una continuidad de lo que ha sido su actividad reciente. El fondo, que ha sido el que ha tomado la iniciativa de dirigirse a Repsol, lideró el año pasado el consorcio que pagó 10.400 millones por hacerse con el 49% de los oleoductos de la petrolera estatal saudí Aramco, que en el contexto de altos precios internacionales del sector se ha aupado como la mayor compañía del mundo.

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