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Primafrio: desde la huerta murciana a la Bolsa por 1.700 millones

Fundada en 1963 por el matrimonio Conesa, la firma de transporte murciana de frutas y hortalizas se ha convertido en un gigante logístico

Un camión de Primafrío.
Un camión de Primafrío.

El pasado 12 de marzo fallecía a los 87 años José Conesa Giménez, el fundador de grupo Primafrio. Su deceso en Murcia apenas merecía una esquela en los diarios de la región. Tres meses después, la empresa que fundó hace más de 60 años ha anunciado su intención de salir a Bolsa por un valor de entre 1.300 y 1.700 millones de euros. Una audacia en tiempos de pandemia para una compañía desconocida para el gran público.

La historia de este emporio del transporte arranca modestamente en 1963 cuando José Conesa Giménez crea, junto a su esposa Josefina Alcaraz, Paconsa, una pequeña empresa de camiones en la España del desarrollismo, que pronto se hizo un hueco entre la multitud de empresas que entonces se estaban creando en el sector.

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Tanto ruido montó Paconsa en las décadas posteriores, que la sociedad de capital riesgo Impala, antes denominada Suala, fundada por Ana Patricia Botín como presidenta de Banesto decidió adquirir en abril de 2003 una participación mayoritaria por 43 millones de euros. La compañía murciana contaba entonces con una flota de 400 camiones, empleaba a 500 trabajadores y facturaba 62 millones de euros.

Dos años más tarde, Paconsa presentaba suspensión de pagos. Oficialmente, la causa se debió a una subida del precio del combustible y de los peajes, que no se pudieron trasladar a los precios del transporte. Pero extraoficialmente, se destacó que la operación había sido diseñada con unos costes financieros inasumibles debido a la suscripción de un autopréstamo (con garantías de la propia empresa adquirida) de 114 millones de euros. Y los nuevos propietarios del fondo no dudaron en asignarse sueldos astronómicos, con vuelos en aviones privados y todo tipo de prebendas, como si hubieran adquirido DHL, en lugar de una modesta aunque puntera empresa murciana de transporte.

Los Conesa, con José Esteban y Juan Ignacio al frente, hijos del patriarca, siguieron a lo suyo y sobre la base de la quebrada Paconsa, crearon en 2007 Primafrio. Su actividad seguía siendo la misma pero con el añadido de centrarse en el transporte frigorífico, que permitía colocar con muchas más garantías todas las frutas, verduras y hortalizas de la huerta y los invernaderos de Murcia y Huelva en todos los mercados europeos. Además, supieron ver la importancia de los acuerdos con socios internacionales como SNCF, la ferroviaria pública francesa con la que fundaron Primavia para el transporte de mercancías intermodal.

Primafrio facturó 457 millones en 2020, un 11% más que en el ejercicio anterior, con un beneficio neto de 63,5 millones, casi el triple que en 2019. La pandemia no solo no le ha pasado factura sino que ha disparado sus ventas y su margen debido al incremento de la demanda de productos alimentarios en los mercados europeos por el confinamiento combinado con la caída del precio el combustible.

Primafrio, que ocupa la quinta posición en el ranking de empresas por ventas a nivel regional, ha construido en Alhama de Murcia una verdadera ciudad del transporte con una superficie de casi 400.000 metros cuadrados, con 106 muelles de carga y descarga, sistemas de información y comunicaciones, talleres, estación de servicio propia con 32 surtidores, lavandería, zonas de descanso para conductores, restaurante, ludoteca y cafetería.

Su principal herramienta es la flota de 2.000 camiones que circulan casi las 24 horas del día para hacer llegar la mercancía verde a toda Europa. Sus 3.800 conductores hacen tres turnos al día para mantener en movimiento toda esa fuerza motriz. Hay que tener en cuenta que de los ingresos de Primafrio, el mercado alemán representa el 35%, el español el 25% y el británico el 9%. Para coordinar ese ingente tráfico, la empresa cuenta con sus propios sistemas de comunicación y aplicaciones informáticas.

El empuje en la sombra de Lidl

Pero, ¿cuál es el secreto de esta empresa murciana? Expertos del sector apuntan a que tiene mucho que ver con la figura de Juan García Lax, un murciano que estableció su cuartel general en Alemania, uno los principales distribuidores de frutas y hortalizas en toda la Europa y también del grupo Lidl, firma alemana a la que estaba ligado el operador.

A Juan García Lax se le conoce en el sector como un viejo agente de compras de frutas y hortalizas al servicio del grupo alemán Lidl para el suministro de sus más de 10.000 tiendas en una treintena de países. Desde la posición del murciano en el grupo alemán, Lidl decidió que sus grandes operaciones de transporte de frutas y hortalizas desde España a toda Europa se llevaran a cabo a través de la flota de la empresa murciana. Fue una decisión que catapultó al grupo. Los resultados deben haber sido positivos para ambas partes en cuanto esta política de colaboración también la llevarán a cabo en la estrategia del desembarco del grupo de distribución en Estados Unidos.

En medios del sector hay división de opiniones. Unos estiman que el peso y poder de Juan García Lax en las decisiones del grupo, como hombre del Lidl que puso en manos de Primafrio toda su logística para Europa, es muy alto, aunque no figure oficialmente. Otros empresarios del sector lo niegan y señalan que nadie ha podido demostrar que tenga una participación accionarial en el grupo.

Lidl es uno de los mayores exportadores desde España de frutas y hortalizas hasta suponer en la actualidad una media del 14% de todas las exportaciones del sector con unos 1,8 millones de toneladas desde los pequeños frutos rojos de Huelva a los cítricos valencianos y la hortaliza murciana.

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