Declaración de la renta

Hacienda prevé devolver 10.857 millones en la campaña de la renta, un 3% menos

La Agencia Tributaria ingresará un 2% más, hasta casi 13.000 millones, por el efecto de los ERTE

El director general de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, durante la presentación de la Campaña de IRPF 2020.
El director general de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, durante la presentación de la Campaña de IRPF 2020.Chema Moya / EFE

La campaña de la renta 2020 ya ha arrancado: todos los contribuyentes que quieran presentarla por internet pueden hacerlo desde este miércoles 7 de abril hasta el próximo 30 de junio. Las opciones telefónica y presencial estarán disponibles en las próximas semanas. Este año, la Agencia Tributaria (AEAT) prevé recibir 21,57 millones de declaraciones, un 2,1% más que el ejercicio anterior. También estima devolver 10.857 millones de euros, un 3% menos. Al contrario, el importe de las declaraciones con resultado a ingresar crecerá un 2%. Jesús Gascón, director del organismo, ha explicado este miércoles en la presentación de la campaña que este incremento se debe al uso generalizado de los ERTE (expedientes de regulación temporal de empleo) por la crisis causada por la pandemia: unos 3,5 millones de trabajadores estuvieron el año pasado bajo el paraguas de estos expedientes.

En concreto, la Agencia Tributaria prevé que 5,6 millones de declaraciones sean a ingresar, un 5,7% más, y 14 millones a devolver (un 1% menos). En importes, el organismo estima que las primeras supongan 12.976 millones de euros, y las a devolver 10.857 millones. Hasta el momento, 442.000 personas ya han presentado su declaración de forma telemática, un crecimiento de más del 30% en comparación con la campaña de 2019, y más de un millón han consultado sus datos fiscales, disponibles desde el pasado 24 de marzo.

La diferencia con otras campañas (menos devoluciones al contribuyente y más declaraciones a pagar) se debe a que en muchos casos a los trabajadores afectados por un ERTE se les ha retenido menos de lo que les correspondía y ahora tendrán que liquidar la diferencia. Los 1,3 millones de declaraciones restantes no serán ni a pagar ni a devolver, con un incremento del 26,9% ante la obligatoriedad de que los beneficiarios del ingreso mínimo vital presenten la declaración aunque la renta está exenta en la mayoría de los casos.

“La retención practicada en el SEPE (Servicio de Empleo Público Estatal) es inferior a la de la empresa. En consecuencia, al acumular los dos tipos de renta nos encontramos con que hay una menor retención de la que se hubiera aplicado si el perceptor hubiera tenido un único pagador”, ha explicado Gascón.

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El problema reside en que muchos de ellos ―más de 300.000 personas a las que se han enviado cartas informativas― deberán presentar la declaración por primera vez al haber tenido dos pagadores (el SEPE y su mismo empleador). Eso supone que el umbral por debajo del cual no haya obligación de declarar baje de los 22.000 euros a los 14.000, por tener dos o más pagadores. Además, el SEPE no está obligado a hacer las retenciones mensuales por adelantado si los importes que abona son inferiores a los 14.000 euros. Por ello, a un número de contribuyentes más elevado que en la campaña anterior les saldrá a pagar al fisco (unos 320.000, según la AEAT).

Por esta razón, la Agencia Tributaria permitirá en esta campaña una nueva modalidad de fraccionamiento del pago dirigida a los contribuyentes que el año pasado hayan estado en ERTE. La orden ministerial que regula esta opción se ha publicado este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y establece que estos declarantes puedan abonar los importes, si así lo prefieren, en seis plazos iguales sin intereses a partir del 20 de julio al 20 de diciembre, tal y como adelantó EL PAÍS. Hasta ahora, solo era posible dividir el pago del IRPF en dos tramos: el 60% inicial al acabar la campaña y el 40% restante a principios de noviembre. El organismo calcula que el saldo neto de la campaña será positivo en 2.119 millones, frente a los 1.536 del año anterior.

Errores del SEPE

La campaña de este año está indudablemente marcada por los ERTE, y no solo por el elevado número de personas que ha recibido esta prestación y que tendrá que presentar la declaración, sino por los errores que ha cometido el SEPE a la hora de abonar los importes: muchos contribuyentes han recibido prestaciones superiores a las que les debían. En este caso, si la cantidad percibida de más ya aparece en los datos fiscales del contribuyente, no habrá mayor problema. Si todavía la Agencia Tributaria no dispone de esta información y esta no aparece en la información que proporciona a los declarantes, Gascón ha recomendado consultar con el SEPE o el mismo empleador para conocer la cuantía y restarla de los ingresos.

“Lo que recomendamos es que declare lo correcto, como si ya se hubiera reintegrado la cantidad que se ha dado indebidamente, con independencia de que haya habido reintegro e incluso de que el SEPE lo haya pedido”, ha señalado. Si se desconoce la cifra, el director del organismo ha sugerido esperar, ya que el SEPE y la AEAT cuentan con un sistema de intercambio de información que se actualizará a lo largo de la campaña. En el caso se decida presentar igualmente la declaración sin haber subsanado el error del SEPE, a posteriori el contribuyente podrá solicitar la rectificación de la misma y la devolución de ingresos indebidos.

Como en años anteriores, la Agencia enviará avisos para recordar a algunos contribuyentes que tienen que declarar sus rentas en otros países (961.000), alquileres de inmuebles (400.000) y criptomonedas (14.800), a los que se unen este año mensajes con información sobre rentas exentas del ingreso mínimo vital, datos de inmuebles necesarios para calcular las amortizaciones o cantidades cobradas de más en los ERTE.

Por lo que respecta al impuesto de patrimonio, la Agencia Tributaria prevé recibir 218.596 declaraciones, un 1,5% más, y obtener unos ingresos totales de 1.239 millones, un 1% más. Gascón ha explicado que este incremento se debe a que la en la propia configuración de los patrimonios personales y familiares españoles tiene mucho peso del ladrillo, cuya valoración no se ha visto afectada por la crisis económica causada por la pandemia. Además, ha destacado que se pueden haber dado “efectos cruzados”: aunque algunos activos se pueden haber desvalorizado, a la vez el ahorro ha crecido como efecto de las restricciones a la movilidad.

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