LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Las comunidades autónomas urgen al Gobierno a que active un plan de ayudas directas

Las autonomías se sienten desamparadas por la falta de apoyo al turismo y dan por perdida la Semana Santa

Pedro Sánchez, en el medio, habla con la ministra de Turismo, Reyes Maroto, este martes en La Moncloa antes del Consejo de Ministros.
Pedro Sánchez, en el medio, habla con la ministra de Turismo, Reyes Maroto, este martes en La Moncloa antes del Consejo de Ministros.Marta Fernández Jara / Europa Press

Las comunidades redoblan esfuerzos para que el Ejecutivo dé su brazo a torcer y abra el grifo a las ayudas directas, según reclaman responsables de las seis regiones más turísticas en declaraciones a EL PAÍS. El Gobierno de coalición PSOE-Podemos presentó a final de año un plan de rescate para la hostelería, el comercio y el turismo en general. Pero anunció que la responsabilidad de financiar las ayudas directas recaería en las comunidades. Los territorios más turísticos se quejan de falta de apoyo por parte del Gobierno. Se sienten desamparados ante la tercera ola y dan por perdida la temporada de Semana Santa.

El debate sobre las ayudas directas ha llegado a todas las Administraciones. En el seno del Ejecutivo, las diferencias cada vez son más notorias y crece la discusión sobre qué hacer para evitar una cascada de cierres de empresas. Las comunidades, por su parte, han reclamado más apoyo a las empresas desde hace meses, aunque sus peticiones han caído en saco roto. Al menos hasta ahora. “Vamos a tener que redoblar esfuerzos y presionar más. Los ERTE son un buen mecanismo, pero para que sobrevivan las empresas, especialmente las pequeñas, hacen falta más medidas”, reconoce el consejero de Turismo de una autonomía cuyo motor económico es ese sector.

Las regiones —especialmente las más turísticas— consideran muy escaso el plan de rescate de la hostelería y el comercio presentado por el Gobierno el pasado diciembre. “El mosqueo es muy grande entre las autonomías y así se le ha transmitido al Ministerio [de Turismo] y a la Secretaría de Estado. Se generaron unas expectativas que luego no se cumplieron y la responsabilidad de las ayudas directas se pasó a las comunidades, algo que no estaba pactado”, explica otro consejero del ramo. EL PAÍS ha hablado con media docena de consejeros autonómicos de Turismo, pertenecientes a gobiernos de todos los colores políticos, y el sentimiento de desamparo es generalizado.

Una de las que lleva semanas lanzando sus críticas sin tapujos es Cataluña ante la negativa del Ejecutivo de conceder subvenciones directas. La Generalitat envió una carta al presidente Sánchez en la que demandaban un fondo de no retorno de 50.000 millones que llegase a todos los sectores.

Fuentes del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo insisten en que solo las comunidades pueden ofrecer estas ayudas de forma inmediata. “Nosotros necesitaríamos pedir permiso a Bruselas y crear un mecanismo que retrasaría las ayudas al menos cuatro meses. Por eso, cuando se estudió esta opción, se apostó por reducir costes de las empresas e inyectar dinero a las comunidades, que se ha hecho a través del fondo React-EU, que lo podrán dedicar a lo que consideren más necesario”, explica un portavoz del ministerio.

Otras fuentes del departamento que dirige Reyes Maroto explican que el fondo europeo React —creado para reforzar la educación, la sanidad y los servicios sociales, así como para apoyar a pymes y autónomos— ofrece un dinero (8.000 millones en 2021 y 2.000 millones en 2022) a fondo perdido, y confían en que se destine a ayudar al turismo, especialmente en Levante y las islas. El problema, exponen las autonomías, es que no dará para todo. “Nos dicen que lo utilicemos para esto, pero luego criticarán que no lo dedicáramos a sanidad o educación”, se queja otro consejero. En Andalucía, el presidente Juan Manuel Moreno Bonilla insiste en que sus recursos son limitados. Y ya ha solicitado en varias ocasiones a Sánchez una bajada de impuestos o su supresión transitoria y más ayudas al tejido productivo.

A estas reclamaciones, fuentes gubernamentales responden con un repaso de todo lo aprobado: “ERTE, ayuda a autónomos, exenciones en las cuotas a la Seguridad Social... se le puede llamar como se quiera, pero son ayudas directas aunque no se ponga el dinero en la mano del empresario”, insisten. Pese a ello, hará falta más gasolina. Y estas fuentes admiten que el debate está abierto.

Más endeudamiento

Para los casos en que el React no sea suficiente, inciden en el ministerio, las comunidades tienen la capacidad de pedir financiación —aunque ese dinero sí lo tendrán que devolver—. “Se ha suspendido la regla de gasto, por lo que se pueden endeudar y destinar el dinero a estas ayudas”.

Sin embargo, entre los consejeros del ramo no cala este discurso y se mantienen las críticas. Por ejemplo Yaiza Castilla, de Canarias, que reclama más apoyos: “Es necesario un plan turístico específico para Canarias. Las medidas que hay hasta ahora no son suficientes, el Gobierno de España tiene que ayudar”. En lo que coincide Marta Rivera de la Cruz, consejera de Turismo de la Comunidad de Madrid: “Es sorprendente que el Gobierno no haya arbitrado hace tiempo un plan de ayudas directas como en otros países”.

Las diferencias con la línea marcada por el Ejecutivo también se dejan entrever en el seno del Gobierno de coalición. El ala de Unidas Podemos, así como algunos ministros socialistas, creen que se debe abrir el grifo. Aunque el núcleo duro económico —la vicepresidencia de Asuntos Económicos y el Ministerio de Hacienda— prefieren aguantar, monitorizar la situación y no poner en riesgo unas cuentas muy tensionadas por la crisis.

Pese a ello, las comparaciones con el resto de socios comunitarios dejan al país en mal lugar. Según un informe del BCE, España es el Estado que arrastró más los pies a la hora de sacar la chequera contra la crisis en 2020: gastó un 1,3% de su producto interior bruto en estímulos fiscales frente a una media algo superior al 4%. Y quedó lejos de Lituania y Austria, que se gastaron más del 6%. Según el Ministerio de Economía, el desembolso en España escala al 5,5% porque cuenta el coste de los ERTE, una partida que el BCE no contabiliza en ningún país.

Goteo de programas

Las comunidades, mientras esperan un giro del Gobierno de España, han puesto en marcha diferentes planes de rescate. Eso sí, cada una con diferente intensidad, lo que puede aumentar las diferencias entre regiones. De hecho, este miércoles criticaba la patronal Hostelería de España que solo cuatro de las 17 autonomías habían dado ayudas directas a su sector. Y fuentes de la Administración comparaban lo ofrecido en general desde el 22 de diciembre —cuando se aprobó el plan para la hostelería y el comercio— por los gobiernos regionales en los que está el PSOE (468,8 millones) y en los que está el PP (78,6 millones).

Entre las más afectadas por la crisis del coronavirus están los dos archipiélagos. En Baleares, el Gobierno de Francina Armengol presentó un paquete de medidas para los sectores más afectados a mitad de enero por un importe total de 103,5 millones de euros. De ellos, 53,5 millones serán ayudas directas y los otros 50 millones serán avales. “Entre todos tenemos que seguir mejorando las ayudas”, sostenía Iago Negueruela, consejero de Turismo, en la presentación del plan.

En Canarias, otra región que sufre con virulencia la crisis por su dependencia del turismo internacional y de la movilidad aérea, el sector turístico acaba de perder su temporada alta. Por ello, la comunidad está ultimando un paquete de ayudas directas: según fuentes del Gobierno regional la cuantía del plan superará los 165 millones de euros. “Se financiará con los fondos React y, lo que falte, con deuda”, explican portavoces de la Consejería de Economía. Pese a ello, insisten en que no será suficiente y piden ayuda al Gobierno.

Otra de las autonomías más turísticas, Cataluña, está inmersa en un proceso electoral, lo que puede ralentizar todavía más la llegada de nuevos planes. Hasta ahora, el Govern ha activado desde que empezó la crisis tres paquetes de ayudas específicos para el sector turístico que suman 32,5 millones de euros. Además, para el conjunto del sector comercial y de la restauración, especialmente trabajadores autónomos, la Generalitat ha puesto sobre la mesa más ayudas, pero es difícil conocer cuál es el impacto concreto sobre los negocios turísticos.

En la Comunidad Valenciana, por su parte, el Plan Resistir diseñado por el Gobierno autonómico ha previsto un total de 340 millones de euros en ayudas directas para apoyar a los sectores más castigados por las nuevas restricciones, especialmente el turismo. Y en Andalucía la Junta aprobó en enero una línea de 46 millones de euros en ayudas directas a pequeñas y medianas empresas. De estos, el turismo se ha beneficiado de unos 22 millones.

Con información de Dani Cordero (Barcelona), Cristina Vázquez (Valencia) y Nacho Sánchez (Málaga).

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