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Solo Vox se opone a la ley contra el ‘turismo de borrachera’ de Baleares

El Parlament saca adelante el texto propuesto por el Govern con 54 votos a favor y tres noes

Un turista se apoya en el suelo en estado de embriaguez, en Magaluf.
Un turista se apoya en el suelo en estado de embriaguez, en Magaluf.

El Parlament de Baleares ha validado este martes el decreto que quiere frenar los excesos del turismo de borrachera. Y lo ha hecho con una amplia mayoría de la cámara (54 votos a favor y 3 en contra). Los tres negativos fueron de los escaños ocupados por los diputados de Vox, única fuerza que se ha posicionado en contra del decreto. “Era necesario abordar el problema e identificar cómo estaba afectando la situación a nuestro destino, nuestros ciudadanos y nuestros vecinos”, ha afirmado el conseller de Turismo, Iago Negueruela.

La votación se ha realizado la mañana de este martes tras el rechazo de los partidos del Ejecutivo balear a la petición de Ciudadanos, El Pi y Vox de que el decreto se tramitase como proyecto de ley. Pese a este desencuentro, prácticamente toda la oposición se ha unido en el voto favorable para intentar acabar o al menos reducir el turismo de excesos que se desarrolla en algunos puntos de las islas. "Estamos muy contentos del respaldo mayoritario", han reconocido fuentes del Govern. Así, la norma se ha validado, aunque ya estaba en vigor desde el 23 de enero, cuando se publicó en el BOIB.

El decreto tratará de poner coto a productos habituales en los últimos años como excursiones etílicas, ofertas de 2x1, happy hour o barras libres. Para frenar estas prácticas, se prohíbe la publicidad y las promociones en locales turísticos. También queda prohibida la venta de alcohol en tiendas comerciales con horario nocturno (tendrán que cerrar entre las 21.30 y las 8.00). La norma se limita a las zonas más saturadas de Mallorca e Ibiza: Magaluf, El Arenal y West End de Sant Antoni. Aunque el texto recoge la posibilidad de ampliar el radio de actuación si el problema se traslada a otros lugares de las islas.

El objetivo de la norma, según Negueruela, es “poner fin a este tipo de conductas que hay que erradicar de manera inmediata” y cambiar el modelo de turismo hacia uno de más calidad. “El abuso de alcohol en estas zonas ha hecho disminuir la calidad turística de estos puntos. No podíamos permitirlo", ha insistido el conseller balear.

Este tipo de turismo de borrachera o excesos se había convertido en los últimos años en un problema en zonas saturadas de Baleares. Para ello, prohíbe las barras libres, happy hour y otras promociones similares, aunque con excepciones: bodas, bautizos, comuniones y convenciones profesionales que se realicen en hoteles y restaurantes. Es decir, unos amigos que quisieran contratar una barra libre en cualquier bar de estas zonas no lo podrían hacer.

Suspensión de concesiones

El texto suspende la concesión de nuevas licencias para las party boats (fiestas organizadas en barcos) y contempla un régimen sancionador con multas de hasta 600.000 euros y la posibilidad de cerrar los negocios por un período máximo de tres años. El tiempo de vigencia del decreto es de cinco años, al tratarse de una medida para una zona concreta. "Se puede acortar o alargar el plazo en función de los resultados que tenga", han argumentado fuentes de la Conselleria de Turismo.

En Turismo de Baleares son conscientes de la repercusión internacional que ha tenido la medida. "Han acogido y valorado de manera positiva la norma", ha dicho Negueruela. La comunidad recibe cada año más de 13 millones de turistas extranjeros.

Otra de las conductas que el nuevo texto persigue es el balconing (una práctica que ha costado vidas y que consiste en pasar de un balcón a otro o tirarse desde una altura considerable a una piscina). En este caso, la norma es de aplicación en toda la comunidad y obliga a los hoteles a expulsar a las personas que realicen esta práctica, al igual que la medida para acabar con el uso de la mujer como reclamo por parte de los locales turísticos.

El texto también recoge una regulación sobre las excursiones etílicas: prohíbe su publicidad y organización para evitar rutas alcohólicas en las zonas afectadas. Aquellos turistas que la realicen por su cuenta no tendrán límite. Eso sí, no podrán comprar como hasta ahora alcohol en establecimientos comerciales durante la noche ni podrán adquirir entradas a locales con barra libre u otras promociones de este tipo.

En cuanto al régimen sancionador, el texto recoge multas de entre 1.000 y 600.000 euros y la posibilidad de cierre de establecimientos por un periodo máximo de tres años. La norma se redactó, según la conselleria, en consenso con la industria, incluyendo Ayuntamientos, que han identificado los problemas de este tipo de turismo. Estos excesos han provocado una reacción negativa de residentes contra el negocio turístico conocida como turismofobia.

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