Crisis del coronavirus

La caída de las visitas de chinos en febrero anticipó el desastre turístico por el impacto del coronavirus

El sector reclama al Gobierno más ayudas en forma de avales, aplazamientos de cotizaciones y ERTE más rápidos y duraderos

Un grupo de turistas chinos se montan en el bus turístico de la ciudad de Valladolid.
Un grupo de turistas chinos se montan en el bus turístico de la ciudad de Valladolid.EFE

Febrero fue un buen mes para el turismo en España. Pero eso era antes. Aún no se notaba que la pandemia de coronavirus, entonces activa solo en China, se cernía sobre el mundo y que iba a dejar al sector turístico español, y global, en una parada casi total. En febrero, cuando visitaron España 4,4 millones de turistas, un 1% más que un año antes, apenas una señal permitía atisbar lo que se avecinaba. El número de turistas chinos cayó a menos de la mitad de los años precedentes. En China ya estaba activa la epidemia y se había restringido mucho el movimiento de las personas.

En la tercera semana de confinamiento por el estado de alarma en España, con gran parte del país parado y, en el mejor de los casos, teletrabajando, se antoja irreal, prehistórico, el dato de llegada de turistas en febrero, publicado hoy por el INE. Es lo que tiene el decalaje estadístico. Lo que dicen las cifras es que ese mes llegaron a España 4,4 millones de turistas, un 0,98% más que un año antes, y que se gastaron en sus viajes 4.714 millones de euros, un 1,2% más.

Datos en la línea de lo que venía sucediendo en los últimos meses, una desaceleración de las llegadas, acompañada de una desaceleración menor del gasto. También dicen las cifras que las visitas de nuestros principales mercados, británicos y franceses, volvieron a aumentar, un 2,4 y un 2,3%, respectivamente, mientras que volvieron a llegar menos alemanes, un 1% menos. Y que en los tres destinos principales, Canarias, Cataluña y Andalucía, las llegadas se redujeron. En cuanto al gasto, en febrero se llegó a 4.714 millones de euros, un 1,2% más. El desembolso medio diario fue de 156 euros, un 5,3% más.

Sin embargo, buceando un poco en los datos se aprecian un par de señales de la hecatombe turística que se avecinaba. En febrero, cuando la entonces epidemia se circunscribía a China, llegaron a España 22.299 turistas de ese país, un 59% menos que en febrero del año anterior y un 53% menos que en febrero de 2018. También se registró un descenso del 5,5% del número de turistas italianos, hasta 249.262. El 22 de febrero, se registró la segunda muerte en Italia por el coronavirus, pero ya se había puesto en cuarentena a varias poblaciones del norte. Comenzaba la pandemia.

Poco tiempo después, el turismo se ha paralizado casi por completo en todo el mundo. Los cielos se han quedado sin aviones y los hoteles, sin clientes. En España, donde el turismo genera el 12% del PIB y el 13% del empleo, la situación es dramática. El lobby turístico Exceltur, que engloba a varias empresas de distintos sectores del ramo, calculaba este miércoles unas pérdidas de 55.000 millones, un tercio del negocio turístico, que cifra en cerca 160.000 millones.

Este jueves, otro organismo, la mesa del Turismo, que integra a representantes de empresas del sector, de organizaciones profesionales y de otras entidades relacionadas, como museos o ferias, ha emitido un informe en el que calcula, en el peor de los escenarios, pérdidas de hasta 90.000 millones, en el caso de que, una vez superada la crisis en España, los mercados tradicionales más voluminosos, como Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, “no pudieran o quisieran viajar por razones sanitarias o simplemente económicas”. Si se diera ese escenario, el peor de los tres que contempla, teme “cierres y concursos de acreedores de miles de empresas, así como la destrucción de un gran porcentaje del empleo turístico”.

El segundo escenario prevé pérdidas de 25.000 millones si la temporada alta pudiese iniciarse “en condiciones normales” a primeros de junio. Ya recoge, por tanto, la pérdida de la Semana Santa y cancelaciones de eventos como el Mobile World Congress en Barcelona o las Fallas de Valencia. El tercer escenario, con un inicio de temporada a mediados de julio, supondría pérdidas de 45.000 millones de euros, con una caída de visitantes del 40% respecto a 2019.

Por ello, el presidente de la Mesa, Juan Molás, también mandatario hasta hace unas semanas de CEHAT, la principal patronal hotelera, ha escrito al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para pedirle medidas de apoyo al sector, entre las que están la puesta en marcha de líneas de avales para el 100% de los créditos a empresas o el aplazamiento de los pagos de todos los impuestos y las cuotas de la Seguridad Social de los meses comprendidos entre marzo y septiembre. Además, Molás demanda agilizar la gestión de los ERTE y la “posibilidad de extenderlos más allá de la finalización del estado de alarma, teniendo en cuenta la caída de la demanda en general”.

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