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España recibió el año pasado 83,7 millones de turistas y consigue su séptimo récord consecutivo

El gasto de los visitantes creció un 2,82% y rebasó los 92.200 millones de euros

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Unos turistas caminan por el barrio de La Barceloneta. EFE

El atractivo de España para los turistas extranjeros parece inagotable. El año pasado el país recibió 83,7 millones de viajeros, un 1,08% más que un año antes, lo que supone lograr su séptimo récord consecutivo, según ha publicado este lunes el INE. Una subida pequeña (menor que la de 2018), pero que le hace mantener su vigor y continúa con alzas anuales. Una fortaleza del sector que se divisa especialmente en el gasto de los visitantes, que crece a un ritmo superior (2,82%) y superó en 2019 los 92.200 millones de euros.

La secretaria de Estado de Turismo, Isabel Oliver, celebra las buenas cifras cosechadas en un año con dificultades para el sector, según destaca el Ministerio de Turismo en un comunicado. "Estos magníficos datos nos permiten afrontar el 2020 con unos sólidos pilares y con la confianza de que tenemos un sector fuerte capaz de mantener a España como líder mundial en competitividad turística", asegura Oliver en la nota.

El año se cerró de forma positiva en la llegada de turistas pese a los síntomas de agotamiento del modelo de turismo de sol y playa. Prueba de ello es que se registraron descensos en los meses clave, en verano. En concreto, hubo caídas en seis meses: mayo, julio, agosto, septiembre, octubre y diciembre. Este techo que prácticamente se ha tocado en los meses centrales del año se explica por varios factores: saturación en los principales destinos del litoral, donde prácticamente no caben más turistas, y la recuperación de otros destinos competidores del norte de África.

En el primero de los casos, la realidad de algunos puntos de sol y playa es preocupante. En temporada alta, parecen no caber más viajeros ni estas zonas están dispuestas a que quepan. De hecho, en los últimos años se han registrado episodios de turismofobia que preocupan por el daño que le hace a la imagen del sector. "Es un problema serio en algunos territorios que también afecta a los recursos básicos y se tendrá que plantear la capacidad de carga de las zonas y limitar el turismo", argumenta Juan Ignacio Pulido, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Jaén.

Además, el margen de crecimiento español se ha visto estrechado el año pasado por el resurgir de grandes competidores en el Mediterráneo. Una tendencia que se inició en 2018 cuando destinos como Turquía, Túnez o Egipto comenzaron a registrar fuertes subidas una vez despejada la inestabilidad e inseguridad en la zona. "El horizonte es de sostenibilidad o de pérdidas en volumen con estos destinos porque en precio no podemos competir con ellos", explicaba a EL PAÍS recientemente José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur.

Con todo, los datos son positivos, aunque se avecinan nubarrones para el sector. "La caída de Thomas Cook ha afectado, pero no mucho. El problema es qué va a pasar en 2020: existe incertidumbre con el Brexit y también con China, ya que la crisis del coronavirus puede provocar miedo a viajar. Además hay incertidumbre sobre si la alerta sanitaria va a acelerar el enfriamiento de la economía. Esto sería una tormenta perfecta, ya que si hay menos poder adquisitivo se reduce la movilidad de los turistas", argumenta Emilio González, profesor de Economía de Icade, que añade: "Está por ver si seguimos batiendo récord de llegadas".

Por nacionalidades, el Reino Unido sigue siendo el principal caladero de visitantes (uno de cada cinco llega de las islas británicas), aunque con una tendencia a la baja. España está perdiendo paulatinamente al turista británico, cuyo número de viajeros cayó un 2,41%. Con datos de cierre de año, hasta diciembre llegaron a España 18 millones de personas desde el Reino Unido, medio millón menos que en 2018. Le siguen como principales emisores Alemania y Francia, de donde llegaron poco más de 11,1 millones de visitantes respectivamente. Entre los alemanes, la caída fue del 2,09%, mientras que el número de turistas llegados desde el país galo descendió un 1,21%.

Estos decrecimientos del número de visitantes de los principales países emisores se han visto compensados por las fuertes subidas experimentadas en mercados hasta ahora secundarios como Estados Unidos (+12,6%), Rusia (+6,9%) e Irlanda (+6%). También tuvieron un fuerte avance los viajeros llegados de Japón, Corea del Sur y México. Entre estos seis países ganaron casi un millón de turistas (965.520), algo más de lo perdido en el volumen de viajeros del Reino Unido, Alemania y Francia (-820.943). "Existen otros emisores que están creciendo de forma significativa y eso lo que demuestra es que el atractivo del país no está decreciendo", afirma Luis Buzzi, socio responsable de Turismo de KPMG en España.

Si se fija la mirada en los turistas recibidos por comunidades, el año se cerró con bajadas en Baleares (-1,23%) y Canarias (-4,40%), dos de los bastiones del sector. En el primero, los datos acumulados están en negativo desde agosto y solo ha conseguido mejorar la cifra de 2018 en tres meses (enero, febrero y abril). En el caso del archipiélago canario solo ha conseguido mejorar el dato de llegadas en abril, aunque de forma pírrica (solo un 0,24%). En cuanto a la región que más turistas extranjeros atrae, sigue siendo Cataluña (recibe a casi uno de cada cuatro viajeros que llegan a España), gracias al empuje de la ciudad de Barcelona y la Costa Brava. En 2019 consiguió recibir 19,3 millones de visitantes, un 0,84% más que un año antes.

Aguanta el gasto

En cuanto al gasto de los visitantes foráneos, 2019 se cerró con un incremento del 2,82% hasta alcanzar los 92.278 millones de euros. Por países, el Reino Unido se quedó prácticamente plano (+0,23%), aunque con menos turistas. Lo mismo ocurre con las llegadas desde Francia, que gastaron un 2,57% más. En el caso de los viajeros alemanes si hubo bajadas en el gasto (2,12%) en la misma línea que en el volumen de llegadas.

"Es muy buen que suba el gasto por encima de las llegadas. Hace más rentable al sector. Además, las zonas de interior están ganando peso, tanto en turismo rural como cultural y urbano", argumenta Emilio González. Por comunidades, destaca Madrid que subió un 12,59% sus ingresos hasta los 10.451 millones de euros. Cataluña, que es la autonomía que más ingresa (21.324 millones), registró un aumento del 4,14%. En cambio, otros destinos turísticos importantes perdieron fuelle y bajaron sus ingresos por el turismo: Canarias (-1,44%) y Andalucía (-0,90%).

Sobre el gasto medio diario por persona, el año cerró en 154 euros, un 5,84% más que en 2018. Por autonomías, el gasto diario por turista se sitúa por encima de la media en Baleares (162 euros), Cataluña (197 euros) y Comunidad de Madrid (269 euros).

En cuanto a la duración media de los viajes, en 2019 se quedó en 7,16 días (un 3,89% menos que un año antes). De entre los grandes países emisores de turistas, solo Alemania se sitúa por encima de la media: 7,6 días.

Diciembre, a la baja

En el último mes del año llegaron a España 4,3 millones de viajeros, casi un 1% menos que un año antes. Una bajada que se explica por la caída del turista alemán (-7,42%) y británico (-7,70%), algo que se esperaba en parte por el efecto de la quiebra de Thomas Cook. En cuanto al gasto, el sector aguantó el descenso y consiguió ingresar algo más de 5.000 millones, lo que supone una ligerísima subida (un 0,08% más).

En los datos de diciembre de 2019 destaca asimismo el desplome en las llegadas a Baleares: recibió casi un tercio menos de visitantes extranjeros (-31,86%). "Es el efecto de Thomas Cook, que hemos perdido conectividad. De todas formas, si se suma la llegada de turistas extranjeros y del mercado interno, solo hemos perdido un 0,65%, mientras que el gasto ha aumentado un 1,4%. Por tanto, hemos mejorado cualitativamente y ahora con menos turistas hay más gasto", aseguran desde la Consejería de Turismo de Baleares. Canarias, por su parte, aguantó mejor el final de año, aunque se dejó un -4,41% en uno de sus meses clave.

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