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La banca pone el ojo en los depósitos de empresas

Las entidades financieras planean gravar a las compañías por su liquidez tras la norma del BCE, algo que estas quieren evitar a toda costa

Los bancos actuarán al unísono. 
Los bancos actuarán al unísono. 

Qué tiempos aquellos en que los directores de sucursales bancarias corrían a toda prisa a las administraciones de loterías el día del Gordo de Navidad con fantásticas ofertas para captar el dinero de los tocados por la diosa Fortuna. Hoy a nadie interesa el ahorro ni de las familias ni de las empresas, emborrachados de la liquidez ofrecida por el Banco Central Europeo (BCE).

Ahora es todo lo contrario. En las últimas presentaciones de resultados de la banca, sus máximos responsables descartaban cobrar por sus depósitos a las familias, pero apostaban por empezar a pasar factura por la liquidez que tengan depositada las empresas, los fondos de inversión o las administraciones públicas. Desde la Asociación Española de Banca, José Luis Martínez Campuzano, su portavoz, indica que la decisión final de cobrar a las empresas por sus depósitos "depende de la estrategia comercial de cada entidad en un contexto de elevada competencia como el que caracteriza al sistema bancario español. Con la información de que disponemos actualmente, los bancos no prevén cobrar por los depósitos a las familias".

Las ganas de la banca por cobrar por los depósitos tiene una lógica. El BCE también lleva tiempo gravando a los bancos por aparcar sus depósitos en la institución. Se trata de que muevan el dinero y favorezcan el crecimiento de la economía. El pasado septiembre, Mario Draghi, presidente del BCE, volvió a aplicar una batería de medidas para seguir insuflando dinero a la economía en una de sus últimas intervenciones al frente del organismo. Elevó del -0,4% hasta el -0,5% el tipo de los depósitos que los bancos tienen parados (tipo de facilitad de depósito) cuando excedan de un mínimo que se retribuye al 0%.

Desde el 30 de octubre se aplicó el -0,5% pero se permite a los bancos elevar en seis veces las reservas mínimas obligatorias al 0%, lo que supone un alivio para ellos y también para sus clientes particulares, ya que pendía la amenaza de que les empezasen a cobrar por guardar el dinero.

"Si todos cobran, nosotros cobraremos. En el momento en que Santander, BBVA y Caixabank comiencen a gravar a las empresas por tener su dinero, todos seguiremos sus pasos", indican en un banco de mediano tamaño. "Iremos todos al alimón porque no hay ninguna ventaja competitiva por no cobrar. Cuando sobra liquidez, ¿por qué vas a pagar por un depósito? Nosotros estamos cobrando actualmente a los institucionales: administraciones públicas, fondos de inversión, aseguradoras..., pero no a las empresas normales. Si todos lo hacen, no vamos a quedarnos atrás, no hay decisiones cerradas y dependerá de la vinculación que tengamos con la compañía", explican.

Resulta complicado que empresas y entidades financieras hablen abiertamente. Estamos en los primeros compases de este proceso y nadie quiere salir retratado frente a la competencia. Y es que desde septiembre, las empresas están pagando por sus depósitos. Una de las cinco grandes del Ibex 35 explica que "todos los bancos quieren cobrar. El pago está en torno al 0,3% de los depósitos que tengas. Normalmente, buscan cobrar por el dinero en cuenta corriente y algunas entidades te piden que hagas un depósito a seis meses (no retribuido) por el que no tienes que pagar. Pero todo depende del volumen de liquidez, ya que establecen unos límites a partir de los cuales te aplican un tipo a pagar. Lógicamente, también depende de la vinculación con la entidad financiera y si les compensan otras operaciones que hagas con ellos”. Por ahora son solo las grandes, porque la ola no ha llegado a las pymes, como ilustra Miguel Ángel Magro, director de operaciones en Inapelsa Ascensores (una firma con 250 trabajadores), que explica que la empresa lleva 40 años trabajando con la misma entidad financiera y que tienen acuerdos muy ventajosos por los que no cobran por sus depósitos. De todas maneras, las empresas con saldos superiores a 100.000 o 200.000 euros estarían en el punto de mira del sector.

Con datos del BCE al cierre de septiembre, el tipo que se aplica a las empresas por los depósitos en España es del -0,06% de media. A finales de junio aún retribuían el 0,23% de media por tener este dinero. El caso español no es único en la eurozona. Bélgica, Alemania, Luxemburgo y Holanda también cobran por los depósitos a un año. Concretamente, Bélgica y Luxemburgo encabezan la posición con tipos del -0,27%; seguidas de Alemania, con el -0,22%, y Holanda, con el -019%. Curiosamente, países como Malta, Italia o Grecia siguen retribuyendo los depósitos de sus grandes clientes con rentabilidades del 0,54% al 0,59%.

Difícil de esquivar

Las fórmulas para sortear estos pagos son complicadas. Rafael Valera, consejero delegado de la gestora de fondos Buy & Hold, indica que lo que pueden hacer las compañías es colocar sus excedentes de capital en pagarés de empresa o en una caja de seguridad. Para que estos pagarés tengan rentabilidad recomienda adquirirlos en empresas pequeñas que hacen emisiones poco voluminosas. Pero esto solo funcionará para importes reducidos. Si la empresa dispone, por ejemplo, de 1.000 millones de euros, será muy difícil que esta liquidez no le cueste dinero. El experto en fondos de inversión apunta también que, aunque se había planteado la posibilidad de crear fondos monetarios para compañías, la actual situación de los tipos de interés de las letras del Tesoro y de otros activos a corto plazo hace imposible utilizar esta vía.

Una entidad financiera del Ibex 35 que no quiere dar su nombre apunta que están facturando a inversores institucionales, como fondos de inversión, aseguradoras o compañías que tengan un pico de liquidez importante. “Se trata, sobre todo, de cobrar a los que gestionan dinero para otros, más que a las empresas, ya que este aparcamiento de fondos tiene un coste para nosotros. En cuanto a otros sectores empresariales, depende del tipo de cliente y de su vinculación con el banco. Cobramos solo a los que no tienen una vinculación media con nosotros”, indican.

Tipos negativos

Pese a las numerosas voces críticas que piden al BCE que abandone la política de tipos negativos —uno de los últimos en volver a poner el grito en el cielo ha sido el presidente de Caixabank—, estos tipos parecen ir para largo. Mientras se solicita a los países menos endeudados como Alemania u Holanda que abran la mano al gasto como motor de la economía europea, las declaraciones del BCE apuntan a muchos años de tipos negativos o muy bajos.

Esta situación produce paradojas financieras curiosas. Fuentes del mercado dicen que Telefónica paga por sus depósitos bancarios —algo que la operadora prefiere no comentar— y, sin embargo, coloca con facilidad deuda a tipos negativos. Es decir, pagaría por sus depósitos a la banca, pero cobraría por pedir dinero prestado mediante bonos. El mundo al revés. También son contradictorios los mensajes del BCE que replica a la banca diciendo que los tipos negativos no son tan malos para sus negocios, a la vez que pide prudencia en sus inversiones para que no asuman excesivos riesgos.

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