Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Apple fortalece su presencia en China con su primer centro para desarrolladores

El centro, ubicado en Shanghái, responde a la necesidad de los trabajadores chinos para comunicarse directamente con la compañía

Visitantes en una tienda de Apple en Hong Kong.
Visitantes en una tienda de Apple en Hong Kong. Getty Images

La tecnológica estadounidense Apple ha dado esta semana una muestra más de que China es uno de sus mercados prioritarios al inaugurar el primer centro para desarrolladores de aplicaciones en el gigante asiático, según ha publicado este miércoles el diario local Shanghái Daily.

El centro acelerador de diseño y desarrollo está ubicado en Shanghái (ubicada el este del país) y ayudará a atender a los desarrolladores de aplicaciones de la compañía, al brindarles asistencia técnica a través de conferencias, seminarios y capacitación, entre otras actividades. Este proyecto responde al reclamo de los trabajadores chinos, que afirmaban encontrar dificultades para comunicarse con la tecnológica ya que su equipo de regulación de aplicaciones no tenía base en China.

Actualmente el país asiático tiene más de 2,5 millones de desarrolladores de aplicaciones de Apple y desde 2010, cuando la App Store hizo su debut en China, los desarrolladores nacionales han ganado más de 200.000 millones de yuanes (unos 25.900 millones de euros) en la venta de aplicaciones a nivel mundial.

Además de este nuevo centro, el gigante tecnológico tiene cuatro centros de I+D en el país —concretamente en Pekín, Shenzhen, Shanghái y Suzhou—, con una inversión combinada de 3.500 millones de yuanes (unos 453 millones de euros) que dan empleo a unas 1.000 personas dedicadas a la innovación en hardware, software y servicios. A finales de 2018 la empresa contaba con un total de 51 tiendas minoristas en China.

La apertura de este centro se produce en plena crisis entre Estados Unidos y China por una guerra comercial en la que la tecnología es una de las principales batallas, como quedó demostrado tras el veto (suspendido el pasado junio) a la tecnológica china Huawei.

Apple es una de las empresas que ha hecho público su descontento con la situación, y remitió una carta a las autoridades estadounidenses en la que pidió que no aplicasen nuevos aranceles a las importaciones desde China, ya que afectarían a productos como sus teléfonos iPhone y "reducirían" la contribución de la firma a la economía nacional.

De hecho, el consejero delegado de la compañía, Tim Cook, ya alertó a principios de enero sobre el impacto en una carta a los accionistas, en la que revisaba a la baja las expectativas de ingresos y advertía sobre la caída de ventas del iPhone, en buena parte debido al mal momento de la economía china y al impacto de la disputa comercial.

Las dos naciones están ahora en plenas negociaciones para tratar de poner fin a la contienda que ahora vive una tregua desde la reunión de los presidentes de China, Xi Jinping, y EE UU, Donald Trump durante la pasada cumbre del G20 en Osaka (Japón).

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información