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La moda de la comida saludable llega a las mascotas

La alimentación para animales de compañía ya genera un negocio de más de 1.000 millones de euros al año en España

Un chico pasea con un perro delante de una pastelería canina en Madrid.
Un chico pasea con un perro delante de una pastelería canina en Madrid.

Son muchas, viven con nosotros y las queremos como a nuestros hijos. El número de mascotas en España ha crecido tanto que ya supera el de niños: más de 22 millones, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (Anfaac). El negocio que gira alrededor de ellas también ha engordado hasta cifras vertiginosas. Tan solo el segmento de la alimentación alcanzó un valor global de mercado de más de 84.000 millones de euros en 2018, según Bloomberg, que prevé que en 2020 supere los 105.000 millones. “Es un sector que no ha vivido crisis”, dice Bruna Margall, socia comercial en España de la consultora Nielsen. “La alimentación para mascotas es un mercado enorme, más grande que todo el segmento de galletas o champú”, zanja.

Esta industria, donde destacan multinacionales como Nestlé-Purina, Mars Inc. (Royal Canin) o la española Affinity, no solo esquivó la crisis; en España crece por encima del gran consumo, a una tasa constante de entre el 4% y el 5% anual. En 2018, su facturación superó los 1.000 millones de euros, según Anfaac, un avance del 4% con respecto al año anterior.

El éxito no es casual: ante el aumento y el cambio de percepción de los animales domésticos, la industria ha buscado nichos y ampliado sus propuestas, por ejemplo con alimentos funcionales y de categoría premium. Su última apuesta: la alimentación saludable. “Esta corriente empezó hace un par de años para los humanos, y las mascotas ya son parte de la familia: si cambio mi consumo también cambio lo que les ofrezco a ellas”, asegura Margall.

“En este grupo se pueden destacar productos con pocos ingredientes, o que en la etiqueta esté bastante claro cuáles son, muchas veces con fórmulas grain-free [sin cereales] y altas cantidades de proteínas”, continúa Margall. Hoy en día, en España solo representa el 1,2% sobre el total de las ventas de comida para perros y gatos, según Nielsen —unos ocho millones de euros—, pero se augura un crecimiento importante. En Alemania, un mercado más maduro donde la tendencia de lo saludable y lo natural empezó antes, tanto para humanos como para mascotas, ya tiene un peso del 16% y crece doble dígito año tras año.

Solo entre gatos y perros, en la UE hay 140 millones de mascotas y 132 compañías dedicadas a su alimentación, que en 2018 facturaron 21.000 millones de euros —a los que hay que añadir otros 18,5 millones entre accesorios y servicios—, según la patronal europea de la industria Fediaf. España es el sexto país con más animales domésticos de la UE, por detrás de Alemania, Reino Unido, Francia, Polonia e Italia. “Esperamos un crecimiento progresivo del universo de mascotas en nuestro país, que unido al mayor nivel de responsabilidad social adquirido por los propietarios permite que seamos optimistas con los futuros crecimientos de nuestro sector”, asegura Santiago de Andrés, secretario general de Anfaac, quien añade que los grandes motores del crecimiento en España están siendo ahora mismo los snacks y la alimentación húmeda para gatos.

Un mercado que atrae a los fondos de inversión

Cuando algo funciona, todos quieren su trozo del pastel. Y es así que algunos fondos han visto en mundo de las mascotas un negocio apetitoso. Compañías como Allianz o ProShares han lanzado fondos compuestos sobre todo por empresas de alimentación animal, pero también farmacéuticas y servicios veterinarios. “También las clínicas crecen, aunque más despacio que la alimentación”, confirma Jaime Díaz, gerente de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía. “Están entrando fondos tanto nacionales como extranjeros en las clínicas a partir de una cierta facturación, algo bastante habitual en otros países que ha empezado hace poco en España”, confirma.

Santiago Viera, de la consultora Kantar World Panel Division, explica que en España el mercado de la alimentación para mascotas es muy concentrado: “El crecimiento lo está impulsando la marca blanca, pero es un mercado muy marquista donde tres de cada cuatro euros los concentran las marcas del fabricante”. El cambio de rol de la mascota en la estructura familiar y la creciente especialización, sin embargo, permiten que compañías más pequeñas se hagan un hueco, dice Margall: “Para los productos naturales o saludables, la tendencia es que se metan fabricantes pequeños; la clave está en las tiendas especializadas, aunque en España no sea un modelo muy desarrollado”.

Charo Ana dio un paso más y lanzó un proyecto pionero después de que a uno de sus perros, Hacku, le fuera diagnosticada una alergia alimentaria que le había causado una necrosis parcial del intestino. “Me dijeron que no existía ningún pienso que no le diera shock”, cuenta esta mujer de 46 años en el interior de su tienda, Miguitas, una de las pocas pastelerías caninas de España 100% natural y dieta barf —del inglés Biologically Appropriate Raw Food, alimentos crudos biológicamente apropiados, sobre todo huesos, carne y vísceras— donde no entran productos industriales. La abrió tras especializarse online en alimentación animal, una rama que en España todavía no está desarrollada a nivel oficial. 

Aunque la dieta barf tenga muchos detractores, también tiene partidarios. Después de ocho años, Ana tiene dos establecimientos, un obrador que provee a toda España y una marca propia de carne fresca para animales domésticos, síntoma de que lo natural está al alza también en el mundo animal. El año pasado facturó casi 400.000 euros y en los últimos tres ejercicios creció entre el 35% y el 40% anual. “Se piensa que nuestros clientes son de alto poder adquisitivo, pero hay de todo; no es ni más caro ni más difícil”, asegura Ana. ¿Su producto estrella? Las tartas y los brownies. Pero no son de chocolate, sino de concentrado de pollo e hígado. 

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