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Miles de jubilados vascos piden mejores pensiones en otra marcha masiva

Sus portavoces en Bilbao llaman a la lucha a las mujeres, jóvenes y a los trabajadores "este año electoral"

Miles de pensionistas han vuelto a reivindicar una pensiones de 1.080 euros en Bilbao.
Miles de pensionistas han vuelto a reivindicar una pensiones de 1.080 euros en Bilbao.

El primer aniversario ha sido, otra vez, multitudinario. Los pensionistas vascos, la vanguardia del resto de los españoles, han vuelto a manifestarse hoy de forma masiva en las calles de Bilbao para recordar a todos los partidos y al Ejecutivo socialista, que el establecimiento de la pensión mínima en 1.080 euros y el blindaje constitucional de la subida anual en base al IPC, no es la típica demanda de un día. Además de las concentraciones de todos los lunes frente al Ayuntamiento de Bilbao, los pensionistas, un movimiento transversal, ha vuelto a reclamar un año después de la primera movilización, “pensiones justas” con carácter inmediato, pero también para las futuras generaciones, a quienes les auguran un futuro de pobreza si no se consolida un sistema que les garantice recursos.

Esta tarde, muchos jubilados, diezmados por la gripe, el frío y la previsión de lluvias, no han logrado la cifra de 110.000 que acreditaron el pasado 17 abril de 2018, pero familias de tres y hasta cuatro generaciones de vascos se han sumado a la convocatoria que ha resultado masiva desde que ha salido justo frente a la sede de la patronal vasca Confebask con el grito ya habitual de “por unas pensiones justas”. Ha terminado poco después de las 18,30 horas en el Ayuntamiento de Bilbao reclamando un pacto de Estado que las blinde para siempre.

“2019 es un año clave y vamos a seguir manifestándonos, pero sumando cada vez a más colectivos, a los jóvenes, a los trabajadores, a las mujeres. Esto es de todos, y los logros son para todos. Cada día es más importante esta lucha que vamos a mantener sí o sí”, ha asegurado Jon Fano, uno de los portavoces del movimiento, minutos antes de comenzar la marcha, junto a la sede de la patronal vasca.

Salimos desde Confebask porque queremos denunciar la precarización a la que ciertas organizaciones empresariales someten a grandes sectores de esta sociedad, especialmente a los jóvenes y a las mujeres. Y tiene que quedar claro que es imposible una pensión digna sin un salario digno”, han leído los portavoces de las plataformas de jubilados en el Ayuntamiento de Bilbao.

Los jubilados han conseguido con su lucha poner el tema de las pensiones en la agenda política. De hecho, las pensiones en general han subido un 1,7% en 2018 y van a hacerlo otro 1,6% en 2019. Pero también han logrado que las pensiones mínimas lo hagan en un 3% en ambos años; que la base reguladora de las pensiones de viudedad pase al 60% este año aunque con efecto limitado, y que la aplicación del factor de sostenibilidad se prorrogue hasta 2023.

"Esta es una lucha de dignidad en las calles", ha declarado Andrea Uña. "Después de un año de lucha por los 1.080 euros para reducir las brecha de género, acercando las pensiones de las mujeres, sobre todo de las viudas, no vamos a claudicar".

 El miércoles se reunieron todas las plataformas de jubilados del País Vasco y de Navarra,  y diseñaron una nueva estrategia hasta mayo. El 26 de ese mes se celebrarán las elecciones y antes de la campaña los jubilados quieren celebrar una gran movilización en la que no solo estén los pensionistas, sino que se sumen otros colectivos. "Es evidente que buscamos un impacto electoral, pero no nos movilizamos solo en vísperas electorales, llevamos ya un año y queremos que se comprometan, que no hagan proclamas vacías y que nos acerquen, al menos, a las demandas básicas que hemos planteado".

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