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El Ciadi condena a Egipto a pagar 1.735 millones a Naturgy y ENI por una planta de gas

El grupo español buscará un acuerdo con el país para recuperar la normalidad en la planta de Damietta

Naturgy y su socio italiano ENI han ganado a Egipto el principal arbitraje por la paralización de la planta de licuefacción de Damietta. El laudo del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), un organismo dependiente del Banco Mundial, condena a Egipto a pagar 2.013 millones de dólares (unos 1.735 millones de euros), según ha comunicado la empresa. Naturgy negociará para recuperar la normalidad en la planta. Sus acciones suben en Bolsa cerca del 2% este lunes.

La planta de Damietta en Egipto
La planta de Damietta en Egipto

La sociedad Unión Fenosa Gas (UFG), participada al 50% por Naturgy (antes Gas Natural Fenosa) y ENI al 50%, demandó a Egipto ante el Ciadi a comienzos de 2014, como adelantó EL PAÍS. Cuatro años y medio después, los árbitros han condenado a Egipto por la falta de suministro a las instalaciones de licuefacción de la planta e Damietta, en el norte del país.

El laudo estima que no se concedió al inversor el trato justo y equitativo exigido por el Tratado bilateral España-Egipto de protección de inversiones, por lo que condena a Egipto al pago de 2.013 millones de dólares (unos 1.735 millones de euros al cambio actual), después de impuestos y antes de intereses, según ha comunicado este lunes la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La empresa dice que "confía en que este laudo arbitral permita alcanzar un acuerdo global y poner en valor su inversión en Egipto a través de un acuerdo comercial y el restablecimiento del suministro de gas a la planta", paralizada desde 2012. La compañía parece así mostrarse dispuesta a no ejecutar el laudo y no exigir el desembolso pleno de la indemnización a cambio de que se retome el suministro de gas interrumpido y la planta pueda recuperar la normalidad operativa.

Fuentes conocedoras de los planes de la empresa admiten que lo que quieren es un acuerdo general que sea beneficioso para todas las partes. "Este laudo demuestra la efectividad en los procedimientos de resolución de conflictos internacionales como instrumento eficaz para asegurar la protección de inversiones internacionales", añade la compañía en su comunicado.

El consorcio había interpuesto tres arbitrajes, uno en Egipto, otro en España y el citado ante el Ciadi. Las demandas interpuestas en Egipto y España fueron contra la empresa estatal EGAS, mientras que la del Ciadi fue contra el país. El pasado mes de marzo, ganó el arbitraje que había interpuesto ante la Corte de Arbitraje de El Cairo. Aquel primer laudo obligaba a la firma egipcia a pagar 7,4 millones de dólares (unos seis millones de euros) al consorcio, que a su vez tuvo que pagar unas costas de 3,1 millones de dólares (2,5 millones de euros).

Ya entonces el tribunal de arbitraje de El Cairo rechazó los argumentos esgrimidos por EGAS, que justificó que la falta de suministro se debió a fuerza mayor y que el contrato fue obtenido mediante prácticas corruptas. El laudo estableció, sin embargo, que cumplía con todas las normas de contratación de Egipto, los requisitos internacionales e, incluso, los fijados por el mismo presidente del tribunal sobre lo que debe cumplir un contrato de esta índole. El Ciadi, precisamente, solicitó información procesal. Se esperaba que el laudo español fuera antes que el del Ciadi, sin embargo sigue sin dictarse.

Disposición egipcia

El propio Gobierno egipcio mostró entonces su disposicón a llegar a acuerdos extrajudiciales. El ministro de Exteriores de Egipto, Sameh Shoukry expresó el pasado febrero que su país estaba dispuesto a solventar los conflictos de este tipo que arrastra con diversos países (según datos del Ciadi, se elevan a la treintena). En rueda prensa con su colega español entonces, Alfonso Dastis, manifestó que Egipto quiere volver a ser "respetuoso con los compromisos" adquiridos.

El proyecto de la planta de licuefacción de gas de Damietta se puso en marcha el año 2005. La planta fue inaugurada por el presidente egipcio de entonces, Hosni Mubarak. La planta estaba explotada por Segas, en la que socios locales tienen el 20% y Unión Fenosa Gas (UFG), el 80%. A su vez, UFG está participada al 50% por Naturgy y ENI.

Con la inestabilidad política y social derivada de la primavera árabe, la planta dejó de recibir suministro de gas en 2012 y la empresa pública egipcia dejó de pagar el canon acordado por el uso de la planta. UFG demandó a Egipto en 2014 ante el Ciadi y emprendió otros dos arbitrajes en Madrid y El Cairo. Los intentos por llegar a un acuerdo desde entonces no han fructificado. Naturgy ya ganó el arbitraje de El Cairo en diciembre de 2017, pero el del Ciadi era el más importante de los tres.

Como consecuencia de los problemas en Egipto, Naturgy ya había contabilizado en sus cuentas un deterioro o pérdida de 1.166 millones en UFG a 30 de junio de 2017 por su participación del 50%, de modo que la indemnización no cubre todo ese impacto.

Las acciones de Naturgy han reaccionado al alza en Bolsa a la noticia del triunfo de Naturgy en el arbitraje, con subidas que han llegado a ser superiores al 3%.

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