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Rato: “Guindos me exigió la dimisión y la acción de Bankia se desplomó”

El expresidente de la entidad carga contra el ministro de Economía y elude la autocrítica en su comparecencia en la comisión de investigación del Congreso

Señal en directo de la comparecencia de Rodrigo Rato.

Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, ha explicado este martes en el Congreso su versión de la crisis de la entidad en 2012: "Con el cambio de Gobierno en diciembre de 2011, se introdujo una estrategia distinta sobre las cajas de ahorro. En enero de 2012 el nuevo ministro de Economía [Luis de Guindos] se estrenó ante la opinión pública internacional afirmando que el sector bancario español necesitaba 50.000 millones adicionales. Las acciones de todos los bancos empezaron a caer".

"No soy un político delincuente"

El exministro  y expresidente de Bankia ha mantenido un rifirrafe dialéctico con la diputada de ERC Esther Capella. "Yo no soy un político delincuente. A mí en 30 años de política no me puede acusar de delincuente", ha manifestado en tono airado durante su comparecencia en la comisión del Congreso que investiga la crisis financiera y el rescate bancario.

El que fuera vicepresidente del Gobierno durante el Ejecutivo de José María Aznar ha lamentado que la diputada de ERC Esther Capella se "proteja" en el Parlamento y utilice esta institución para insultar y le ha reprochado muy irritado que "no se lo voy a consentir".

Capella ha aseverado que Rato personifica la "marca" de una España con una sociedad "corrompida y que corrompe", que se basa en el "amiguismo y el nepotismo" y ha añadido que representa un sistema que se siente impune y que es "depredador".

Durante su intervención en la comisión parlamentaria que investiga la gestión de la crisis financiera que desembocó en el rescate financiero que pidió España, Rato ha cargado contra el Gobierno del PP y el ministro Luis de Guindos con más claridad: "El nuevo Gobierno aprobó un decreto ley de nuevas provisiones para el sector inmobiliario. BFA/Bankia lo aplicó con la aprobación del Banco de España en abril de 2012. El 6 de mayo el ministro de Economía me exigió la dimisión, que se hizo efectiva el 9 de mayo. La acción de Bankia se desplomó". 

El expresidente de Bankia dio su versión de como fueron las semanas previas a su dimisión. "Durante mis conversaciones con Guindos sobre la entidad en marzo, abril y mayo de 2012, este se apoyó en los principales competidores,  a los que llegó a encargar realizar cuáles eran las necesarias provisiones para Bankia", indicó. "Esos competidores", añadió en alusíon al Santander, la BBVA y CaixaBank "fueron, sin duda, los grandes receptores de depósitos que salieron de Bankia tras su nacionalización en el verano de 2012".

Durante su comparecencia como testigos en la causa judicial que investiga la fusión que dio lugar a Bankia, y su posterior salida a Bolsa, los presidentes del Banco Santander, Emilio Botín; de CaixaBank, Isidro Fainé, y del BBVA, Francisco González, admitieron ante el juez Andreu que fueron convocados los días 4 y 6 de mayo de 2012 por el ministro Luis de Guindos para abordar con él y con Rodrigo Rato la preocupación que existía en los mercados internacionales por Bankia.

"Guindos se apoyó en los principales competidores"

Rato puso especial énfais en que "en ninguna de estas tres reuniones estuvo presente el Banco de España". "En mi opinión personal, por lo que valga, es que se le ocultaron estas reuniones", ha indicado, al resaltar que el supervisor, gobernado entonces por Miguel Angel Fernández Ordóñez, se limitaba a analizar si la propuesta de provisiones de Bankia cumplía con las exigencias del conocido como "decreto Guindos I", en el que se reclamó a todas las entidades que aumentaran su cobertura de posibles pérdidas.

El principal responsable del área económica en los dos mandatos de José María Aznar (1996-2004) insistió en la "exclusión del Banco de España" también en la posterior inyección de capital de Bankia, tras su dimisión, que desató el rescate financiero a España. En este sentido, ha recordado que el entonces gobernador aludió a que se le había "exigido silencio", y que en la inyección de 19.000 millones no se tuvo en cuenta su opinión.

A renglón seguido, explicó la salida anticipada de Miguel Fernández Ordóñez del Banco de España, y detalló: "Entre enero y septiembre de 2012, 250.000 millones abandonaron el sistema financiero español, el 25% del PIB. En junio de 2012 España solicitó el único rescate que le ofrecieron: un rescate bancario de 100.000 millones".

Exclusión del Banco de España

Rato sostuvo que la inyección de 19.000 millones también habría contravenido la opinión de Oliver Wyman, firma auditora contratada por el Gobierno de Rajoy para evaluar el estado de la banca. "(Este informe) Solo respaldaba 19.000 millones en el escenario más estresado, y en un plazo de tres años", ha subrayado, recordando que, en su comparecencia ante la comisión de investigación, el entonces subgobernador Javier Aríztegui aludió a ese informe diciendo que, de toda la banca, únicamente había que provisionar 4.000 millones de crédito inmobiliario renegociado.

Posteriormente Rato cargó contra los peritos del Banco de España, por sus contradicciones, y contra Deloitte, la auditora que no firmó las cuentas de 2011 cerradas con él al frente de Bankia y sí dio el visto bueno a su reformulación, que elevó las necesidades de capital. Y también criticó al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que ahora le acusa en el caso Bankia, porque aprobó las cuentas del banco y ahora el instituto público creado para respaldar a los bancos con problema los cuestiona. "El FROB lo aprobó todo porque era el accionista mayoritario". También lanzó reproches, más velados, sobre José Ignacio Goirigolzarri, actual presidente de Bankia por pedir 19.000 millones como condición ineludible para aceptar el cargo, según Rato.

Y la culpa de la burbuja... de Zapatero

Uno de las razones de la comisión parlamentaria es aclarar la génesis de la burbuja inmobiliaria que, al estallar, multiplicó luego la crisis financiera. El exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato ha defendido la política económica llevada a cabo desde 1996 a 2004, cuando fue ministro de Economía, y ha cargado la culpa sobre el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), que sucedió al de José María Aznar (PP).

Rato afirmó que el Gobierno del que formó parte fue "muy cuidadoso" en evitar que el déficit exterior de la economía española el 2,5%  de PIB y "se mantuvo por debajo de esa cifra en toda esa legislatura, pero después superó el 9%". Muchos expertos consideran que la burbuja inmobiliaria comenzó a gestarse bajo su mandato, tras reformas como las que liberalizaron el suelo, pero Rato opuso que lo que sucedió fue que la preferencia española por ahorrar a través de la propiedad de una vivienda empezó a satisfacerse y emergió una "demanda embalsada" tras un periodo de altas tasas de paro y tipos de interés elevados.

Aún así, ha destacado que hasta 2003 la relación entre el crédito  el PIB de la economía española no superó el 120 % y, sin embargo, en los años posteriores se elevó al 210 %, una muestra "evidente" de los riesgos para la estabilidad del sistema financiero y el conjunto de la economía.

También mantuvo que "se abandonaron la aplicación de las provisiones contracíclicas", que el sector financiero español usó de "forma pionera" durante su mandato. Rato se apoyó en datos del Banco de España para asegurar que esas provisiones cayeron "de forma intensa" en 2005 y 2006, los dos primeros años de Zapatero. Sin embargo, hasta julio de 2006, el gobernador del Banco de España, el organismo encargado de la supervisión de esas provisiones,  siguió siendo Jaime Caruana, nombrado durante el mandato de Aznar.

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