El comercio electrónico mexicano despega con El Buen Fin

De la mano de esta temporada de descuentos, las ventas a través de plataformas electrónicas pretenden rebasar los 15.700 millones de dólares este año

José Antonio Meade, secretario de Hacienda en la presentación de El Buen Fin.
José Antonio Meade, secretario de Hacienda en la presentación de El Buen Fin. Galo Cañas (CUARTOSCURO)

En México hay más de 70 millones de internautas, pero el comercio electrónico representa menos del 2% de las ventas totales: unos 13.491 millones de dólares al año, según la Asociación Mexicana de Ventas Online (Amvo). El internauta mexicano pasa más tiempo en redes sociales o consultando su correo electrónico que comprando en Internet, un hábito que pretende incentivarse a partir de El Buen Fin 2017, una temporada que emula al Black Friday de Estados Unidos con promesas de atractivos descuentos a celebrarse del 17 al 20 de noviembre.

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Si bien el comercio electrónico sigue una línea ascendente en México, aún participa de manera marginal sobre el total de ventas: las tiendas físicas siguen imponiéndose. Por ahora. “La manera más fácil de convencer a alguien de hacer una primer compra (en Internet) es con una oferta de muy bajos precios, y tanto El Buen Fin como el Hot Sale [una campaña de ventas en línea con importantes descuentos que se celebra a finales de mayo] son extraordinarias oportunidades para hacerlo”, subraya Eric Pérez Grovas, presidente de la Amvo.

Según un estudio de la Asociación Mexicana de Internet (Amipci) solo un 37% de los internautas mexicanos utiliza la red para comprar. Para aumentar esta cifra, la receta de Pérez Grovas es doble: que las empresas desarrollen sus plataformas de venta en dispositivos móviles y, en paralelo, que la banca permita cada vez más el uso de tarjetas de débito y crédito para comprar artículos a través de esta vía. “Tenemos que mejorar como país en nuestro métodos de cobro electrónicos”, reconoce el máximo responsable de la Amvo.

El comercio electrónico mexicano reportó ventas por 89 millones de dólares en el Buen Fin de 2016 gracias, sobre todo, al tirón de agencias de viajes, tiendas de electrónicos y establecimientos de ropa. Pero solo dos de cada 10 personas que consultaron precios durante esa temporada de ofertas compraron algún bien o servicio, según un análisis de la Amipci. La falta de interés y la preferencia a acudir a una tienda fueron los principales motivos de rechazo de las opciones digitales en detrimento del comercio físico.

Para esta edición del Buen Fin, los representantes del comercio electrónico en México confían en que los ingresos crezcan a doble dígito. Las altas expectativas se sustentan en la participación de grandes jugadores como Amazon, Mercado Libre, Walmart o Liverpool —estas dos últimas, compañías minoristas tradicionales pero con una potente estrategia de crecimiento en línea— junto a una importante diáspora de pequeñas y medianas empresas.

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En este último segmento, el de las pymes, opera Bebe2Go.com, una empresa de comercio electrónico especializada en productos para bebé que anticipa un alza de hasta 30% en sus ventas en el próximo Buen Fin, iniciativa en la que participa desde hace cuatro años. Claret Uribe, directora de desarrollo de negocios achaca la escasa penetración de ventas electrónicas a una mezcla de dificultades en el acceso al crédito y desconocimiento de las opciones digitales. “Una vez que hagas tu primera compra es muy probable que hagas una segunda o una tercera o más, estas épocas de ofertas sirven para captación de nuevos clientes”, añade. En su caso ofrecerán artículos hasta mitad de precio durante el periodo de descuentos de mediados de noviembre.

Sobre la firma

Karina Suárez

Es corresponsal de EL PAÍS en América, principalmente en temas de economía y sociedad. Antes trabajó en Grupo Reforma. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Máster de periodismo de EL PAÍS.

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