El Buen Fin: los 4 días de compras que enloquecen a los mexicanos

Los empresarios y el Gobierno impulsan durante noviembre el consumo interno en un fin de semana de rebajas en todo México

Locales en México DF con anuncios del Buen Fin.
Locales en México DF con anuncios del Buen Fin.Saúl Ruiz

Hay ofertas que no se pueden rechazar y los mexicanos no se resisten demasiado a un fin de semana de precios bajos y promociones. Se llama El Buen Fin y fue creado hace cinco años por los empresarios de México para incentivar el consumo interno del país, un indicador económico tan variable que nunca ha tenido un despegue definitivo. El segundo fin de semana de noviembre (este año del 13 al 16 de este mes) la mayoría de los comercios ofrecen atractivos descuentos en sus productos, así como opciones de crédito, para adelantar las compras de Navidad. El resultado son maratónicas filas en supermercados y grandes almacenes.

Inspirados en Estados Unidos, los mexicanos crearon su propio Black Friday (el viernes después del Día de Acción de Gracias) de descuentos apetitosos sobre todo en productos como aparatos electrónicos y ropa. Sin embargo, en el caso mexicano la fecha es clave para los fabricantes y comerciantes de mercancías por otras razones. “El Buen Fin activa el comercio y la economía en un periodo donde usualmente no hay una gran demanda”, explica Rocío Ruiz, subsecretaria de Competitividad y Normatividad.

Esta tuerca en el ciclo anual de consumo en México genera dos oportunidades para los empresarios. Por un lado los comercios consiguen sacar a la venta su inventario más viejo para dar paso a los nuevos productos de Navidad. “La salida de inventario sirve para abrir espacio para las nuevas tecnologías”, apunta Vicente Yáñez, presidente de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD). Además, los comerciantes prueban el éxito de sus productos de cara a la época con mayores ventas de todo el año.

El gasto promedio de una persona durante estos cuatro días es de 7.000 pesos (aproximadamente 500 dólares)

Las ventas de El Buen Fin han demostrado ser un impulso para el consumo interno, asegura Ruiz. Hasta ahora representa un 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB) y en 2014 consiguió movilizar unos 70.000 millones de pesos (4.175 millones de dólares). Este año 50.000 negocios --tanto grandes como pequeños-- se suman a este esquema que les asegura más clientes en menos tiempo que en una temporada regular. Cada uno elige la proporción de sus descuentos con base en las negociaciones que tienen con los fabricantes de los productos. “Es la magia de la competencia”, añade Yáñez.

Además de incentivar el consumo, El Buen Fin busca darle vida al crédito. Es en esta actividad en la que el Gobierno mexicano ha puesto la mayor parte de su esfuerzo. En México, solo el 11% del crédito está dirigido al consumo, en parte porque un 60% de las personas económicamente activas tienen empleos informales y no son sujetos de crédito. Así que durante este fin de semana, la Hacienda hace un sorteo de 500 millones de pesos entre los 150.000 mexicanos que compran con tarjeta de crédito durante el Buen Fin. “El uso de la tarjeta de crédito no ha crecido mucho, pese a que el Buen Fin sí”, reconoce Ruiz. “El apoyo es al consumidor por comprar en el comercio formal. El gran perdedor es el comercio informal que no se quiere modernizar y no quiere entrar al esquema de pago electrónico”, añade Yáñez.

La mayoría de los mexicanos (un 85%) conoce el Buen Fin, según una encuesta de Nielsen, pero solo un 15% compró algún producto durante 2014. El gasto promedio de una persona durante estos cuatro días es de 7.000 pesos (aproximadamente 500 dólares) y sus compras se concentran principalmente en ropa y calzado (27%) y electrónica (21%). La mayoría de los compradores adquirió productos con sus ahorros (32%) y en una menor medida con tarjetas de crédito (17%). Según datos de la Secretaría de Economía, los mexicanos prefieren pagar en efectivo (65%), mientras el resto recurre a opciones crediticias.

Tras la consolidación del Buen Fin, un nuevo sector comercial busca consolidarse en el mercado de las rebajas una vez al año: el Internet. Como en el Black Monday de Estados Unidos (el siguiente lunes tras el Día de Acción de Gracias), la ventas en línea en México intentan insertarse en el apetito de los mexicanos, incluso ofreciendo sus grandes descuentos durante toda una semana. 

Sobre la firma

Sonia Corona

Es la jefa de la redacción de EL PAÍS en México. Cubre temas de Política, Economía, Tecnología y Medio Ambiente. Fue enviada especial para las elecciones presidenciales de 2020 en EE UU. Trabajó en Reforma y El Huffington Post. Es licenciada en Comunicación por la Universidad de las Américas Puebla y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS.

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