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El entierro del 60% de los fallecidos en 2016 estaba cubierto por un seguro de decesos

Extremeños, asturianos y andaluces son los más propensos a contratar una cobertura para cubrir el sepelio

Pareja de ancianos visitando el cementerio de la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor (Sevilla).
Pareja de ancianos visitando el cementerio de la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor (Sevilla).

El entierro o incineración del 60% del total de fallecidos en España en 2016 estuvo cubierto por el sector asegurador, un total 243.000 personas, según un informe presentado este miércoles por la Asociación Empresarial del Seguro Unespa. Los habitantes de Extremadura, Asturias y Andalucía son los que más contratan este tipo de protección, que se paga a lo largo de la vida para que llegado el momento del fallecimiento, estén cubiertos los gastos del sepelio.

El seguro de decesos es "el ramo con mayor capilaridad en España", según la patronal de los seguros, Unespa, "después de el de automóviles". Así, 21 millones de personas de los 46,5 millones de residentes cuentan con una póliza de decesos, lo que representa el 44,5% de la población. La asociación explica que hay 8 millones de pólizas, por lo que la media de asegurados por contrato es de 2,6.

Por comunidades, la implantación de este tipo de seguros destaca en Extremadura, donde el 70,2% de los habitantes tiene contratada esta prestación. Le siguen Asturias, con un 64,1% y Andalucía con un 60,5%. Por el contrario, Baleares se sitúa como la región donde menos gente lo contrata, con un 22%, seguida de Navarra con un 23,2%. Sin embargo, el informe asegura que estas comunidades autónomas son las que presentan "algunas de las tasas de crecimiento en la contratación más elevadas en los últimos años".

Si se analizan los datos por edad, los índices de suscripción más altos de los seguros por deceso se dan pasados los 45 años y, muy especialmente, en la vejez. Sin embargo, las tasas de aseguramiento entre los menores de 30 años se encuentran en crecimiento y oscilan entre el 20% y el 40%, aproximadamente.

El 32% de los fallecidos tuvo que ser trasladado

El informe también registra si los fallecidos tuvieron que ser trasladados a su región para el entierro. Los datos muestran que en 78.000 casos, el 32% del total, fue preciso trasladar el cadáver de una población a otra dentro del territorio nacional, mientras que 715 personas fallecieron en el extranjero teniendo que ser repatriados. La mayoría, 165.000 personas, fueron enterradas en la misma localidad donde ocurrió el fallecimiento.

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