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La agencia S&P advierte del riesgo de que Cataluña entre en recesión

La calificadora alerta de que si la tensión crece la Generalitat podría "retrasar el pago a sus proveedores y el sueldo a sus funcionarios"

Un grupo de manifestantes el martes cuando el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, propuso "suspender los efectos de la declaración de independencia"
Un grupo de manifestantes el martes cuando el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, propuso "suspender los efectos de la declaración de independencia" EFE

“En la actualidad no esperamos que las tensiones políticas entre Cataluña y el Gobierno central lleven a una rebaja de la calificación, excepto posiblemente para la propia Cataluña, porque nuestra hipótesis de trabajo es que no se producirá la independencia catalana”. Así ha resumido la agencia de calificación Standard and Poor’s (S&P) su visión sobre la crisis política que vive España. Sin embargo, para Cataluña sí ofreció una perspectiva más pesimista: “Creemos que bajo una situación política y económica adversa Cataluña casi con toda seguridad sufriría el mayor impacto, posiblemente lo que conduciría a una fuerte desaceleración, y tal vez incluso una recesión”.

S&P avisa de que la tensión puede acabar pasando factura por una bajada de consumo, como ya han advertido otros organismos como el FMI o el Banco de España. “Vemos un riesgo negativo si se produce un periodo prolongado de tensiones políticas intensas que pudiera deprimir la confianza de las empresas y los consumidores, causando una fuerte desaceleración en Cataluña y potencialmente alguna interrupción de negocios en España”, apunta. Y añade que las instituciones financieras y las empresas con una gran exposición a Cataluña serían las que se verían más directamente afectadas, si sigue creciendo la incertidumbre normativa y jurídica, según esta agencia.

“La perspectiva de la calificación de BBB+ que tiene el Reino de España sigue siendo positiva, reflejando nuestra expectativa de que los fundamentos de la economía española seguirán fortaleciéndose”, subraya.

En ese escenario de recesión en Cataluña, que la agencia no ve como probable, y de aumento de la tensión entre el gobierno autonómico y el central podría poner "en entredicho la refinanciación plena y oportuna de los instrumentos de deuda a corto plazo de Cataluña o socavar la eficacia de la apoyo financiero del gobierno central a Cataluña".

Continúa la agencia argumentando que si se llega a este punto "la administración catalana podría verse obligada a retrasar los pagos a los contratistas y tal vez incluso [los sueldos] a sus propios funcionarios, poniendo en peligro ciertos servicios públicos. Tal desarrollo podría fácilmente acelerar la recesión económica e inflamar aún más los enfrentamientos políticos". S&P cierra este párrafo con una advertencia inquietante: "Un escenario así podría fácilmente acelerar la recesión y agravar el choque político".

Una prueba de que esta situación no es la más probable que maneja la agencia norteamericana es que "la escalada del riesgo político y el malestar social en Cataluña no ha llevado a S&P Global Ratings a cambiar las calificaciones o las perspectivas de los bancos porque nuestro escenario base es que Cataluña seguirá siendo parte de España". Y añaden: "También creemos que los bancos, en particular los que tienen vínculos estrechos con Cataluña, podrán hacer frente a los desafíos inmediatos derivados del aumento de los riesgos políticos. Por ejemplo, dos bancos originalmente domiciliados en Cataluña, Banco de Sabadell y Caixabank, decidieron poco después del referéndum del 1 de octubre trasladar se sede social fuera de Cataluña para proteger sus operaciones de un entorno regulatorio, legal y monetario potencialmente más incierto".