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La prima de riesgo española baja de 100 puntos básicos por primera vez desde octubre

El euro se dispara frente al dólar a la espera de la reunión del BCE este jueves

Variaciones de la prima de riesgo reflejadas en la Bolsa de Madrid, este martes.
Variaciones de la prima de riesgo reflejadas en la Bolsa de Madrid, este martes. EFE

La prima de riesgo ha caído ligeramente por debajo de los 100 puntos nueve meses después. La diferencia entre la rentabilidad exigida al bono español y al bono alemán se ha estrechado hasta los 98,7 puntos, su menor brecha desde el 12 de octubre de 2016. Enseguida, el Ministerio de Economía ha apuntado que esta mejora ocurre por tres motivos: el primero, las continuas revisiones al alza de las previsiones de crecimiento de la economía española. Segundo, la mayor estabilidad política una vez aprobados los presupuestos de 2017 y el techo de gasto de 2018. Y tercero, el mercado ha recibido bien la solución dada al Popular. Además, todo el movimiento secesionista no está afectando ni lo más mínimo a la prima de riesgo.

“Aunque con un poco de retraso, el mercado está asimilando la diferencia entre lo que ha sucedido con los rescates bancarios en España y en Italia. Mientras que en España el contribuyente no paga, en Italia sí”, razona Ignacio de la Torre, economista jefe de Arcano. No obstante, otros expertos ponen el foco en la deuda germana. “Lo que sucede es que el interés reclamado al bono alemán está subiendo, no tanto que esté bajando la rentabilidad exigida a España”, explica Salvador Jiménez, analista de Afi.

Durante la crisis, la prima se tomaba como un indicador de la percepción que tenían los inversores sobre la economía española. Y su importancia radicaba en que a partir de él se fijaba el interés mínimo al que se financiaba la economía. Sin embargo, las extraordinarias medidas de liquidez del BCE están anestesiando los mercados. Y en ese contexto el bono español aparece como un activo relativamente seguro que ofrece más rentabilidad que el bund alemán, que en estos momentos brinda un 0,5% a diez años frente al 1,5% del bono español.

“La prima de riesgo ha dejado de ser relevante”, sostiene el director general de Renta 4, Jesús Sánchez-Quiñones. “El tipo al que cotiza el bono alemán estaba situado tan bajo que ha tenido que subir ante la perspectiva de que el BCE vaya a cambiar algo su política monetaria. Aun así, tardará años en normalizarse”, subraya.

El efecto Trump

Al mismo tiempo, el euro ha roto este martes la barrera de los 1,14 dólares y se ha situado en los 1,15 dólares, una cota que no se tocaba desde mayo de 2016. El fracaso del presidente Trump a la hora de aprobar su reforma sanitaria ha lastrado al dólar. “Las revisiones al alza del crecimiento en Europa coinciden con la incapacidad de Trump para poner en marcha su reforma sanitaria. Sin reforma sanitaria, no habrá reforma fiscal, al menos durante este año. Y sin la reforma fiscal, el crecimiento de EE UU se verá mermado. La Reserva Federal no podrá subir tipos con tanta fuerza y eso se plasma en la cotización del dólar, que está en mínimos del año”, argumenta Sánchez-Quiñones.

“El euro llevaba unos tres años en una banda de fluctuación entre los 1,05 y los 1,14 dólares para comprar un euro. Si se rompe y se consolida el nivel de los 1,15 dólares, se trata de un movimiento importante”, comenta el analista de inversiones Víctor Alvargonzález. No obstante, matiza que los inversores están a la espera de la reunión de mañana del Banco Central Europeo: “Este movimiento se podría ver frenado si Mario Draghi tranquiliza a los mercados sobre el impulso restrictivo que aplicará a su política monetaria”, remacha.

Las divisas suelen comportarse en función de la política monetaria que dicte su banco central. “Hasta el momento, Reserva Federal estaba siendo más agresiva y el BCE, por el contrario, más laxo, con unas inyecciones monetarias ingentes. Sin embargo, el comportamiento de ambas economías ha dado un giro. Los últimos datos en Estados Unidos han sido flojos y anticipan que la Fed será menos dura. En Europa, la actividad arroja datos muy buenos, que no justifican la política del BCE. Se está descontando un cambio de política que se refleja en la moneda”, recalca Ignacio de la Torre.

Por su parte, Víctor Alvargonzález ve más difícil que haya cambios en la política monetaria: “La Fed se ha suavizado y el BCE también lo hará. Hay en marcha una revolución digital, otra en el modelo energético y una más en el mercado laboral europeo, que era muy rígido y está ganando en flexibilidad. Todas estas revoluciones presionan a la baja sobre los precios. El riesgo de inflación es nulo”.

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